28/03/2021

Entre la deuda externa y la segunda ola

Panorama político de la semana.

Este 24 de marzo, decenas de miles de personas se movilizaron en todo el país a 45 años del golpe genocida. La jornada no solo fue la ocasión para reclamar justicia por los 30 mil desaparecidos (solo tiene condena una pequeña parte de los represores), sino también para luchar contra la impunidad de hoy: en la movilización a Plaza de Mayo, convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, el documento común de las organizaciones presentes denunció la desaparición seguida de muerte de Facundo Castro (a manos de la Bonaerense), la de Santiago Maldonado y el crimen de Rafael Nahuel por parte de la Prefectura, en Río Negro.

Uno de los grandes datos de la movilización a Plaza de Mayo fue la presencia masiva del movimiento piquetero, en lucha contra el hambre, la desocupación y por la vivienda (miles y miles se agruparon en las columnas del Polo y del Partido Obrero). También estuvieron presentes sindicatos como  el Sutna, Sutebas combativos, AGD-UBA, Ademys, Cicop, Sipreba, y ATE Sur.

De la jornada se borraron tanto la burocracia sindical como el kirchnerismo. Para disimular esta situación, Cristina Fernández de Kirchner hizo desde Las Flores algunas críticas contra el FMI. Pero leídas con atención, esas declaraciones se limitan a reclamar algunas mejoras en los plazos de pago y en la tasa de interés. El gobierno no tiene ninguna intención de confrontar con el FMI, sino, en el mejor de los casos, de dilatar el acuerdo hasta después de las elecciones parlamentarias, para no tener que cargar en ellas con la mochila del enorme ajuste que exige el organismo. Mientras tanto, la negociación prosigue (Martín Guzmán estuvo de gira por Estados Unidos), y el gobierno trata de hacer buena letra. Basta ver que en febrero el gasto en salarios públicos se redujo un 13% real.

Pero el cacareo de la vicepresidenta debe ser contrastado también con los últimos movimiento del gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Este realizó una nueva propuesta de reestructuración de la deuda estadual para agradar al capital financiero, incluyendo la eliminación de la quita del capital y el reconocimiento de los intereses devengados durante la negociación, entre otros ítems. “Para tener una dimensión de lo que representan estos beneficios extras, equivalen al total del plan de obra pública provincial 2021, y cinco veces al presupuesto para comedores o escolares”, señala Daniel Rapanelli en un artículo publicado ayer en Prensa Obrera.

El Comité de Bonistas, que nuclea a algunos de los principales acreedores, rechazó la oferta y quiere más. Una dinámica conocida: el gobierno termina cediendo en toda la línea al gran capital. Simultáneamente, Kicillof anunció un aumento del 7% en las tarifas de la luz (exceptuando por ahora al Area Metropolitana, que empiezan a discutirlo esta semana).

La otra movida política con la que el gobierno buscó desviar la atención del 24 de marzo fue la salida del Grupo de Lima. Este engendro creado por los gobiernos derechistas de la región para conspirar, junto a los Estados Unidos, contra Venezuela, ha fracasado en imponer sus planes golpistas. El autoproclamado presidente Juan Guaidó quedó eclipsado tras dos intentonas frustradas. Pero además, esos mismos gobiernos debieron poner las barbas en remojo ante la crisis en sus respectivos países. Al chileno Sebastián Piñera se le incendió el país con la rebelión de 2019 y Bolsonaro condujo a Brasil a una de las catástrofes sanitarias mayores de su historia.

El gobierno argentino sabe leer este escenario y se desmarca, pero eso no equivale a una posición antiimperialista. Se mantiene dentro del Grupo de Contacto, impulsado por la Unión Europea, que impulsa una salida ordenada del régimen, y especula con que el propio Joe Biden virará de posición para impulsar algún tipo de negociación que incluya a Maduro, la oposición golpista, el clero y los empresarios.

Ya que nos estamos refiriendo al plano regional, apuntemos que esta semana se llevó a cabo la cumbre de mandatarios del Mercosur, a 30 años de la firma del Tratado de Asunción. Esta volvió a mostrar las tendencias a la disgregación del bloque. Lo resumió el presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, quien lo calificó como un “lastre”. Uruguay y Brasil presionan para una rebaja del arancel externo común y quieren avanzar en la firma de acuerdos comerciales al margen del bloque.

Toda la región se encuentra profundamente golpeada por la segunda ola del Covid-19. Si se toman los casos en forma global, América del Sur alcanzó el día 22 el pico más alto de infecciones y muertes (La Nación, 24/3). En Paraguay, esta crisis está en la base de una rebelión popular. En Uruguay, que hasta ahora era de los países menos afectados, ya se detectó en siete departamentos la cepa P1, que es más agresiva. El gobierno chileno se vio obligado a instrumentar una cuarentena. No hay palabras para describir el escenario brasileño, con hospitales colapsados donde los médicos deben decidir quién vive y quién muere. Toda esta situación se agrava por la escasez de vacunas, acaparadas por los países centrales.

En nuestro país, los casos crecen en forma sostenida. Ante la falta de vacunas, el gobierno ha retomado la política de diferir la segunda dosis de vacunación, para dar esas inyecciones a otras personas y alcanzar así un mayor nivel de cobertura. Es importante destacar que en Argentina se fabrica una parte de la vacuna de AstraZeneca contra el Covid-19, en una planta ubicada en el Gran Buenos Aires que pertenece al empresario Hugo Sigman. El compuesto activo que se produce allí es enviado para su envasado a México. Argentina firmó un contrato de provisión por 22 millones de dosis, pero solo recibió 580 mil, un 3%. El Frente de Izquierda – Unidad realizará un acto frente a la planta del Grupo Sigman este lunes 29 con el reclamo de que se intervenga la producción.

La intervención de los trabajadores resulta clave ante la crisis sanitaria, social y económica. El Partido Obrero plantea un gran acto el 1° de mayo en Plaza de Mayo convocado por el Frente de Izquierda Unidad. Contra el acuerdo con el FMI, por paritarias libres, en apoyo a los levantamientos populares en la región.

*La columna del editor de PrensaObrera.com se publica todos los domingos por la mañana. Recibí el adelanto en tu mail los sábados por la tarde, suscribite a nuestros newsletters

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