Educación
7/7/2026
Un encuentro del gobierno bonaerense para cooptar a los centros de estudiantes terciarios
Kicillof busca evitar que la juventud luche contra el ajuste sobre la educación.
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El lunes 6, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires convocó a presidentes de centros de estudiantes y referentes estudiantiles de distintos ISFDs (terciarios) en La Plata. Lejos de ser un encuentro resolutivo o una instancia de deliberación real de las comunidades educativas frente a las problemáticas que atraviesan a la educación superior provincial, se trató de una jornada convocada por el gobierno con el objetivo de abordar una propuesta para abrir un Consejo de la Educación Superior que incluiría estudiantes, pero que, de fondo, no pinta ser mucho más que una maniobra para vender humo con "democracia" mientras el Estado frena la lucha de los estudiantes terciarios y vacía los presupuestos.
Tras años de ajuste, de darle la espalda a los reclamos históricos de los terciarios, y de no habilitar ningún tipo de espacio de deliberación por parte de las comunidades educativas frente a los problemas de la educación superior, es evidente que la presión y denuncia de los sectores independientes de lucha en los terciarios frente a las reformas educativas regresivas como el RAM –que elimina horas de clase a través de las PPC–, empalmando con el colapso insostenible de la educación bonaerense, llevan a que el gobierno de Kicillof tenga que convocar a un encuentro con referentes estudiantiles, realizado sin ningún tipo de perspectiva de resolver problemas. Lo que buscaba este encuentro es cooptar al movimiento estudiantil para que no denuncie el ajuste. Una instancia de "democracia" para contener.
Un encuentro flojo de papeles
En primer lugar, la reunión se convocó en La Plata. Lejos de favorecer la posibilidad de poder hacer encuentros regionales o virtuales, uno de los funcionarios provinciales sentenció muy claramente: "nada reemplaza la presencialidad". Aparentemente, cuando se trata de eliminar clases presenciales (RAM), sí se puede reemplazar, pero para garantizar algún tipo de instancia democrática, no. En el marco de una crisis social tan importante, en la cual la juventud estudia y labura en condiciones ultraprecarizadas, poner un encuentro a las 14:00 horas en La Plata para toda la provincia parece más bien una decisión deliberada para vaciar cualquier tipo de participación estudiantil.
En segundo lugar, la convocatoria, en la cual los funcionarios provinciales en el informe se llenaban la boca hablando del carácter rebelde y revolucionario de la juventud como cualidades que reivindicaban, por las características propias de este encuentro, más bien parecía que apuntaban a todo lo contrario: a tutelar a la juventud para que no luche contra el ajuste bajo la cooptación estatal. En el informe inicial fueron muy claros: estos encuentros apuntan y tienen como objetivo construir una federación de centros de institutos superiores. ¿Bajo qué programa? nos preguntamos. ¿Acaso será el mismo programa de todos los centros y sindicatos tributarios a Kicillof que no combaten consecuentemente el ajuste, que no convocan asambleas, y que apuestan al 2027? También hablaban de hacer una ley de centros de estudiantes de la educación superior. La realidad es que el Estado no tiene por qué meter sus garras en las herramientas gremiales de los estudiantes y del movimiento obrero. No queremos filiales de las autoridades y del gobierno en nuestros lugares de estudio. Ya hay una larga experiencia que nos deja como conclusión clara que ese es el camino de la derrota.
El vaciamiento presupuestario de Kicillof
Desde la conducción del Centro de Estudiantes del Conservatorio de Música de Morón, dirigida por La Clave (UJS), participamos de este encuentro y fuimos a plantear una posición muy clara frente a la Provincia de Buenos Aires y el movimiento estudiantil en general. En la intervención de quien escribe estas palabras, colocamos como puntos clave la situación de colapso y de fracaso total de la educación bonaerense en general, y de los ISFD en particular, en el marco de un ajuste en toda línea por parte del gobierno de Milei y de la crisis capitalista. Fuimos claros también al denunciar que Kicillof es un aplicador del ajuste en la provincia, ya que mientras le da exenciones fiscales a la burguesía agraria y deja que los magnates del capital como Madanes Quintanilla cierren Fate para pasarse a la bicicleta financiera, dejando en situación de calle a 1.000 trabajadores, el gobernador no tiene problema en recortar en educación para garantizarle el negociado a los acreedores de deuda provincial, o hacerle descuentos masivos a la docencia que hace paros frente a los salarios de hambre y las condiciones deplorables de infraestructura en los establecimientos educativos.
