Internacionales
3/4/2025
Estado Español: en vísperas de grandes movilizaciones por la vivienda
Convocatoria de los sindicatos de inquilinos para el sábado 5

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Movilización en Madrid (2024)
Los sindicatos de inquilinas e inquilinos y las asambleas locales por la vivienda del Estado Español convocaron a una jornada conjunta de movilizaciones para este sábado 5. La consigna principal es “acabemos con el negocio de la vivienda”. Hay cuarenta ciudades que se sumarán a la partida, entre ellas Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Zaragoza.
A lo largo de 2024, las manifestaciones y los procesos organizativos se multiplicaron en el Estado Español ante la falta de viviendas y el encarecimiento de los alquileres. El 13 de octubre, más de 100 mil personas se movilizaron en Madrid por este motivo. El 24 de noviembre, alrededor de 170 mil lo hicieron en Barcelona. Málaga, por su parte, vive un inédito proceso de desarrollo de asambleas por barrio que impulsaron marchas con decenas de miles de personas en junio y noviembre.
Algunas encuestas -como la del Centro de Investigaciones Sociológicas, CIS- sitúan a la vivienda como la principal preocupación actual entre los españoles. La especulación inmobiliaria y el vuelco de viviendas al turismo han disparado el precio de los alquileres y hacen cada vez más difícil acceder al techo propio. La problemática afecta sobre todo a la juventud.
El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid difundió un documento en que reclama una rebaja del 50% de los alquileres, contratos indefinidos, la recuperación de viviendas vacías y turísticas, el fin de la compra especulativa y el desmantelamiento de los grupos de matones que amenazan y desalojan a los inquilinos en mora. En la previa de la jornada, miembros de este sindicato intervinieron los carteles de estaciones del subte, rebautizando a “Embajadores” como “Embargadores”, y a “Casa de Campo” como “Casa del Banco”.
Además de las movilizaciones y asambleas, se han puesto en marcha huelgas de alquileres (cese de pago de la renta) contra fondos buitre como Nestor-Azora y el grupo financiero La Caixa.
Tanto el gobierno de Pedro Sánchez (PSOE-Sumar) como los gobiernos autonómicos en manos de la derecha son cómplices de los grandes grupos inmobiliarios.
La organización y la movilización popular pueden abrir una salida.
