Políticas

2/8/2022

La reunión de Cristina con Massa

Una reunión que reafirma el camino del ajuste y se compromete con los intereses del capital financiero internacional.

Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa

Mientras Alberto Fernández afirmaba, en la asunción de Mercedes Marcó del Pont como secretaria de Asuntos Estratégicos, que “estamos empezando una etapa distinta y que el Frente de Todos haya encontrado un camino para seguir trabajando juntos, es para mi un dato muy valioso”, Cristina Fernández de Kirchner se reunía con Sergio Massa en un acto explícito de apoyo al nuevo flamante superministro de Economía.

Silvina Batakis había asumido, hace un mes, con el aval implícito de Cristina Kirchner. Ahora, el gesto de apoyo a Massa se torna explícito, y este aval condiciona la estrategia del kirchnerismo de diferenciarse de las consecuencias del pacto con el Fondo y su consecuente ajuste, como expresaron las cartas de la vicepresidenta el año pasado y luego la propia renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque en Diputados. Este apoyo explícito incrimina al kirchnerismo en las políticas que sigan, en un contexto de acuciante crisis económica y social.

Este guiño de CFK no es un dato menor, sobre todo a sabiendas de que Sergio Massa, siendo el alfil de la Casa Blanca, tendrá a su cargo toda la cartera económica y productiva del país en el marco de un acuerdo incumplible con el FMI y de un sometimiento de alta envergadura al capital financiero por parte del gobierno. Sin ir más lejos, Massa ya prepara una gira por Nueva York, París y Qatar con el objetivo de congraciarse con el capital financiero internacional, lo que significará mayores condicionamientos para el país por parte de los organismos de crédito, que apretaron a Batakis para que acelere el ajuste, y que redundarán en mayores penurias para quienes viven de su salario.

Cristina respalda así al nuevo superministro, que no asume con la tarea de recomponer los ingresos de los sectores populares, sino que es un nuevo intento del gobierno para llevar adelante el ajuste que impone el FMI. El aval explícito de CFK es otro guiño al mercado, que recibe a Massa con bajas en el dólar paralelo. Mientras los trabajadores siguen viendo perecer a sus salarios y sus condiciones de vida, el gobierno prepara nuevas concesiones al capital agrario y la banca, los que especularon con la corrida para forzar una devaluación. Los meses venideros conformarán un gran desafío para la clase trabajadora.