16/04/2021

Entre el Covid y el hambre, un minué de conferencias de prensa

El país entero está atravesado por el crecimiento exponencial de contagios y de muertes por Covid y niveles de pobreza que el índice inflacionario de marzo no hizo más que agravar. El promedio de muertes de los últimos 10 días (250) es un 110% más alto que el de los 10 días anteriores (110). La tendencia es al crecimiento fuerte y rápido y la particularidad está dada por el crecimiento extraordinario de los contagios entre niñxs y adolescentes. Hasta ahora los ministros de cada área del gobierno nacional y sus pares de la provincia de Buenos Aires y CABA, compartían un discurso común: llamar a la responsabilidad individual a la población.

Inflación, Covid y confusión

Los datos inflacionarios de marzo (4,8% y 5,1% en el Amba) sumergen en la más profunda pobreza a más de 19 millones de trabajadorxs. Sin cerrar todo no se frena la circulación del virus. Cerrando, el rumbo económico fondomonetarista, defendido por el gobierno y por el macrismo, condena a la muerte y al hambre a millones de personas. La única solución es exigir que los gobiernos destinen sus fondos a paliar el hambre y la caída económica y a reforzar el sistema de salud y si quieren terminar antes con la pandemia vacunen a toda la población, algo que solo ocurrirá si nacionalizan la producción y liberan las patentes definitivamente para garantizar la producción local. Sin embargo, el esquema de polarización política entre gobierno y macrismo está muy lejos de transitar una salida al menos cercana a un esquema de esas características.

La resistencia a destinar fondos para atender la pandemia es el tema que está en el fondo de esta cuestión desde ambos lados de la grieta. Durante el 2020, el gobierno nacional operó una transferencia fenomenal del costo de la cuarentena sobre las espaldas de millones de trabajadores. Para el 2021, ni siquiera había previsto una partida para atender la pandemia, en el presupuesto votado por peronistas con una buena parte de Juntos x el Cambio.

La disposición tardía de aportar 15 mil pesos a monotributistas A y B y a beneficiarios de AUH y AUE en el Amba, contempla medidas sociales para un millón de personas, en una zona en la que la pobreza alcanza al 51% de la población según el Indec y donde se totaliza una población de casi 15 millones de habitantes. Otras medidas económicas de ninguna manera impiden la ola de despidos en los rubros afectados por las restricciones, como la del aumento de un 50% en los Repro II que dispuso el gobierno hace una semana y que apenas alcanza a cubrir la realidad laboral de 45 mil trabajadores. El “Estado presente” destina 13 mil millones de pesos para el subsidio de 15 mil. El año pasado había destinado 270 mil millones en IFEs, una cifra que sin embargo estuvo muy por detrás de lo que destinaron otros gobiernos del continente.

El gobierno nacional giró sobre su eje en un contexto de una fuerte crisis interna que dejó en ridículo a más de uno, empezando por el propio Alberto Fernández. El ala camporista del gobierno realizó durante unos días una campaña pública, que incluyó el pronunciamiento de ministros, de Berni y de otros, para modificar el rumbo y disponer un cierre de clases. Mientras esto ocurría, los ministros Vizzotti y Trotta insistían con que no se producían contagios por la presencialidad. El ministro de Transporte hizo su propio aporte planteando que los contagios no se producían en los trenes, subtes y colectivos y el presidente de la cámara gastronómica, ya que estamos, se sumó también a plantear que tampoco los contagios se producían en los bares, sin que nadie lo refutara. No quedaba otro lugar donde contagiarse que no fuera las casas de la gente.

El cambio de posición ocurrió un día después de que el sindicalismo antiburocrático docente impusiera un paro por la suspensión de la presencialidad y el reforzamiento de las herramientas para la virtualidad, que forzó a seguir sus pasos a la burocracia sindical docente, que también se dividió en torno a esto. Mientras que UTE (gremio mayoritario docente de CABA) aseguraba que las escuelas abiertas eran un factor de incremento de contagios, su par bonaerense, Baradel, seguía con el viejo cassette de que esto no era así.

