Políticas

28/3/2024

Editorial

El 6 y el 13 abril asambleas abiertas del PO para luchar contra Milei. ¡Vení!

Hacia una gran asamblea nacional de ocupados, desocupados, asambleas barriales y trabajadores de la cultura.

Ingreso del PO a Plaza de Mayo a 48 años del golpe genocida. Foto: @PrensaObreraPO.

El pasado 24 de marzo, las marchas, concentraciones, acciones repudiando el golpe genocida a lo largo de todo el país han sido visiblemente masivas, e incluso superiores -en las principales ciudades- a las de años anteriores. El dato no es menor porque son una respuesta a Milei y su gobierno que pretende avanzar fuertemente en la criminalización de la lucha popular, en liquidar derechos democráticos elementales para imponer sus objetivos antiobreros y por eso quiere rescatar a las fuerzas armadas para la represión interna, en este caso con el argumento de la lucha contra el narcotráfico. El gobierno fue muy lejos en este objetivo: el video que la presidencia de la Nación largó el 24 de marzo es en los hechos una negación incluso de la “teoría de los dos demonios” que toda la clase capitalista sostuvo para justificar al golpe del 76; solo habla del “terrorismo de izquierda”, niega los 30.000 desaparecidos y no nombra ni una vez a los golpistas, ni ninguna de sus atrocidades, ni los campos de concentración, nada.

El 8 de marzo, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, sucedió algo parecido: marchas masivas, gran concurrencia “suelta” -es decir, que supera a una activismo organizado-, repudio a la política oficial en todos los terrenos.

El 24 tiene más que ver con una lectura del presente y el futuro que sobre el pasado. Es indudable que la masividad de las marchas revela que la guerra que el gobierno declaró sobre todo a los trabajadores genera resistencia. Y en ese sentido vale detenerse en el hecho de que una parte importante de la concurrencia la aportaron el kirchnerismo y el peronismo, estas fuerzas no persiguen la derrota de Milei: Estela de Carlotto desde el escenario declaró “hagamos algo para que cambie o que se vaya rápido”, sin que CFK o la cúpula K salieran a apoyarla. La plaza el 24 cobijó estrategias contradictorias, que deben ser superadas para efectivamente derrotar a Milei.

La resistencia al gobierno se refleja en innumerables conflictos. Desde los piquetes y movilizaciones de las organizaciones sociales por el recorte de la asistencia a los comedores y los planes sociales, las movilizaciones y huelgas por el salario -como las de la docencia neuquina, la de los docentes y no-docentes universitarios o la rama siderúrgica de los metalúrgicos-, las acciones y luchas contra los despidos como en el Ingenio Tabacal de Salta, en GPS, en las dependencias públicas frente a los ceses de contrato; hasta las asambleas barriales, las asambleas y lucha de la cultura, etc.

El ataque de Milei contra los trabajadores es sencillamente criminal. El decreto sobre la movilidad jubilatoria es la consagración definitiva de una pérdida del 41% del poder adquisitivo de sus haberes, ejecutada por los gobiernos de Macri, los Fernández y ahora Milei. Por eso en el Congreso lo dejan pasar. De la misma manera el gobierno no homologa acuerdos salariales que superen sus expectativas inflacionarias, es decir, una licuación de los ingresos. Los despidos en la administración pública que según los informes llegarían a 15.000 este mes, pero que el gobierno fijó como objetivo sean 70.000 en los próximos años, han dejado un tendal de desocupados imposibles de ser absorbidos por la actividad privada ya que la recesión ha entrado en la fase de los despidos, suspensiones y licencias adelantadas. Pero no solo eso, el achique golpea al conjunto de la población: el cierre de dependencias de la Anses ha dejado a pueblos enteros sin ese servicio; el de las dependencias que atienden la discapacidad, los trámites de asistencia social o la entrega de medicamentos para enfermedades graves -cáncer- tiene un efecto directo sobre la salud de la población; como muestra, en el medio de las mayores y más violentas tormentas hay despidos en el servicio meteorológico. Y todo esto es solo una reducida enumeración, hay que sumar su réplica en provincias y municipios de la mano del ajuste de gobernadores e intendentes que se cobijan en el ajuste nacional para hacer lo propio en su territorio.

Lo que debe estar en el centro de la preocupación de las organizaciones populares y de lucha, y del conjunto de los trabajadores, es cómo derrotamos a Milei, con qué política, con qué programa y con qué fuerzas.

Gobernadores: de la “rebeldía” al sostén de Milei

El rechazo al DNU en el Senado no aceleró su liquidación final. Las mismas fuerzas políticas que votaron en contra del mismo en la Cámara Alta se llamaron a silencio en Diputados. Más aún, de boca de Daer la CGT dijo acordar con una reforma laboral en la reunión de la Amcham (Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina), una pieza clave del DNU de diciembre, mostrando que son una correa de trasmisión de los intereses de la clase capitalista.

El gobierno pretende superar la derrota de la ley ómnibus en enero mandando el proyecto rechazado en cuotas, buscando un acuerdo que le dé la sustentabilidad política que el FMI y el capital le piden como garantía. Cuando Milei lanzó el “pacto de Mayo” en el inicio de las sesiones legislativas no se tiró a una pileta vacía.

