16/10/2021
Provincia de Buenos Aires

Entrega de netbooks: una gota en el desierto del ajuste educativo

Arrancada con la lucha estudiantil, impulsada por las juventudes piqueteras.

Están llegando unos pocos dispositivos a distintos municipios de la provincia de Buenos Aires. Cada entrega está acompañada de actos de campaña del Frente de Todos, en donde se presenta como una iniciativa propia. Los dispositivos se exigieron con la lucha estudiantil piquetera, pero su entrega a cuentagotas es una gota en el desierto del ajuste educativo del gobierno nacional y provincial. La lucha por el derecho a estudiar tiene mucho por delante.

El relanzamiento del Conectar Igualdad se hizo en julio de 2021, como continuidad del programa Juana Manso anunciado en mayo. Este programa se compromete a comprar 633 mil netbooks para todo el país para estudiantes secundarios, de los cuales a la provincia de Buenos Aires llegarían 150 mil. Esto tuvo lugar en medio de la lucha estudiantil, impulsada por las juventudes piqueteras, que se libró en las calles y frente al Ministerio de Educación. Lo que el gobierno presenta como una ayuda que nace del Frente de Todos, es una conquista que les corresponde a les estudiantes que gritamos que «sin compus ni wifi no hay educación».

Cinco meses después, en un acto en La Matanza el jefe de gabinete Juan Manzur, el ministro de Educación Jaime Perczyk, el ministro de Interior Wado de Pedro y el intendente Fernando Espinoza entregaron apenas 60 netbooks. La misma cantidad se repartió en otros municipios como el de Morón. El abismo con lo que se necesita es impactante. En La Matanza más de 2.000 estudiantes nos movilizamos al Ministerio de Educación por problemas de conectividad junto a la juventud del Polo Obrero y la UJS.

Según el Ministerio de Educación, las 633 mil netbooks del programa Conectar Igualdad se sumarían a las 120 mil entregadas en 2020 y “se llegará a 754.839 computadoras en dos años”. Pero lejos estamos de concretar esa cantidad para este año, cuando las primeras empiezan a llegar a cuentagotas a menos de dos meses de finalizar el ciclo lectivo, que culmina con presencialidad plena en PBA.

Un millón cien mil estudiantes quedaron fuera del sistema escolar obligatorio en la primera mitad de 2020. Además, las entregas de netbooks sólo comprende a estudiantes secundarios, y fuera queda la educación superior, por ejemplo, donde el plus de conectividad de la beca Progresar ni siquiera cubre una factura de internet mensual.

El gobierno adjudica al macrismo las dificultades que los estudiantes tuvieron para acceder a las clases virtuales en pandemia, por frenar entregas de dispositivos. Pero el abismo entre la cantidad prometida de netbooks y lo que se entrega un año y medio después es el producto del ajuste educativo.

La defensa de la educación pública plantea la necesidad de multiplicar la cantidad de dispositivos para todos los niveles y en exigir la conectividad; en el reclamo de escuelas, terciarios y universidades en condiciones edilicias y sanitarias en presencialidad; en la construcción de lugares de estudios y vacantes; en la lucha por la universalización de las becas Progresar que el gobierno subejecuta y su aumento a 15 mil pesos.

La lucha por el derecho a estudiar también nos conecta con las luchas obreras que nuestras familias y vecinos libran contra el ajuste por sus salarios y por trabajo genuino, porque nadie puede estudiar con la panza vacía. El programa político de esta unidad se expresa en el voto al Frente de Izquierda-Unidad contra todos los ajustadores, y en el desarrollo de la organización en las calles, en los barrios y en los lugares de estudio con el Polo Obrero y el Partido Obrero.

La juventud piquetera que tomó el Ministerio de Educación, la que acampa, la que corta rutas y milita en los barrios, en las escuelas y en las universidades, es un ejemplo de cómo organizarse. Es por ahí. ¡Enfrentemos el ajuste educativo y vamos por todas nuestras reivindicaciones!