Sindicales
12/10/2026
Industria electrónica
El acuerdo flexibilizador que la UOM firmó con Mirgor en Tierra del Fuego
Legaliza las suspensiones y el despido de 30 trabajadores, liquida el derecho a la actividad gremial e introduce cláusulas de productividad y presentismo.
La crisis de la industria electrónica de Tierra del Fuego está siendo utilizada por las patronales para avanzar contra las condiciones laborales y la organización de los trabajadores.
En Río Grande el acuerdo firmado entre la conducción de la UOM y el Grupo Mirgor luego del intento de la patronal de despedir a mas de cien trabajadores, es de flexibilización laboral, legaliza las suspensiones y el despido de hasta 30 trabajadores, liquida el derecho a la actividad gremial e introduce cláusulas de productividad y presentismo.
Un acuerdo que favorece a la patronal
El acuerdo rubricado en el Ministerio de Trabajo de la provincia entre la conducción de la UOM y el Grupo Mirgor es una verdadera entrega. Bajo el pretexto empresarial de que la industria fueguina atraviesa un escenario de "creciente complejidad", "competencia internacional" y necesidad de "eficiencia", la dirección del sindicato adoptó en un 100% el pliego de condiciones de la patronal. Este pacto de sumisión ata de manos a los trabajadores hasta el 31 de diciembre de 2026 y desmenuza conquistas históricas una por una:
Legalización de las suspensiones con rebaja salarial: el acuerdo esquiva deliberadamente el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) regulado por ley para evitar cualquier tipo de control obrero o apertura de los libros contables del grupo. Así, facultan a Mirgor a suspender de forma total o parcial al personal por hasta 15 días al mes. Durante los días de parálisis forzada, el obrero dejará de percibir su sueldo normal y pasará a cobrar una "Compensación No Remunerativa por Suspensión" equivalente a apenas el 75% del salario diario neto. En un cuadro de desvalorización monetaria e inflación criminal, esto significa hambrear a las familias metalúrgicas.
El retorno del presentismo extorsivo y pago en especies: el anunciado Premio Anual de $3.300.000 es una trampa. En primer lugar, la patronal ya se cobra un descuento de $180.000 bajo el concepto de adelantos previos, dejando la cifra en $3.120.000. En segundo lugar, su cobro está rígidamente condicionado a las "tasas de eficiencia", al "promedio de productividad por unidad" y a un régimen estricto de presentismo. Esto significa que el obrero que se enferme o tenga un accidente laboral perderá el premio. A esto se le suma que un 10% del total se pagará en "productos". La humillación es tal que los trabajadores de la razón social Mirgor quedaron directamente excluidos de este premio porque su cuerpo de delegados, reflejando el rechazo mayoritario de las bases que se abstuvieron de convalidar el fraude en la asamblea, se negó terminantemente a estampar la firma. Vale aclarar que el pago del premio anual y sus condiciones para cobrarlo no es algo nuevo que se establece en este acuerdo, sino que años anteriores la patronal siempre ha buscado limitar de alguna forma el cobro por parte de todos los trabajadores.
Estado de sitio dentro de las plantas: Se declara la "esencialidad" de la producción automotriz con el único fin político de ilegalizar el derecho de huelga y amordazar los reclamos colectivos, obligando a canalizar todo a través de "mesas de diálogo" inconducentes. Las asambleas de base quedan virtualmente prohibidas: deben notificarse con 24 horas de anticipación a la gerencia de la empresa, no pueden durar más de 20 minutos, solo se permite realizar una sola por mes y deben hacerse obligatoriamente al inicio o término de la jornada para no afectar un solo minuto de las ganancias capitalistas. El incumplimiento de estas pautas habilita a Mirgor a aplicar suspensiones y despidos disciplinarios. Es la regimentación de la organización de los trabajadores en las fábricas.
Electrofueguina: preocupación por las desvinculaciones
La situación de Mirgor se desarrolla en un contexto de crisis del empleo industrial en Tierra del Fuego. En la empresa Electrofueguina, perteneciente al grupo Frávega, los trabajadores denunciaron citaciones individuales para discutir desvinculaciones bajo la modalidad de acuerdos entre partes. Esta modalidad es de despidos encubiertos porque no necesariamente expresa una decisión libre del trabajador si se produce bajo presiones empresariales o amenazas sobre la continuidad laboral.
Ante esta ofensiva de la patronal que busca barrer de forma encubierta con una planta de más de 180 trabajadores, el secretario general de Asimra, Javier Escobar, se presenta como un pacificador social y garante del ajuste. La conducción sindical minimiza la denuncia de los trabajadores de Electrofueguina afirmando con total cinismo que "no existen despidos masivos" y que la salida es "un acuerdo entre partes".
Este ataque en Electrofueguina forma parte de una sangría generalizada. Las estadísticas oficiales exponen el descalabro: la industria electrónica de Tierra del Fuego destruyó el 37,7% de sus puestos de trabajo en tan solo doce meses, pasando de 10.033 operarios a un piso histórico de apenas 5.091 trabajadores registrados. La producción se desplomó un 30,8%. Las empresas del subrégimen industrial utilizan las franquicias impositivas del Estado para amasar fortunas y, ante la primera caída del consumo, descargan la crisis expulsando a miles de familias a la calle.
Milei ajusta, Melella convalida y la burocracia sindical negocia
La ofensiva de las patronales industriales no puede separarse de la política económica del gobierno nacional de Javier Milei, que promueve la apertura de las importaciones, el deterioro de las condiciones laborales y una reforma laboral regresiva. La industria electrónica fueguina atraviesa una crisis que amenaza miles de puestos de trabajo.
Por su parte, el gobernador Gustavo Melella y el Ministerio de Trabajo provincial actúan como escribanías de las corporaciones, homologando actas de flexibilización y garantizando la paz social que exigen los empresarios. Mientras que la conducción nacional de la UOM y las centrales sindicales (CGT y CTA) miran para otro lado. Han abandonado deliberadamente a los trabajadores de la Patagonia, negociando la entrega sector por sector.
Pero la resistencia expresada por delegados y trabajadores de Mirgor que cuestionaron el acuerdo demuestra la importancia de la deliberación en las plantas y de que las decisiones sean tomadas mediante asambleas con participación efectiva de las bases.
Desde el Partido Obrero en el Frente de Izquierda Unidad rechazamos las cláusulas de flexibilización laboral y las restricciones a la organización gremial contenidas en el acuerdo entre Mirgor y la conducción de la UOM. Nos solidarizamos con los trabajadores despedidos y reclamamos su reincorporación inmediata. En este sentido Romina del Plá desde la banca del Frente de Izquierda en la Cámara de Diputados presentó un proyecto de declaración de solidaridad y apoyo al conflicto contra los despidos y la reforma laboral esclavista de los Caputo.
¡Abajo el pacto antiobrero, flexibilizador y entreguista firmado por la UOM y el Grupo Mirgor! ¡No a los despidos encubiertos y "retiros" extorsivos en Electrofueguina! Reincorporación inmediata de todo trabajador despedido. ¡Fuera las cláusulas de productividad y presentismo! El salario no se cambia por la salud de los trabajadores. ¡Abajo la regimentación patronal de la actividad gremial!
Que la crisis la paguen los grandes empresarios y sus gobiernos, no los trabajadores.




