06/09/2021

La impostura de Milei, otro integrante más de la “casta política”

Un acto de cierre de campaña plagado de retórica fascistizante.

En el día de ayer tuvo lugar en Parque Lezama el cierre de campaña de la lista Avanza Libertad, encabezada por Javier Milei. El contenido del acto es verdaderamente inclasificable; fueron casi dos horas repletas de arenga fascistizante, falsificaciones de todo tipo, improperios varios y un ataque centrado en la “casta política”, omitiendo que los pretendidos libertarios son parte de la misma.

Como no podía ser de otra manera, el discurso abiertamente reaccionario estuvo presente en cada una de las intervenciones. En el acto abundaron los agravios hacia la izquierda y distintas expresiones del movimiento popular. “Para vos, Solano”, “el zurderío”, “ideología de género”, “vamos a bajar las estatuas del Che Guevara” y “mapuches delincuentes que vienen de Chile” fueron algunas de las frases utilizadas por los oradores. Estos dichos no distan demasiado de los insultos que suele propinar Milei en cada entrevista televisiva, recordemos cuando se refería a los trabajadores desocupados que cobraban un programa social como “planeros chupasangre”.

Como respuesta a quienes denunciamos su naturaleza prodictadura militar, mencionaron en más de una ocasión que ellos eran “los campeones de los Derechos Humanos”. Paso seguido, el conductor del acto hizo una defensa acérrima de la teoría de los dos demonios sosteniendo que “la culpa del golpe del 76´la tuvieron el ERP y Montoneros”. Luego de esto, tomó la palabra la abogada defensora de genocidas, Victoria Villarruel, que ocupa el segundo lugar de la lista. Y, para coronar, Milei, en una parte del discurso de cierre, puso en duda que haya habido 30.000 desaparecidos.

Finalmente, los negacionistas de los crímenes perpetrados durante la última dictadura militar abundan en las listas de Milei, como es el caso de Fernanda Araujo. Sin ir más lejos, mantiene una alianza con el excara pintada Gómez Centurión en CABA, protagonista de los levantamientos militares del 86´ y 87´ que reclamaban impunidad para los genocidas. Como si esto fuera poco, Milei admitió haber sido asesor del Bussi -cuando fue legislador en los 90´-, responsable de múltiples crímenes de lesa humanidad como gobernador de Tucumán, luego del golpe del 76´.

Gabriel Solano, candidato a legislador porteño por el Frente de Izquierda Unidad señaló ante estos dichos que “el negacionismo del terrorismo de Estado delata, como denunciamos oportunamente, que detrás de la palabra «libertario» se esconde un armado reaccionario y represivo contrario a las libertades democráticas y la libre organización de la juventud, las mujeres y los trabajadores para defender sus conquistas y reclamos. La libertad que reclaman es para ajustar y explotar sin límites al pueblo trabajador de nuestro país”.

Lo que sí es innegable es que estos derechistas son los “campeones de la impostura”. Mientras cargan las tintas sobre la casta política -aludiendo a los partidos que gobiernan y gobernaron el país- omiten que su lista está repleta de exfuncionarios macristas, desde el propio Gómez Centurión, pasando por Fernanda Araujo hasta Clara Malbrán. A su turno, Milei se cansa de reivindicar la gestión menemista, olvidando que gran parte de la clase dirigente actual gobernó en su momento con Menem, comenzando por los Kirchner y Alberto Fernández.

En su crítica a la “casta parásita del Estado” esconde que él mismo es uno de los ejecutivos del grupo empresario encabezado por Eurnekián, dueño de Aeropuertos 2000 y paradigma de la patria contratista argentina que se ha enriquecido mediante sus vínculos con el Estado. Milei vocifera sobre el “libre mercado” en su discurso de campaña mientras ensancha sus bolsillos a través de negociados sostenidos a costa de los fondos públicos.

En relación a esto, Solano también indicó que “los insultos contra la izquierda y contra mí dominaron el acto, demostrando que no es un ataque a la «casta política» en general sino contra quienes luchamos por los intereses populares”. A su vez, el candidato del FIT-U catalogó el acto como la “confirmación de la deriva fascista de Milei” y afirmó que “solo la izquierda se planta como un freno al fascismo, los demás se adaptan a él”, considerando que  Santoro pide el uso de instrumentos de tortura como las pistolas Taser y Vidal dice que tiene muchas coincidencias con Milei. Por otro lado, Solano repudió los ataques vertidos contra la comunidad Mapuche, utilizada una y otra vez como “chivo expiatorio por los represores y ajustadores”.

El hecho de que Milei enaltezca el período menemista revela en gran medida cuáles son sus intenciones de fondo: más subordinación nacional hacia el imperialismo, privatización, desguace productivo y precarización laboral. Cuando habla de avanzar hacia una mayor libertad, se refiere únicamente a darle más libertad a la clase capitalista para profundizar la explotación obrera, liquidando los convenios colectivos de trabajo. Victoria Villarruel miente cuando promete “acabar con la dictadura de las minorías”, su fuerza política es la que postula llevar más a fondo la voluntad la burguesía, que es en definitiva la clase social minoritaria que se apropia del trabajo de las mayorías laboriosas.

Todas las premisas de Milei tienen como correlato un mayor ataque a los intereses de los trabajadores. En el discurso de cierre habló de “bajar el gasto público”, léase incrementar el ajuste en educación, salud, jubilaciones, salarios y vivienda. Como de costumbre, también se mostró partidario de “eliminar los impuestos”; lógico que se refiere a los que pagan las patronales, trasladando aún más la carga impositiva del país sobre las espaldas de los sectores populares. A su turno, volvió a esgrimir el planteo de eliminar el Banco Central, lo cual implicaría una dolarización de la economía, constituyendo un duro golpe al bolsillo popular. Por otra parte, las críticas al kirchnerismo por derecha sobre la sanción de ley de alquileres, la ley de góndolas y la ley de teletrabajo, ponen en evidencia que busca dar vía libre al aumento de alquileres, a la suba de los precios y a la prepotencia patronal sobre los empleados que trabajan desde su casa.

Nuevamente se refirió a los integrantes de Generación del 80´como sus referentes históricos, época signada por la entrega de los recursos del país a los capitales ingleses y la masacre que significó la Guerra del Paraguay y la Conquista del Desierto. Otro elemento rimbombante de su intervención es la reivindicación de la librecompetencia en momentos donde el mercado mundial está caracterizado por la tenaz competencia de los monopolios imperialistas y sus respectivos Estados. Todos fuegos de artificio para maquillar el programa antiobrero que defiende, que solo puede ser aplicado por medio de una represión sangrienta.

En definitiva, el desarrollo de esta variante política reaccionaria es el resultado del fracaso de los partidos tradicionales que nos gobiernan hace décadas, que han hundido al país y desencantado a la población con sus políticas antipopulares. Los Milei cuentan con el apoyo de la ultraderecha continental como Bolsonaro e internacional como Vox de España, por si quedaba alguna duda de su pertenencia ideológica.

Como de liberales no tienen nada -hasta rechazan el derecho al aborto legal– y lejos de ser “antisistema” y cuestionar el “status quo” , como pregonan, representan lo más recalcitrante de este régimen social, en estas elecciones es necesario canalizar el descontento con quienes nos gobiernan y empobrecen en reforzar una alternativa que defienda verdaderamente los intereses de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Por eso, planteamos la importancia del voto al Frente de Izquierda Unidad, que es el voto que les duele a los dueños del poder.