Milei es consciente que la “casta” -y sus partidos- no quiere el fracaso de su gobierno porque comparte una parte sustancial de su programa: el ataque a los trabajadores en todos los terrenos, en sus condiciones de vida y en sus derechos.

Los gobernadores “rebeldes” patagónicos están expectantes por el capítulo energético que garantiza beneficios a los inversores. En el fórum que los massistas Manzano y Bulgheroni organizaron en el Four Seasons, Milei fue recibido con honores. El gobernador neuquino declaró su beneplácito por lo que la ley ómnibus aggiornada le depara al sector. Torres de Chubut ya había declarado su voluntad de concurrir a Córdoba el próximo 25 de mayo a firmar los 10 puntos del pacto, donde se le garantiza al capital la libre explotación de los recursos naturales. Es lo mismo que atrae a los gobernadores del Norte Grande que se juntaron con el ministro del Interior de Milei en Salta. El cordobés Llaryora ya adelantó que va a acompañar la nueva versión de la ley “bases”, porque le quitaron las retenciones a la industria.

El peronismo ha tomado el reclamo de Massa que, en el medio de críticas al gobierno, concluye que es “hora de escuchar”. Lo cierto es que el kirchnerismo hace lo mismo. CFK es considerada una pieza clave para que Milei consagre a Ariel Lijo como miembro de la Corte, lo cual solo puede pasar si el kirchnerismo le da sus votos en el Senado. Sin importar la polvareda que levantó la propuesta de meter a un exponente de la casta de Comodoro Py en la Corte, el gobierno oficializó su candidatura, pero Cristina no abrió la boca, lo que parece una muestra de un acuerdo de gobernabilidad con Milei.

A pesar de todo ello la burguesía desconfía de que el plan de Milei llegue a buen puerto. El ajuste fiscal que el gobierno agita como su triunfo tiene pies de barro y está basado en un recorte insostenible de las erogaciones. La recesión en curso afecta la recaudación por lo cual el resultado fiscal queda afectado por el lado de los ingresos. La cuestión cambiaria no está resuelta para los exportadores que exigen una devaluación -acompañados por el FMI-, y la falta de insumos por la caída de las importaciones golpea a la actividad económica ya afectada por el derrumbe del consumo como resultado de la licuación de los ingresos de los trabajadores. A su vez el acuerdo con los gobernadores requerirá de concesiones y atención a reclamos, a cambio de lo cual Milei lograría los poderes discrecionales que antes le negaban. Es por eso que el FMI vino a monitorear la “calidad” del ajuste. Para el Fondo el descomunal deterioro social es un peligro latente de una irrupción popular para más con un gobierno carente de recursos políticos propios para contenerlo. En este cuadro se ubica la postulación de la vice Villarruel con un planteo metodológico, en principio, alternativo a Milei, en la búsqueda del apoyo político que los capitalistas reclaman.

Organizar la lucha

Por eso la burocracia sindical, que hoy aparece como la voz cantante del peronismo, es un soporte fundamental de esta confluencia entre la “casta” y Milei, haciendo lo que mejor le sale: obstaculizar la resistencia de los trabajadores, dejar pasar el ataque a los jubilados, la licuación de los salarios, los despidos en la administración pública (ATE deshoja la margarita con amenazas de planes -inocuos- de lucha que luego levanta), los comedores populares sin comida. Las amenazas de Moyano de convocar a un paro, o movilización, no pasan de eso, de amenazas. Moyano ya ha dicho que hay que pensar en 2027, lo mismo que Cristina, cuando el trabajo sucio haya sido hecho y los trabajadores argentinos hayan perdido derechos y condiciones de vida. Mientras la recesión hace su trabajo de zapa entre los trabajadores.

Está claro a esta altura que la derrota de Milei no viene de la mano de los gobernadores que negocian su entregada a la ley “bases” y buscan llegar al 25 de mayo defendiendo los intereses de los grupos capitalistas que ellos representan, ni de la burocracia sindical que usurpa los sindicatos para beneficio de las patronales. Como describimos al principio de esta nota, a Milei se le oponen los trabajadores, y un pueblo agredido por su política de hambre, represión y liquidación de conquistas y derechos.

La tarea que nos proponemos es organizar la intervención de los trabajadores con una política propia, independiente de los gobernadores que hacen el ajuste y se disponen a pactar con Milei, contra la parálisis de la burocracia y su programa de acuerdo con los capitalistas. Un paso para ello es la asamblea de trabajadores ocupados, desocupados, asambleas barriales y trabajadores de la cultura que estamos convocando un colectivo de organizaciones de lucha para el próximo 1° de mayo en la Plaza de Mayo.

En función de ello el 6 de abril, y en algunos lugares el 13, el Partido Obrero realizará asambleas abiertas a lo largo de todo el país para organizar la lucha contra Milei, para que la convocatoria del 1° de mayo sea un paso adelante que consagre la “unidad de los trabajadores” que se canta en las calles y así efectivamente derrotar al “Peluca” con los métodos propios de los trabajadores: la asamblea, la movilización, el piquete, el plan de lucha y la huelga general. ¡Sumate!