Asambleas barriales: cae la Ley Ómnibus, avanza la lucha

Este miércoles 7, en más de 20 puntos de la Capital Federal, volvieron a sonar las cacerolas.

Asamblea de CABA.

Luego de que cayera la Ley Ómnibus durante la sesión del martes, bajo un clima de festejo, por la noche del miércoles, cientos de vecinos salieron a la calle en muchos barrios de CABA a protestar contra el plan motosierra del gobierno de Milei. Luego de los cacerolazos se realizaron asambleas, donde se debatió cómo fortalecer el desarrollo del movimiento.

En los intercambios se vio una fuerte preocupación por el ajuste en curso -los tarifazos en el transporte y los servicios-, la inflación constante en todos los productos de la canasta básica, el encarecimiento de los útiles escolares y por la devaluación constante que están sufriendo los salarios y jubilaciones.

También se expresó el repudio contra las provocaciones del bloque de diputados de LLA, que pocas horas antes presentó un proyecto para derogar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Siete días para que caiga

El proceso de organización y lucha que se está dando en las asambleas barriales experimentó un momento bisagra la última semana. Durante los días que se trató la Ley Ómnibus en la Cámara de Diputados, se sostuvieron movilizaciones al Congreso, aún frente a las noticias de que el apoyo de los gobernadores colaboracionistas y sus diputados prácticamente aseguraba la aprobación de la ley, luego de las enormes concesiones en materia fiscal que el gobierno nacional les otorgó.

Esta situación llevó a que entre las asambleas se reforzaran los lazos de colaboración; se coordinaron columnas comunes como el “Corredor Corrientes”, que agrupó casi 10 asambleas de la zona norte/noroeste; o el “Corredor Rivadavia”, que juntó a las asambleas de la zona oeste y del centro de la Capital.

Un armado similar se dio con las asambleas de Parque Patricios, San Telmo, Constitución, San Cristóbal y Monserrat; e incluso en PBA se organizaron las coordinadoras de zona oeste y zona sur.

Además, en cada espacio se pusieron en funcionamiento comisiones de seguridad para garantizar el cuidado de los participantes y la organización de la columna, lo que sirvió para proteger a los vecinos de la represión brutal e ilegal ordenada por Patricia Bullrich, que introdujo un elemento casi de tortura como el gas pimienta MK-9.

Incluso llegó al punto de violar su propio protocolo, reprimiendo un festival organizado por Unidxs x la Cultura el día viernes (luego de que saliera la aprobación en general de la ley) que se realizó pacíficamente sobre la vereda.

Con el anuncio de la votación particular para el martes 6, lejos de paralizarse, la actividad de las asambleas se intensificó; se organizaron reuniones durante todo el fin de semana para planificar movilizaciones y cacerolazos, con la convicción de sostener la presencia en el Congreso, pero también en los barrios, como una forma de sumar vecinos y hacer crecer este movimiento.

Llegado el martes, la enorme columna de asambleas se hizo presente en el Congreso. Y junto a los sindicatos combativos, las organizaciones piqueteras y el resto de los sectores en lucha, recibió la noticia de la vuelta a foja cero de la ley, que en la discusión del articulado no pudo sobrevivir a la rosca y a las negociaciones entre los gobernadores provinciales y el gobierno nacional.

¿Cómo seguimos?

El proceso de desarrollo y crecimiento de las asambleas se va cimentando con conclusiones esenciales para la etapa que se abre: solo organizados y en las calles vamos a poder derrotar los ataques al pueblo trabajador.

Para eso es elemental seguir fomentando la coordinación entre las organizaciones de lucha. En ese camino, muchísimas asambleas participaron de la reunión convocada por la multisectorial independiente en la sede del Sutna.

De allí salieron propuestas como la de realizar un cacerolazo frente a la CGT exigiendo un nuevo paro nacional y plan de lucha, y movilizar el próximo 15/2 al Consejo del Salario Mínimo por un aumento de emergencia de salarios y jubilaciones para combatir la inflación; también preparar un gran 8 de marzo de las mujeres y diversidades en defensa del aborto legal y todos nuestros derechos.

Organicemos una gran Asamblea Nacional de trabajadores ocupados y desocupados, asambleas populares y cultura, para organizar un plan de lucha que tenga como perspectiva derrotar el DNU, el protocolo represivo y todo el plan motosierra de Milei.