26/08/2020

Caso Sidders: 100 alumnes, familiares y docentes del San Vicente de Paul exigen la investigación de los abusos

Reclaman además su suspensión en todos los cargos públicos y eclesiásticos.

Como parte de la intensa campaña que se viene impulsado para exigir que no queden impunes las denuncias por abuso sexual contra el cura Raúl Sidders cuando cumplía funciones en el colegio San Vicente de Paul de La Plata, fue publicada una carta abierta firmada por unas 100 personas que forman o formaron parte de la comunidad educativa de la institución, para exigir que su accionar sea investigado.

La carta fue elaborada por alumnes, exalumnes, sus familiares, y docentes de la escuela, y cuenta con la adhesión de decenas de organizaciones y personalidades. En ella se señala que «los relatos que han circulado en medios de comunicación y redes sociales definen una serie de conductas coincidentes que retratan situaciones de acoso sexual y violencia psicológica, además de formas de expresión ofensivas y maltratos a menores de edad. En particular, los testimonios reinciden es destacar la intromisión en la intimidad sexual de les alumnes en el momento de la confesión y la incitación a determinadas prácticas sexuales, además del hostigamiento y el trato denigrante hacia mujeres y homosexuales».

Las atrocidades cometidas por Sidders salieron a la luz pública a partir de que Prensa Obrera publicara testimonios de exalumnes y madres que sufrieron en carne propia su accionar. A raíz de su difusión, los relatos se multiplicaron y se evidenció que se trataba de una situación generalizada al interior del colegio. Sin embargo, las respuestas tanto de las autoridades de la institución como del Arzobispado de La Plata (del cual dependen las primeras) fue la defensa cerrada del cura y la negativa a investigar, buscando amedrentar a las víctimas. Como parte de esta reacción, Prensa Obrera recibió una amenazante carta documento del arzobispo platense «Tucho» Fernández, que fue respondida públicamente por nuestro medio. Nada de esto amedrentó a las víctimas que comenzaron a organizarse, y fue radicada así la primera denuncia penal en la Justicia.

La carta abierta apunta entonces a mostrar el enorme apoyo de la comunidad educativa y de las organizaciones que luchan contra los abusos eclesiásticos y por los derechos de las mujeres y la diversidad sexual al reclamo de que se investigue y se haga justicia. Esta iniciativa, además de reunir una gran adhesión, permitió además registrar múltiples testimonios de niñes y adolescentes que padecieron durante sus años de formación escolar infinidad de situaciones de violencia psicológica, acosos y abusos, como parte de un accionar netamente autoritario para con toda la institución.

«Ese accionar, desde su lugar de poder como asesor espiritual, se complementaba con un sistemático condicionamiento al desempeño de les docentes al frente de los cursos, en especial en lo referente a educación sexual pero además en relación a diversas temáticas sobre las cuales impartía posiciones oscurantistas, agresivas y carentes de todo rigor científico. Se sumaba a ello un manifiesto desprecio hacia aquelles de familias de menores ingresos económicos. En ocasiones derivó en presiones al personal de la escuela y hasta en desvinculaciones de sus puestos de trabajo», sostienen en la carta.

Finalmente, reclaman que se suspenda a Sidders de toda función pública y eclesiástica, y que se escuche a quienes valientemente superan el amedrentamiento para informar los abusos que sufrieron. Desde Prensa Obrera, respaldamos plenamente estas exigencias, y seguiremos a disposición de esta lucha hasta que se haga justicia y derrotar el encubrimiento.

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