Antes de la disposición del cierre de la presencialidad, solo se apelaba a la responsabilidad individual y no se anunciaba una sola medida gubernamental. Producto de esto, el día lunes, luego de una reunión entre Quirós, Vizzotti y Gollán, en la que no se acordó tomar ninguna medida extraordinaria, el terapista intensivo Arnaldo Dubin (jefe del Otamendi e integrante de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva) planteó un cuadro apocalíptico denunciando que “tenemos un sistema sanitario más vulnerable y débil”, mientras lxs tres ministrxs sostuvieron lo contrario, y que “la terapia intensiva está al borde del colapso”, refiriéndose al sistema de la CABA. “Se está ignorando una realidad que va a tener consecuencias de una gravedad insospechada. Estamos tambaleando en la cornisa y vamos a caer en el abismo del desastre sanitario más grande de nuestra historia” y remató “hay que terminar con la adjudicación de responsabilidades individuales y que el Estado no asuma lo que le corresponda” planteó en IP Noticias, cuestionando el conjunto del discurso político vigente hasta el lunes 11 de abril de un lado y otro de la grieta.

Conferencias y elecciones

“El Amba es el foco infeccioso más claro de la Argentina y el comienzo de clases coincide con el aumento de casos en la región”, dice Alberto Fernández a la salida de la reunión que mantuvo con Larreta por la presencialidad en las escuelas. Y recuerda tardíamente que “se mueven también docentes, no docentes, padres y madres, un número muy importante de gente que representa un tercio de la circulación presente”. Apenas unas horas antes, el ministro Nicolás Trotta afirmaba exactamente lo contrario, aunque contaba con los mismos datos duros: «la evidencia demuestra que (las escuelas) son espacios seguros» decía Trotta.

La ministra Vizzotti anunció en sus apariciones mediáticas que el sistema de salud estaba “reforzado” y “robustecido”, algo que también repitió el gobernador Axel Kicillof en su propia conferencia de prensa. Sin embargo eso es totalmente falso porque para eso debieron haber dispuesto, mientras la ola no perfilaba a tsunami, una nueva ampliación teniendo en cuenta que a diferenciad el 2020, en esta etapa el sistema debe atender patologías y traumatismos propios de un movimiento “normal “ de la población.

El espectáculo de conferencias de prensa entre el gobierno nacional, el de PBA y el de CABA, reviste un tono puramente electoral, en el que Larreta decidió quedarse del lado del negacionismo, y el gobierno nacional eligió girar, tomando medidas totalmente insuficientes al respecto del cuadro planteado y de un impacto social enorme, sin tomar disposiciones que el “Estado presente” debiera adoptar para evitar que más gente caiga en la pobreza y el hambre.

La posición del macrismo al respecto de la cuestión es criminal. “El aula más peligrosa de todas es la que está cerrada” planteó en su propia conferencia, mostrando cifras ridículas y mentirosas sobre los contagios. Efectivamente es el distrito, junto al conurbano bonaerense, más afectado por el incremento de casos. Sin embargo Larreta no garantizó la conectividad de todos los alumnos del distrito, ni facilitó computadoras a lxs niñxs para garantizar una continuidad pedagógica, algo que le reclamaron desde el primer día desde Ademys. Busca hacer como que acá no pasa nada, naturalizar la duplicación de muertos y de contagios guardando los fondos para subsidiar patronales, pagar deuda y para financiar el proceso electoral que espera lo deje más cerca de sus aspiraciones presidenciales.

Los únicos “relajados”, en alusión a la infeliz figura que eligió AF en su conferencia para referir al sistema de salud, son quienes gobiernan. No solo no invirtieron un peso en designar a más personal sino que en muchos efectores públicos y privados echaron gente en enero, porque había sido contratada temporalmente para atender la primera ola de covid. De un lado y el otro de la grieta no dispusieron un aumento salarial para el sector ni destinan más fondos para ampliar y mejorar el sistema.

En el minué de conferencias de prensa se ponen de relieve algunos aspectos que lxs trabajadores debemos atender. Uno es que el plan económico es incompatible con el bienestar popular. No solo porque no toman medidas para afrontar el hambre, sino porque también aprovechan la “distracción” popular para dar vía libre a la megaminería y sus proyectos desde Chubut hasta Andalgalá y para dar continuidad a la política de endeudamiento y ajuste que exige el FMI. Esta orientación, que es la que fija el rumbo de las medidas que se toman frente a la pandemia, cuenta con un total consenso entre los tres gobiernos protagonistas del minué de conferencias.

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