19/05/2021
TUCUMÁN

La lucha del citrus: saquemos conclusiones para organizar lo que viene

Durante tres semanas las rutas tucumanas estuvieron repletas de piquetes. Los trabajadores del citrus denunciaron en cada corte el miserable acuerdo firmado por la Uatre de Ferrerya a sus espaldas, para mantener el salario limonero muy por debajo de la línea de la pobreza.
El conflicto de este año se enmarca en una seguidilla de reclamos en 2017, 2018, 2019 y 2020 los trabajadores del citrus se movilizaron y cortaron rutas para intentar mejorar su salario o para arrancarle al Estado los planes interzafra. Pese a esto el jornal de $464 (28 dólars) en mayo 2017 pasó a $1.350 (13 dólares) en mayo 2021, es claro que la variable de ajuste en esta industria de exportación, fue el salario de los trabajadores.
Con Alberto Fernández se consolidó un brutal ataque al bolsillo de los trabajadores, como contrapartida las grandes empresas venden sus productos a precios dolarizados. Mientras tanto el hambre se multiplica, crece la indigencia y la pobreza producto de la devaluación, la suba imparable de precios en alimentos y las terribles condiciones de seguridad e higiene que soportan los trabajadores del citrus (falta de vacunas, baños, alcohol, barbijos, cobertura de salud, etc.)


La burocracia sindical y sus aliados

Durante el conflicto Remache Ferreyra, secretario general de Uatre pidió directamente la represión para los autoconvocados e independientes que decidieron ganar la calle.

En el caso de German Ferrari sub delegado regional Uatre, quién venía mostrando un intento de oponerse a Ferreira, esta vez, se quedó de brazos cruzados frente a las detenciones, los disparos, los abusos policiales y recibió sólo para las «cámaras» a los autoconvocados, es decir, al igual que Remache defendió los intereses de la patronal. La mayoría de los delegados de las distintas seccionales ni siquiera levantaron la voz. Está claro el rol que ocupan: su tarea en los últimos años fue garantizar la contención del movimiento y consolidar el hundimiento en la pobreza a más de 35 mil familias limoneras. En las jornadas que pasaron quedó al desnudo como operaron por redes sociales, medios alternativos y ‘oficiales’ para liquidar el conflicto, con informaciones y denuncias falsas. Manzur, Jaldo, la policía, la Sociedad Rural, el peronismo, el radicalismo y el bussismo salieron juntos en defensa de la patronal citrícola. No es algo de extrañar ya que todos ellos defienden la hoja de ruta escrita por el FMI que exige profundizar el ajuste sobre los trabajadores.

Organizar a los y las compañeras

Desde el Partido y el Polo Obrero coordinamos acciones de cortes con nuestros compañeros/as y sus familias que trabajan en la cosecha. Dejamos en claro nuestro apoyo incondicional a la lucha limonera en unidad de ocupados y desocupados. 
El descontento mostrado por las bases y la disposición a luchar obliga a redoblar esfuerzos en la tarea de realizar asambleas de autoconvocados y elegir delegados en todos los lugares de trabajo. Si se cumplen los pronósticos de menor producción para este año (15% menos), los tiempos de trabajo se acortarán y demandarán una mayor cobertura de los planes interzafra. Las acciones que se decidan deben ser deliberadas y aprobadas por la mayoría, para ese propósito, es necesario avanzar en poner en pie un plenario de delegados que vote un plan de lucha concreto de cortes, movilizaciones, bloqueos de plantas y hasta su ocupación en caso de ser necesario. Lograr la participación de todos de manera activa en esta enorme tarea es el único camino para obtener una victoria.
Es urgente garantizar el mayor debate sobre el balance de esta lucha en todas las fincas y empaques con la perspectiva de expulsar a la burocracia de Uatre. Necesitamos recuperar el sindicato a manos de los trabajadores para luchar a fondo por las demandas inmediatas y derrotar el ajuste del gobierno y el FMI.