Sindicales
28/9/2026
TIERRA DEL FUEGO
No al cierre de la Textil Hilandería Fueguina
La patronal quiere dejar a los trabajadores en la calle pagándoles un 75% de las indemnizaciones en ocho cuotas y bajo amenazas.
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El inminente cierre patronal de Hilandería Fueguina, planificado para este 30 de septiembre en su planta de Ushuaia, expone con absoluta nitidez la barbarie capitalista a la que someten a la clase obrera. Tras casi medio siglo acumulando fortunas al amparo de los beneficios fiscales de la isla, la empresa de hilados sintéticos pretende dejar a las familias trabajadoras en la calle mediante una maniobra de extorsión brutal: ofrece pagar apenas un 75% de las indemnizaciones en 8 cuotas desvalorizadas, condicionando el cobro a la presentación de "renuncias voluntarias" bajo amenaza de desatar una "lluvia de telegramas" y litigios judiciales eternos.
El balance que la comisión interna de delegados ha sacado a la luz derrumba por completo el lloriqueo empresarial de "crisis". Las cifras son escandalosas: entre 2023 y 2025, la patronal distribuyó más de $3.226 millones en dividendos entre sus accionistas. Mientras fugaban las ganancias y vaciaban el capital, la deuda con proveedores se duplicó hasta rozar los $4.900 millones. El vaciamiento es sistemático: en los últimos meses redujeron la operatividad retirando y desarmando maquinarias modernas -como la desafección de la máquina Oerlikon Barmag trasladada al continente- y pusieron en venta el predio fabril de la avenida Perito Moreno. No es una quiebra; es una fuga en regla para descargar los costos sobre la espalda de obreros con hasta 25 años de antigüedad.
Crisis en la isla
Esta situación forma parte de una crisis que desmiembra el polo textil de Tierra del Fuego. El tendal de fábricas cerradas o vaciadas en el último período incluye a Textil Río Grande, Condorset, Blanco Nieve, Teo Grande, Barpla y Fabrisur, acumulando la destrucción de cientos de puestos bajo convenio. Al día de hoy, el sector resiste con apenas un puñado de establecimientos abiertos y poco más de 240 operarios activos en firmas como Australtex, Armavir y Sueño Fueguino.
Este desguace es alentado por la política del gobierno nacional de Javier Milei, arrodillado frente al FMI y Estados Unidos, con su apertura indiscriminada de importaciones y su promoción a rebajas salariales que deprimen el consumo popular. Sin embargo, el gobernador peronista Gustavo Melella y su ministra de Trabajo, Sonia Castiglione, no son simples espectadores pasivos. Su inacción deliberada frente al retiro de maquinaria y las suspensiones previas actúa como una garantía estatal para que las patronales avancen con el vaciamiento productivo y habitacional de la isla.
La capitulación de la burocracia de la AOT
La viabilidad de este ataque patronal no se explica sin el rol abiertamente entreguista de la burocracia de la Asociación Obrera Textil (AOT). Frente a la inminencia de los despidos, el secretario general de la seccional, Roberto López, ha salido a los medios a declarar con total desparpajo que "no se puede obligar a la empresa a mantener las puertas abiertas". Con esta afirmación, la conducción del gremio firma de antemano la rendición y adopta el papel de liquidadores de los derechos de sus propios representados.
La estrategia de la burocracia de la AOT consiste en canalizar el conflicto hacia los pasillos administrativos del Ministerio de Trabajo provincial, solicitando audiencias a contrarreloj solo para discutir "las condiciones de las indemnizaciones" y lavarse las manos bajo la premisa de que "respetarán la decisión individual" de cada operario que firme la extorsión. En lugar de convocar de forma inmediata a asambleas generales, unificar a los trabajadores de las pocas plantas textiles que quedan en pie y organizar la huelga con la ocupación de la planta para impedir que sigan robándose las máquinas, la conducción sindical desmoviliza a las bases. Esta tregua criminal deja aislados a los trabajadores ante el apoderado de la firma.
Contra la política esta política de derrota, los trabajadores debemos oponer la acción directa. Si la patronal se enriqueció durante décadas y ahora declara que el negocio no es viable, se impone la apertura de los libros contables para demostrar adónde fueron a parar las ganancias y avanzar hacia la estatización de la planta bajo control y gestión directa de sus trabajadores, garantizando la continuidad laboral y el derecho a vivir dignamente en la provincia. Convocamos a todo el activismo sindical, estudiantil y social a rodear de solidaridad la planta de Ushuaia.
¡No al cierre de Hilandería Fueguina! Reincorporación de todo el personal y pago inmediato del 100% de las indemnizaciones en un solo pago, rechazando la extorsión de las cuotas y las renuncias fraudulentas.
¡Abajo la tregua de la burocracia de la AOT! Exigimos asambleas generales unificadas en toda la provincia y un plan de lucha efectivo para ocupar las plantas y defender cada puesto ¡Apertura inmediata de los libros contables de la empresa!
Fábrica que cierra o abandona la patronal, fábrica que debe ser estatizada y puesta a producir bajo control de sus trabajadores.
¡Basta de complicidad del gobierno de Melella y el Ministerio de Trabajo!
Por la unidad de trabajadores ocupados y desocupados, organizaciones estudiantiles y barriales. Por un paro general nacional y provincial para derrotar el ajuste del gobierno, el FMI y las grandes patronales.




