25/03/2021 | 1618
EDITORIAL

Lo que dejó el 24 de Marzo

Este 24 de Marzo, las calles y plazas volvieron a ser ocupadas por decenas de miles de manifestantes, con actos y movilizaciones que se extendieron por todo el territorio nacional. La convocatoria del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia junto a los partidos de izquierda, movimientos piqueteros, sindicatos recuperados y otros llenó la Plaza de Mayo y tuvo sus fuertes réplicas en las principales ciudades del país.

El hecho no es menor: el kirchnerismo y las organizaciones que se referencian en él habían decidido no movilizar y resguardarse en actividades simbólicas, como plantar árboles, por ejemplo. La clásica lectura del documento de los organismos de derechos humanos se hizo a través de las pantallas de la televisión pública (algo que no pudo hacer el EMVy J con el suyo).

Mientras en la Plaza de Mayo un eje fue el reclamo contra la represión a las luchas populares (¡Guernica!), contra el gatillo fácil (¡Facundo Castro!) y el repudio al pago de la deuda y el acuerdo con el FMI. En el documento leído a través de la televisión hubo una ausencia de toda referencia a la situación actual de los derechos humanos. Es que mientras en las plazas movilizadas el ¡Fuera Berni! fue una de las consignas más aplaudidas, cantadas y escritas, el ministro de Seguridad de Kicillof estaba en la primera fila del acto de Cristina en Las Flores. Con el argumento de la pandemia de fondo, se dio paso a un nuevo capítulo en la integración profunda de estos organismos al Estado.

Queda así, aún más, resaltada la importancia de la convocatoria de las organizaciones independientes a movilizar y ocupar plazas y calles, como se hace desde décadas. No se trataba de reproducir un “ritual” sino de la vigencia de la lucha contra la misma clase social que hace 45 años fue la inspiradora del golpe genocida. Y que hoy sigue dominando. Una prueba es el tema central que domina la situación nacional, que es una de las causas del derrumbe, de la hipoteca que pesa sobre el país, y de la miseria que crece a pasos agigantados: la deuda externa fraudulenta. Un proceso que la dictadura aceleró pero que todos los gobiernos que siguieron, con elecciones de por medio, han pagado y llevado a niveles directamente insostenibles y que es, además, un negocio a costa del empobrecimiento generalizado. ¿No es clara la continuidad?

Mirando con mayor detenimiento las movilizaciones de ayer, hay un hecho que sobresale: las multitudinarias columnas piqueteras, integradas fundamentalmente a las columnas del Partido Obrero y el Polo Obrero. La lucha contra el hambre y el avance de la pobreza, contra la desocupación, por la vivienda, contra el derrumbe de la salud y la educación, por la vacunación, tiene al movimiento piquetero independiente a la cabeza, con un sostenido crecimiento en organización y expansión. Pues bien, esta expresión activa y masiva de lucha de los explotados ganó las calles en una convocatoria independiente del gobierno. La decena de sindicatos con otra decena de luchas dio también un presente de clase contra el boicot generalizado de la burocracia sindical.

El 24 de Cristina y Guzmán

Para dejar más clara la continuidad de intereses desde la dictadura a nuestros días, mientras se producían las movilizaciones por el aniversario del golpe, el ministro de Economía Martín Guzmán estaba en Estados Unidos, reunido con el FMI (y previamente con los bonistas buitre). En el mismo momento, Clarín daba a conocer la confirmación de lo que todos sabíamos: Estados Unidos estuvo al tanto del golpe y tuvo colaboración con el mismo (información surgida de la apertura de archivos en ese país, algo que el movimiento de derechos humanos reclamó y reclama, sin resultado, a todos los gobiernos “democráticos” con respecto a los del nuestro).

Guzmán fue a reunirse con el FMI apostando a postergar el acuerdo con el FMI como una forma de poder manejar el ajuste sin la presión de los compromisos que se verá obligado a adoptar. Espera poder trasladar este hecho para después de las elecciones legislativas que deben hacerse este año. El FMI no le dijo sí pero tampoco no. No se nos puede escapar, de todos modos, que el ajuste se viene haciendo y en forma bastante brutal, pues las jubilaciones perdieron 10 puntos si se lo compara con la inflación del año pasado, en tanto los salarios de los empleados públicos perdieron 15. Ambos rubros constituyen el 70 por ciento del gasto público. Aunque no se le ha dado la misma publicidad, esos números fueron puestos en la mesa por Guzmán, dando cuenta que existe una voluntad del gobierno argentino de llevar adelante la agenda de austeridad que reclaman las autoridades del Fondo.

