Políticas

28/11/2023

Schiaretti y Llaryora se suman al gobierno de ultraderecha

El peronismo de Milei.

El PJ cordobés gira a la ultraderecha.

A pocos días del triunfo contundente de Javier Milei en Córdoba con un 74% de los votos, el peronismo “cordobesista”, liderado por Schiaretti y Llaryora (gobernador saliente y entrante, respectivamente), se suma en forma abierta al gobierno nacional de ultraderecha. Aunque desde el propio oficialismo provincial se niegue la conformación de un acuerdo de gobierno junto a Milei, Macri y una parte del peronismo que hasta ayer militaba en Unión por la Patria, para los movimientos políticos esto es inapelable.

El actual ministro de Finanzas provincial, Osvaldo Giordano, que tiene una larga trayectoria en depredar el sistema jubilatorio local y aplicar el ajuste sobre trabajadores, se hará cargo de la titularidad de la Anses. Franco Mogetta, que es secretario de Transporte local, ocupará esa secretaria a nivel nacional. Pero la lista no termina ahí. Hace unos días, el presidente del Banco de Córdoba (Tillard) renuncio a su cargo para, supuestamente, asumir como titular del Banco Nación. También se le habría ofrecido la secretaria de Energía de la Nación al actual ministro de Servicios Públicos provincial, Fabián López, así como también otro cargo al actual ministro provincial de Ciencia y Tecnología, Pablo Di Chiara.

La sumatoria del peronismo cordobés es profunda y ha llevado a la ruptura del interbloque en Diputados que incluía a Graciela Camaño y Rodríguez. Florencio Randazzo aspira a presidir la Cámara de Diputados, en un acuerdo con Milei y Macri. Incluso se habla de que el propio Schiaretti podría ocupar un puesto en el gobierno, como la Embajada de Argentina en España.

Llaryora respalda toda la movida schiarettista por razones muy concretas. Con Giordano en la Anses, Mogetta en Transporte y López en Energía aspira a conseguir una mejor posición para paliar el déficit de la Caja de Jubilaciones provincial, saldar la deuda de Epec con Cammesa y la distribución de los millonarios subsidios a la patronales del transporte. Las razones no solo se limitan a lo económico. De traducirse la alianza Milei-Macri-Schiaretti a nivel local, podría recuperar la mayoría en la Legislatura provincial, sumando al legislador facho-libertario y a varios del PRO. De hecho, Llaryora ya avanzó en ese sentido al designar como próximo ministro de Industria al exintendente de Marcos Juárez, Pedro Dellarosa, en el marco de un acuerdo más general con el PRO.

El pasaje al gobierno facho-liberal es tan acentuado que el próximo presidente del bloque oficialista en la unicameral, Miguel Siciliano, manifestó entusiasta: “Ojalá que sean muchos los funcionarios de la actual gestión provincial que puedan formar parte del gobierno nacional, porque eso sería muy bueno para Córdoba” (La Voz, 26/11).

No obstante, desde el mismo oficialismo local se ha negado que exista un acuerdo de gobierno con Milei. El hecho parece contradecir absurdamente la realidad, pero tiene varios fundamentos. En primer lugar hay que analizar las tensas negociaciones del propio gabinete mileísta, donde el “cordobesismo” compite a varias bandas. En segundo lugar, se pretende una precaución en cuanto al destino del nuevo gobierno, pues el plan “motosierra” puede deparar consecuencias sociales explosivas. Si cae Milei, será con los funcionarios peronistas como fusibles. En tercer lugar hay que tener en cuenta a las “bases” del peronismo, especialmente en los sindicatos, donde el conjunto de la burocracia sindical y piquetera apoyó la campaña de Llaryora.

El giro a la ultraderecha del PJ cordobés debe ser analizado especialmente en el movimiento obrero, ocupado y desocupado. La agenda de devaluación, ajuste y represión abrirá un debate enorme entre las y los trabajadores, que en su mayoría vienen de votar a Llaryora y a Milei. Los sindicatos clasistas y combativos y las organizaciones sociales independientes de los gobiernos están llamados a jugar un papel protagónico en la próxima etapa que se abre, como lo hicieron recientemente el Sutna y el Sitram de Jesús María, que obtuvieron un aumento real del salario en una situación de escalada inflacionaria. La asunción de la nueva conducción de Uepc el próximo 1 de diciembre será la primera instancia para avanzar en un frente único de lucha que marque el camino a la clase trabajadora.