17/08/2020

Loimar: los trabajadores discuten una solución concreta al conflicto

Hace ya casi diez meses que los trabajadores de la única fábrica de ladrillos huecos de Tandil, provincia de Buenos Aires, se encuentran en lucha en defensa de sus puestos de trabajo y por el pago de salarios adeudados. Hace también diez meses que el empresario no aparece; de hecho, aún no se pronuncia respecto lo que va a hacer con la fábrica y, por ende, tampoco se sabe qué sucederá con los trabajadores. Sólo se escuchan rumores.

Sin embargo, los trabajadores ceramistas de Loimar se encuentran, desde el inicio del conflicto dando una enorme batalla en defensa de sus derechos laborales. Vienen movilizándose constantemente, exigiendo al dueño que se presente a discutir y a los ministerios de Producción y de Trabajo provinciales que intervengan en el asunto.

Pero el Estado no hace nada y el dueño sigue sin aparecer. Sólo hay dos propuestas para reactivar la fábrica. Por un lado, son los obreros quienes están discutiendo una salida propia. Su idea es recuperar la fábrica y llevarla adelante en forma de cooperativa. En nuestra ciudad, hay varios ejemplos de fábricas recuperadas por el cooperativismo, como los casos de Cerámica Blanca e Inpopar. Este tipo de salida, como cualquier otro, tiene sus limitaciones. La otra propuesta para reabrir Loimar es la del Partido Obrero en el Congreso de la Nación. El proyecto de ley, previamente discutido con los delegados de la fábrica, consiste en expropiar la empresa y sus activos, bajo control de sus trabajadores y bajo financiación estatal. El objetivo es mantener los puestos de trabajo y pagar los salarios adeudados pero, además, comenzar un plan de industrialización, al servicio de la comunidad, con un programa discutido por el conjunto de la clase trabajadora.

La presentación del proyecto, además, tiene el fin de fortalecer y hacer oír la voz de los ceramistas en lucha, como también el de brindar una propuesta de salida discutida por el Partido Obrero con el sector activo de los trabajadores en lucha; pero sólo la organización y la movilización de los obreros podrán arrancarle al Estado y a la patronal una salida en favor de sus trabajadores y de la comunidad.

Es por ello que consideramos que los obreros deben intervenir en el conflicto, reforzando las medidas de lucha y haciendo oír aún más fuerte sus reclamos. No solo su futuro depende de ello, sino que lo que suceda con Loimar marcará un precedente para el resto de los sectores obreros en lucha del país, especialmente para los ceramistas, que vienen dando batalla contra un ataque patronal en regla a nivel nacional. Su lucha se puede ver en el caso de los trabajadores de Olavarría y Córdoba; Neuquén y Pilar.

Desde el Partido Obrero, hacemos un llamado a los trabajadores de Loimar a discutir en asamblea un plan de lucha, que incluya acciones con toda la comunidad tandilense y las organizaciones políticas independientes del estado y lo gobiernos, para imponer la reapertura de la fábrica, con todos adentro, bajo control y gestión obrera.

Que viva la lucha de los obreros de Loimar. Por la reapertura de la fábrica, con todos los trabajadores adentro y en condiciones laborales dignas. Por una salida de los trabajadores.

 

En esta nota