Políticas
29/7/2026
Milei es otro "degenerado fiscal" del FMI
Georgieva vino a montar otra estafa al pueblo argentino, y respaldar a un gobierno al que no le dan las cuentas.

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La directora del FMI vino al país a hacerle un poco de banca a un gobierno que está muy mal. Kristalina Georgieva aplaudió a Milei y a Caputo por su "impresionante" ajuste, pero la realidad es que el lema del "superávit fiscal no se negocia" es otra estafa. Incluso con los tendenciosos números oficiales, informaron que en junio tuvieron déficit. La desmentida importa porque anticipa que la motosierra no tiene fin, debido a que el gran motivo de la "degeneración fiscal" de un gobierno tras otro es el pago de la deuda.
El rojo de más de un billón de pesos en el resultado fiscal de junio fue justificado por el factor "estacional" del pago de aguinaldos, como si fuera una partida extraordinaria y no un ítem tan corriente como la remuneración del personal. En verdad cuanto más ajusta el gobierno más refuerza la recesión; eso hace caer la recaudación y a la vez vuelve más pesado el pago de la deuda.
En conclusión, a pesar de todo lo que sufrimos por los recortes a las universidades, los despidos estatales, el ataque al Garrahan y a Discapacidad, el vaciamiento de Pami y la baja del Volver al Trabajo, entre un largo etcétera, como canta La Renga: "el final es en donde partí"... en una nueva crisis de deuda.
Motosierra con interés
La cuestión es que el recorte del gasto público no llega a compensar la caída de la recaudación impositiva, y si se cuentan los servicios de deuda tenemos que Milei ya empezó a expandir gasto estatal. Estamos ante otro "degenerado fiscal", en plena motosierra contra el pueblo.
Si tomamos todo el primer semestre, en cálculos de la consultora Analytica el gasto primario acumuló una caída interanual de 2,3%, pero cuando se incluyen los intereses de deuda se registra una suba de 1,4% en el gasto público. El pago de servicios de deuda se convirtió ya en la segunda partida más grande del Estado nacional, insumiendo 13 puntos del gasto total (bastante más que la suma de lo destinado a salud y educación).
Incluso más. Hay un enorme negocio bancario con el Estado que, si se limpian los dibujitos contables, revela un déficit gigantesco: si se contaran los intereses que se generan por las letras del Tesoro (que, en lugar de pagarse mes a mes, se capitalizan y engrosan la deuda) en 2025 en vez del superávit financiero de 1,5 billones de pesos tuvimos un déficit de 74,3 billones. Tranqui la bicicleta financiera. Los datos son de la Oficina del Presupuesto del Congreso.
Tarifazos subsidiados
Otro factor es ilustrativo de cómo el "déficit cero" está comprometido, aunque el pueblo trabajador siga sufriendo la motosierra. Es que a pesar de los tarifazos que todos los meses nos llegan con las boletas de luz y gas, los subsidios públicos a las privatizadas se dispararon.
El Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet calcula que la canasta de servicios para un hogar promedio del AMBA (contempla electricidad, gas, transporte y agua potable) aumentó un 53% en relación a julio de 2025, muy por encima de la inflación general -que, de hecho, subestima el impacto de las tarifas. Aún así crece el gasto fiscal en subsidios, especialmente a las empresas de energía, que acumulan hasta julio un alza nominal del 69% anual (un 30% real, si se descuenta la inflación).
¿Por qué más subsidios si nos matan a tarifazos? Por el mismo motivo por el que Georgieva voló a Vaca Muerta: el boom petrolero y gasífero es para pagar la deuda, por lo que todo el negocio apunta a la exportación. El que quiera llenar el tanque en Argentina, que lo pague a pecio internacional. Eso repercute también en el costo de la generación eléctrica. Nosotros pagamos todo más caro, y a las privatizadas las compensan con subsidios. El Estado sigue "presente", beneficiando a los mismos de siempre.
¡Arriba las manos! O la reforma impositiva
El otro frente en el que la propia política económica "libertaria" compromete su máxima de déficit cero es lo que pasa con la recaudación tributaria.
La consultora Econviews calcula que en el primer semestre la caída interanual de los ingresos más que duplicó el recorte del gasto primario. Una estructura impositiva regresiva, que se basa en confiscar a los consumidores, no puede ser inmune a la destrucción de salarios y puestos de trabajo: el IVA cayó 8% y los aportes a la seguridad social 3,8%. A eso se suman las exenciones a los capitalistas, como las retenciones a las exportaciones que se desplomaron 41%.
El FMI está al tanto de esto. Por eso exige al gobierno que presente una reforma impositiva. La misma Georgieva metió presión sobre este punto nada menos que delante del círculo rojo. Fue explícita en que hay que bajarle impuestos al capital... a base de un impuestazo generalizado al pueblo argentino.
"¿Por qué hay tantos impuestos? No entiendo", habría dicho la titular del Fondo en la cena que compartió con los popes empresariales Elsztain, Bulgheroni, Jorge Brito y los CEOs de Ualá, Mercado Libre, Ternium, Glencore y la AmCham. ¿Su planteo? Sumar a más de un millón de asalariados al pago del impuesto a las Ganancias, unificar el pago del monotributo para abrochar a todos aquellos que facturan para trabajar -casi dos tercios de los monotributistas son de las categorías A y B-, y que el impuesto provincial de Ingreso Brutos que pagan las empresas se pase a cobrar a los consumidores dentro del IVA. Un robo a mano armada contra los trabajadores.
Deuda para todos
Otra perlita dejó Georgieva cuando se puso a dar recomendaciones para reactivar la economía. “Por ejemplo, las hipotecas. No existen prácticamente, pero este es un instrumento que puede ayudar a elevar la construcción y también a hacer participar más a los consumidores”. Y viene a decir esto en un país donde se disparan paralelamente el endeudamiento familiar y la morosidad.
Con la gente tarjeteando en el súper o pagando la luz sacando préstamos de billeteras digitales, se baten récords de impagos. En esa situación están aproximadamente uno de cada seis créditos personales bancarios y casi uno cada tres en el caso de las fintech. Los bancos se cubren elevando el costo financiero y prestando menos. ¿Qué hacen con la plata entonces? Un negoción prestándole a Caputo, como veíamos al principio.
Mientras cierran las ventanillas a las familias, los bancos se llenan cada vez más de títulos públicos. Más cuando el gobierno no solo garantiza intereses muy altos medidos en dólares gracias al planchazo cambiario, sino que ofrece todo tipo de cobertura con intereses indexados a la inflación o al tipo de cambio.
Así, con la crisis de deuda del Estado y los intereses usurarios que pagan ajustando al pueblo, viene además el default de la "microeconomía" de los trabajadores. Romper con el Fondo y repudiar la deuda fraudulenta es una medida elemental, para reorganizar al país ajustando a los saqueadores. Es, sin embargo, un planteo exclusivo del Frente de Izquierda, ante un peronismo que vuelve a candidatearse como una "oposición responsable" que rescata los compromisos con el capital financiero internacional.
¡Fuera Milei y el FMI!