Un punto sensible en casi todas las intervenciones fue el problema de los edificios compartidos y en malas condiciones, además de la no aplicación del Boleto Educativo Terciario, que lamentablemente es moneda corriente en los ISFD y que a esta altura es imposible de ocultar por parte de los funcionarios que decían que "hay cosas que mejorar", "vamos a ir resolviendo las cosas de a poco"; también las conducciones peronistas no pueden negar frente a una realidad que mata el mito "nacional y popular". Sin irnos más lejos, en un relevamiento que hicimos en el Conservatorio de Música de Morón hallamos que un 92% de los estudiantes no acceden al boleto. Por eso planteamos que esa guita que debería ir a los boletos de los compañeros y que finalmente no encuentra ese destino –el boleto no solo no se acredita, sino que además no se aplica retroactivamente- va directo al pago de la deuda. Además de esto, con unos miserables $45.000, no cubre más allá del costo mínimo del transporte. La realidad es que el Boleto Terciario tiene fuertes límites: Kicillof no lo garantiza y cubre muy pocos viajes.
Hoy por hoy, la clase capitalista en su conjunto no tiene interés en la educación pública, el avance científico y el desarrollo de la cultura, si lo que necesitan son pibes que pedaleen bien para las apps. Para la burguesía no hace falta más profesorados, mejor educación en las escuelas, clases presenciales, ni edificios en condiciones. Todo esto es innecesario para un país que apuesta al trabajo precarizado con muy bajo valor agregado en donde la juventud es la principal víctima. Son las comunidades educativas las que sostienen por sus propios medios las escuelas e institutos cuando esto es en realidad responsabilidad del Estado, privatizando de facto la educación mientras Milei cocina una reforma educativa que apuesta a eliminar la obligatoriedad y dar el salto en la ofensiva contra la educación.
Una perspectiva para el movimiento estudiantil: la independencia política
En esta línea, planteamos un punto clave que es el de la defensa de la independencia política de los centros. Este es el gran tema dentro del movimiento estudiantil. Las direcciones afines a los gobiernos precisamente operan como un aparato de contención frente a cualquier tipo de atisbo de lucha que exista, en la medida en que evitan denunciar a los evidentes responsables políticos del colapso social en general y educativo en particular. La política del peronismo es la de dejar que Milei avance con su programa en la medida en que no tiene una diferencia de fondo con este, mientras apuesta a llegar bien parado en las elecciones del 2027. Esto explica el rol, por ejemplo, de la CGT, negociando la reforma laboral mientras le da la espalda a los laburantes que sufren despidos en el marco de los cierres y la recesión, sin promover instancias de deliberación en las bases o un plan de lucha concreto para derrotar al gobierno más facho de la historia desde la dictadura militar.
Este mismo rol es el que cumplen los centros de estudiantes dirigidos por el peronismo en el movimiento estudiantil, y es la política que en primera instancia llevó a que los Milei llegaran al poder sin trabas. En el encuentro, explicamos de manera muy sencilla esto: si no queremos tener centros afines a Kicillof, es porque lógicamente no van a denunciar el ajuste que hace su propio dirigente. Fue este el contenido de la carta abierta a las conducciones de centros de estudiantes de la provincia que repartimos en el encuentro, y que firmaron el CE del Conservatorio de Música de Morón (La Clave-UJS), Tinta Roja (presidencia y vicepresidencia del ISFD 88-UJS), La Yumba (UJS+indep.) de la Marechal, y la conducción del ISFD 108.
Es por eso que este encuentro fue una lavada de cara para el gobierno de Kicillof, que aparece para mostrarse como "democrático" con el objetivo de cooptar a la juventud que fue protagonista de grandes luchas, como la universitaria y la del movimiento de mujeres, para llevarla a una perspectiva de derrota y desmovilización.
Frente a esto, defendamos la independencia política y demos una lucha política feroz para conquistar direcciones antiburocráticas de lucha en cada lugar de estudio. Impulsemos comités unitarios de la juventud en apoyo al Frente de Izquierda como canal para organizar el movimiento estudiantil, y luchemos por instancias de deliberación reales por parte de las comunidades educativas en cada lugar de estudio.
Fuera Milei. Abajo el ajuste de Kicillof.




