Políticas

7/7/2022

Para Batakis falta empleo porque sobra turismo

Pero los dólares se van en la fuga de capitales y el pago de la deuda externa.

Silvina Batakis en TN

Ayer, la nueva ministra de economía, Silvina Batakis, estuvo con Marcelo Bonelli en el programa A Dos Voces. Allí, Batakis respondió sobre la enorme crisis que presenta la economía Argentina actualmente y reafirmó el curso de las políticas económicas de ajuste que ya venía llevando adelante Martín Guzmán, en pos del cumplimiento de las metas fiscales impuestas por el FMI, al mismo tiempo que responsabilizó a la gente que viaja al exterior por la falta de empleo y la incapacidad que tiene el BCRA para acumular reservas, alegando que “el derecho a viajar y a vacacionar colisiona con la generación de puestos de trabajo”.

Luego de la corrida cambiaria del fin de semana, donde los mercados buscaron presionar al gobierno para que continúe cumpliendo con el FMI, el BCRA tuvo que salir a vender divisas para frenar el proceso devaluatorio, por lo que ya lleva vendidos unos 558 millones de dólares de sus reservas, casi la totalidad de la cosecha gruesa. Anoche, la nueva cabeza del Palacio de Hacienda intentó justificar un futuro recrudecimiento del cepo cambiario para contribuir al acopio de divisas que tantas dificultades le presenta al gobierno, incluso con récord de exportaciones, y utilizar los dólares con el presunto objetivo de “invertirlos en la ampliación de la matriz productiva”.

Queda claro que lo que se come los puestos de trabajo no es el turismo, sino la fuga de capitales y el pago de la deuda externa, la cual asiste a un nuevo vencimiento este fin de semana por 700 millones de dólares. En ese sentido, la doble vara del gobierno es evidente: mientras busca seguir reforzando el cepo para los sectores medios, dispone de la venta de reservas y de la compra de títulos de deuda por parte de la Anses y el Banco Central para financiar la corrida devaluatoria ejercida por los bancos y fondos de inversión, que se deshicieron de sus posiciones en pesos para refugiarse en el dólar. A su vez, el último reforzamiento del cepo cambiario, lejos de contribuir a la “ampliación de la matriz productiva”, logró atizar la recesión.

La ministra también descartó un aumento en las retenciones a los pulpos del agro, quienes gozan de “rentas extraordinarias” a costa los precios internacionales en alza de los granos y su traslado al mercado interno. Confirma que para acercarse al “equilibrio fiscal” seguirá por el camino de la instrumentación de la segmentación tarifaria y los recortes en el gasto público. A la vez afirmó estar en busca de un acuerdo de precios con patronales alimenticias, siguiendo la misma pantalla de Feletti y Hang que lo único que vienen acordando son aumentos en Precios Cuidados.

De esta forma no se sale del programa fondomonetarista que nos trajo hasta esta corrida, lo que hace previsible un nuevo fracaso y una devaluación impuesta por el mercado. En estas condiciones, en lugar de descomprimirse se agravará la desorganización económica, con altas probabilidades de derivar en una hiperinflación. La política del gobierno apunta a que los padecimientos, que acarrea una disparada en el tipo de cambio, caigan sobre la población trabajadora, la cual ya ve aniquilado su salario y su poder adquisitivo.

Asimismo, los salarios quedaron rezagados del proceso inflacionario en marcha, algo a lo que han contribuido el gobierno y las burocracias sindicales que, en complicidad con los empresarios, han venido firmando paritarias a la baja y en cuotas. En este sentido, y lejos de llevar adelante cualquier tipo de acción directa para defender el poder adquisitivo de los trabajadores, la CGT decidió “esperar el momento oportuno” para convocar a una movilización. La pasividad de la central contrasta con las acciones de lucha desenvueltas por el sindicato combativo del Sutna, que está dando la nota con la mayor lucha del movimiento obrero en esta etapa. Los paros de Conadu Histórica, las huelgas autoconvocadas de los docentes riojanos y sanjuaninos o los cortes que llevan adelante los choferes de la línea 60, también le marcan un rumbo de lucha a la clase obrera.

En todos los casos, no existe en el horizonte de la central obrera defender las necesidades de los trabajadores, y su inmovilismo sirve como sostén del gobierno, que está aplicando un ajustazo contra los salarios y que recrudecerá el ataque contra los trabajadores en el segundo semestre. Esta ofensiva del gobierno y de las patronales pone a la orden del día la necesidad de ir hacia un paro nacional y un plan de lucha que rompa con el FMI, consigna que llevaremos este 9 de julio a la gran movilización convocada por el Frente de Izquierda Unidad.