La decisión de distribuir 650 mil millones de dólares de DEG (derechos especiales de giro), una suerte de “moneda” del FMI, entre los países miembros, significaría el ingreso de alrededor de 4.300 millones a la Argentina, lo cual ayudaría para hacer frente a pagos comprometidos con el propio Fondo. El FMI aprieta pero no ahorca… por ahora.

Lo que es claro es que Argentina no tiene fondos propios para pagar los próximos vencimientos y sigue fuera del mercado de capitales mientras crece el riesgo país y se desploman los bonos de la deuda, recientemente reestructurada, a valores de default. Un acuerdo con el FMI ayudaría a resolver eso.

Algunos consideran que las declaraciones de CFK en el acto que le organizaron en la localidad de Las Flores torpedearon la posibilidad de llegar a buen puerto en las negociaciones. Sin embargo, la vicepresidenta dijo lo que el gobierno y AF vienen diciendo desde que asumieron: que no tienen los recursos para pagar.

CFK aprovechó para hacer un “encendido” discurso contra Estados Unidos, a quien acusó de no ser capaz de tener un acto de apoyo a la Argentina –o sea le suplicó ayuda en el FMI. Lo criticó por haber participado del golpe genocida, de no haber colaborado en el medio de la guerra con Malvinas e, incluso, de no aportar vacunas.

Todo para terminar pidiendo más plazos y menos intereses en la negociación de la deuda con el FMI, lo cual a su vez tropieza con normas estatutarias del organismo. Es decir, no renuncia a hacerse cargo del endeudamiento criminal de Macri, al que de paso le reprochó por la estatización de la deuda de su familia que, sin embargo, ella está dispuesta a pagar. Recordemos además que jugó un papel determinante para que finalmente saliera el acuerdo con los buitres el año pasado.

Cristina lanzó pirotecnia con consecuencias todavía no claras, porque implican un desgaste del gobierno. El objetivo parece ser otro: recuperar un protagonismo y golpear sobre la crisis de la coalición gobernante a los efectos de lograr una intervención más fuerte que ponga freno a la complicada situación judicial que atraviesa.

Las conclusiones de las plazas del 24

Cristina no abrió un rumbo nuevo para afrontar el sometimiento colonial del país, que ella ayudó a fortalecer con sus gobiernos. Ni tampoco se propone impulsar una lucha contra el imperialismo yanqui, como alguien puede querer deducir de cuando pareció proponer una “multilateralidad” en las relaciones internacionales al señalar que al final tuvimos que acudir a Rusia y China por vacunas (cabe consignar que hablamos de dos países donde predominan los intereses capitalistas -es decir, no hay un giro ideológico).

Sin embargo, eso no resolvió el tema: seguimos sin vacunas, ni rusas ni chinas. Lo único cierto es que en Argentina se producen millones de dosis, las de AstraZeneca,  que van a parar, según las denuncias, a los países más ricos, cuando están destinadas a Latinoamérica. A la cabeza de este negociado está Hugo Sigman, un protegido de Manzur (el ministro de Salud del último gobierno de CFK) y de toda la conducción del Ministerio de Salud actual, con el exministro Ginés González y la actual Carla Vizzotti.

Para el movimiento popular sería mortal caer en la trampa de lo que se conoce como una profundización de la “grieta” que, en realidad, encubre una falsa polarización. Estamos ante variantes de la misma política que tiene como eje el pago de la usuraria deuda y la defensa de los intereses capitalistas, que estuvieron en la génesis del 24 de Marzo de 1976.

Las plazas del 24, en cambio, dejaron claro por dónde tomar: fortalecer, impulsar y organizar la lucha contra los agravios permanentes a que son sometidos los trabajadores y la inmensa mayoría que habita este país en forma independiente del gobierno y los partidos que son parte del mismo régimen que nos gobierna desde hace décadas y que son los responsables directos de los padecimientos de millones.

El próximo 1° de Mayo es la oportunidad para el FIT-U de profundizar este rumbo.

 

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