01/11/2020
Rio Negro

Como en Guernica: desalojan Bº La Esperanza en Fiske Menuco

Represión, detenciones y métodos ilegales. Libertad al compañero que sigue detenido.

Fotos: Jaime Carriqueo, Marco Medel, Ojo Obrero Fotografía

En Fiske Menuco (General Roca), gobernado por el Frente de Todos, reprimieron y desalojaron a las familias trabajadoras del Bº La Esperanza y a quiénes apoyaban con el mismo método que en Guernica . Detrás de la lucha por tierra y vivienda, lucha que se expande en todo el país, estos gobiernos, discursivamente progresistas, quedan al desnudo, y evidencian los verdaderos intereses de clase que defienden. A la lucha y la organización de las familias trabajadoras por sus derechos, tenemos que entonces el Estado ofrece solo represión, criminalización e ilegalidades, y no una salida de fondo a la problemática habitacional, que en medio de la pandemia solo se profudiza más y más.

«Juntos» con «Todos» contra el derecho a la vivienda

El desalojo represivo y las más de 12 detenciones sobre las familias trabajadoras y quiénes apoyaban del Bº La Esperanza en Fiske Menuco pinta de cuerpo entero a todo un régimen que ha negado década tras década el derecho a una vivienda digna. En ese sentido este régimen, hoy representado por Alberto Fernández en la presidencia, por Arabela Carreras de Juntos por Río Negro en la gobernación de Río Negro, y por Maria Emilia Soria en la municipalidad de Fiske Menuco se alinean como siempre detrás de los intereses especuladores con la tierra. Esto se evidencia además en que las tierras ocupadas por las familias trabajadoras, además de ser exigidas para viviendas, representa un caso de recuperación de tierras. Las mismas fueron entregadas por el interventor municipal de Fiske Menuco (General Roca) militar de la última dictadura cívico militar Marcelo Zarraga, condenado por delitos de lesa humanidad en el juicio La Escuelita VI, a la Asociación Tiro Federal, quiénes las han mantenido por décadas improductivas e inhabitadas.

Existe detrás de este nuevo desalojo represivo, a días del desalojo realizado sobre Guernica, un intento del nuevo gobierno nacional, y las provincias de seguir dando un mensaje a los especuladores de la tierra, pero también a los y las trabajadoras que se organizan por sus derechos. En muchos casos, los especuladores de la tierra son propios funcionarios del gobierno, o son los grandes capitalistas como Lewis y los Benetton, o el empresariado turístico. Es por eso que la política represiva del estado que defienden hoy Juntos Somos Río Negro y el Frente de Todos tiene como horizonte dar garantías de paz social detrás de la renegociación de la deuda externa argentina.

La gobernadora Carreras ha salido a vender humo, y tratar de calmar las aguas. La presentación de un proyecto llamado «Río Negro Suelo Urbano» que coloca 12.000 lotes en los próximos 5 años para supuestamente dar solución habitacional es una tomada de pelo. Un medio periodístico regional por esas horas afirmaba que en Río Negro los alquileres saltaron un 65% en cuarentena. Sumadas las variables de poca oferta estatal a la problemática habitacional y aumento de alquileres, a la realidad de las familias trabajadoras en pandemia el cuadro se complejiza, pero pone de relieve también la necesidad de debatir una salida de clase al problema. Es evidente que la tierra bajo estos gobiernos es usada para especulación y saqueo de nuestros recursos naturales.

La lucha por tierra y vivienda continua

Las señales para la clase trabajadora, de que ante cualquier reclamo que tenga ver con la ocupación de tierras ociosas y «privadas» para vivienda responderán con criminalización, represión e ilegalidades se hacen cada vez más presentes. Es que al creciente déficit habitacional que atraviesa la clase trabajadora, en gran medida por la falta de trabajo, precarización y desempleo, se contrapone que Río Negro es una de las primeras provincias con menos cantidad de habitantes por kilómetro cuadrado, afirmando que hay en esta provincia una inmensa cantidad de tierras ociosas, y en un porcentaje importante improductivas.

El tema es que esas tierras, como en el caso de las del Poligono de tiro de la Asociación Tiro Federal, como las de la cordillera, dadas a Lewis, o las que fueron entregadas para minería y fracking deberían tener otro destino, en primer lugar para dar respuesta habitacional a la clase trabajadora. Lo mismo vale para los procesos de recuperación de tierras de los pueblos originarios, a los cuales también reprimen negándoles sus derechos. De conjunto podemos afirmar al día de hoy, que a los problemas de tierra y vivienda solo puede darle solución la organización y la lucha de manera independiente de la clase trabajadora.

Para el día lunes se debatía la posibilidad de realizar medidas en las calles de Río Negro, con epicentro en Fiske Menuco, reclamando y exigiendo al poder político una solución a la problemática de tierra y vivienda. Hace semanas se realizaba un plenario provincial virtual de varias ocupaciones de tierras de la provincia, una iniciativa que tiene que multiplicarse. Convocamos a debatir provincialmente la conformación de un frente provincial de trabajadores y trabajadoras por tierra y vivienda, para exigirle y arrancarle al estado una verdadera solución.

Basta de desalojos. Tierra para vivir, no para especulacion. El Estado es responsable.