Sindicales

6/10/2026

Ford “festeja” sus 65 años en Pacheco, con despidos y prejubilaciones

La empresa proyecta avanzar con 400 desvinculaciones.

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Planta Ford.

Ford festejó los 65 años de su instalación en la ciudad de General Pacheco, zona norte del cordón industrial bonaerense. Parte de los festejos fue la apertura de la fábrica a familiares, vecinos (distinguidos) y periodistas especializados en el sector.

Desde luego, hubo ágape, visitas guiadas por distintos sectores de la fábrica y entrevistas dadas por el CEO, responsable de Ford Latinoamérica, Martin Galeano, quien destacó: “Las reglas de juego de la industria global cambiaron y nos falta un montón de trabajo (...) Los impuestos para exportar tienen que ser cero, lo antes posible, porque la velocidad a la que avanza el mundo está desfasada con la nuestra (...) Hay autopartes que me convendría traerlas de China, en lugar de fabricarlas acá a la vuelta”.

Todas las declaraciones del CEO solo marcan una tendencia a pretender agigantar sus tasas de ganancia, “sacrificando” salarios y condiciones laborales de las y los trabajadores metalmecánicos.

En artículos anteriores señalamos cómo Martin Galeano dejaba asentadas las bases para implementar un nuevo régimen productivo, dentro de los que le permite la nueva ley de trabajo.

Poco de festejo, mucho de incertidumbre

Los 65 años de Ford en Pacheco se presentan con la notificación por parte de la empresa de que deben reducir la cantidad de operarios: sobrarían 400, dado los errores de cálculo y proyección productiva. En lugar de producir alrededor de entre 75.000 y 80.000 unidades, estarían estimando llegar a poco más de 60.000.

Esto significa que nada tienen las y los compañeros metalmecánicos para festejar, mucho menos cuando el Smata permite que la patronal implemente, al igual que en Volkswagen y en otras automotrices, un método innecesario y absolutamente angustiante para cualquier trabajador. El cuerpo gremial ha permitido que la empresa comunique la no continuidad laboral a los 105 operarios aproximadamente que hasta aquí venían renovando su contrato cada dos o tres meses desde hace más de un año, pero serán desvinculados a medida que la baja de producción lo requiera.

Esto significa que compañeras y compañeros que ya han sido comunicados que no seguirán perteneciendo al plantel obrero deberán seguir produciendo ganancias para una patronal con rasgos de sadismo, que no solo incrementa el sufrimiento físico, ya de por sí muy doloroso, sino también generando un estrés psicológico nunca antes vivenciado en la industria automotriz.

A su vez, ofrecen a cerca de 70 compañeros con más de 59 años de edad y más de 30 años de servicio en la fábrica una prejubilación, en condiciones poco claras en cuanto a la continuidad de los aportes jubilatorios y la atención en la obra social.

Para llegar a los 400 trabajadores menos, nada se dice por parte del cuerpo gremial del ofrecimiento de “arreglos involuntarios”, solo se habla de despidos, lo cual sería la misma condición: más desocupados en el movimiento obrero.

Un movimiento obrero diezmado por la política del gobierno de Milei, con más de 300.000 despidos, en su mayoría dentro del sector industrial.

Para frenar el avance del gobierno, salgamos a las calles, demostrando el descontento y la bronca que nos genera el avasallamiento patronal y de los cómplices de Milei, superando a las burocracias sindicales, reforzando la organización obrera desde abajo, junto a los jubilados, estudiantes y trabajadores ocupados y desocupados, y derrotando esta ofensiva aptronal y los despidos.