Salud
12/8/2026
Milei cobra la atención a los extranjeros, mientras ajusta a los hospitales
Implementó una medida xenófoba para que los extranjeros que no cuenten con residencia permanente paguen por su atención en hospitales nacionales.

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Milei implementó una medida para que los extranjeros que no cuenten con residencia permanente paguen por su atención en hospitales nacionales, aduciendo la necesidad de recuperar "costos" y de combatir lo que denomina "tours sanitarios" (se refiere a personas de países limítrofes que vendrían a la Argentina únicamente para atenderse). Así, sienta un precedente para avanzar hacia el arancelamiento general del sistema. Se trata de una medida xenófoba, impulsada por un gobierno que está aplicando un ajustazo sobre la salud, para ocultar los problemas políticos que afronta como consecuencia del fracaso de su política económica.
Xenofobia para justificar el ajuste
La medida incluye también a los extranjeros que tienen residencia precaria y/o están en proceso de regularización. Los migrantes podrán acceder a atención cuando haya riesgo cierto o inminente para la vida. Sin embargo, en caso de que se estabilice el cuadro crítico, los cuidados y procedimientos posteriores deberán ser costeados por la persona o atendidos por la empresa prepaga –cuando los extranjeros en general carecen de obra social o prepaga debido a que trabajan en negro o cobran salarios bajos.
Responsabilizar a los migrantes por la crisis del sistema de salud es xenofobia pura. En la provincia de Buenos Aires solo el 1% de las consultas corresponde a extranjeros (El Destape, 23/7), en el Hospital Nacional de Clínicas de Córdoba el 1,3% en julio (La Voz, 11/8); e incluso en provincias fronterizas donde puede haber mayores porcentajes, como Jujuy, Salta o Misiones, muchas familias "viven o trabajan en ambos lados de la frontera y circulan diariamente entre países" (Infobae, 12/8).
El gobierno mendocino de Alfredo Cornejo implementó una medida similar en 2024, a la par que continuó con el ajuste en la salud pública. En julio del año pasado se desarrollaron luchas de trabajadores de salud de la provincia, a quienes respondió con la militarización del Hospital Central y persecución. Mientras, se agravaron indicadores sanitarios: creció, por ejemplo, la mortalidad materno-infantil.
Los trabajadores del Garrahan, que libran una de las luchas más emblemáticas contra el vaciamiento de los hospitales, repudiaron la medida del gobierno nacional y reclamaron la renuncia del ministro de Salud, Mario Lugones, un hombre ligado a los grandes laboratorios que debería responder por su responsabilidad en las decenas de muertes por la proliferación del fentanilo contaminado.
Milei y sus secuaces intentan instalar la idea de que los migrantes son responsables de la crisis sanitaria cuando es su gobierno el que está aplicando un ajuste brutal sobre el presupuesto de salud. El recorte de programas de vacunas o para enfermedades de transmisión sexual, el vaciamiento del Pami, la crisis edilicia de los hospitales, el desfinanciamiento de las obras sociales y el empobrecimiento de los trabajadores del sistema son indicativos de ello.
La política del gobierno representa un peligro para todos los trabajadores. Desincentiva a que muchas personas realicen una consulta preventiva por determinados síntomas, cuando Argentina viene de asistir a brotes de ciertas enfermedades. Y prepara, por lo tanto, el terreno para que muchas personas ingresen de emergencia por cuadros graves cuyos síntomas no se hayan atendido en tiempo y forma.
El gobierno genera las condiciones para un colapso sanitario, también, porque muchísimos trabajadores están emigrando desde las prepagas hacia los establecimientos públicos debido a los despidos y el crecimiento de la informalidad. Un sistema sanitario que, contra lo que dicen los reaccionarios y los xenófobos, también es financiado por los trabajadores migrantes toda vez que pagan impuestos.
Por el derecho universal a la salud
Se trata, de conjunto, de una política xenófoba y distraccionista para enemistar a los trabajadores entre sí en momentos en que el esquema económico de Milei y Caputo no camina. Además, configura un escenario para profundizar esa deriva. En Santa Fe, una diputada libertaria propuso en la Legislatura que la medida se replique en los efectores de salud y hospitales provinciales. Es el camino hacia el arancelamiento generalizado en beneficio de los capitalistas y contra todos los trabajadores (sin distinción de nacionalidad).
Desde el Partido Obrero luchamos por el derecho universal a la salud pública. Rechazamos el ajuste sobre el sistema de salud, realizado por el gobierno para pagar la deuda externa y beneficiar a la burguesía. Milei y los mandatarios provinciales hacen demagogia nacionalista cuando son empleados del FMI y de los capitalistas extranjeros (y nativos) que saquean las riquezas de Argentina y explotan a sus trabajadores.
Poner en pie un sistema nacional gratuito bajo control de los trabajadores es vital.



