Libertades democráticas
8/9/2026
20 años de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López: la impunidad de todos los gobiernos
Movilicemos este 18 de septiembre por la cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas.

Seguir
El próximo 18 de septiembre se cumplen 20 años de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López. Desde la Multisectorial La Plata, Berisso y Ensenada convocan a una movilización desde las 17:00 horas para marchar desde Plaza Moreno hacia la Gobernación bonaerense, donde se leerá un documento.
¿Quién fue López?
Jorge Julio López fue un militante peronista ligado a Montoneros y trabajador albañil. Un grupo de tareas de la Policía Bonaerense, liderado por el genocida Miguel Etchecolatz –con 21 centros clandestinos de detención del Circuito Camps a su mando en la provincia de Buenos Aires-, lo secuestró en octubre de 1976.
Julio pasó por cuatro centros clandestinos donde sufrió torturas y fue testigo de asesinatos, entre ellos los de sus compañeros de militancia Ambrosio Francisco de Marco y Patricia Dell'Orto. Luego fue liberado en junio de 1979.
Las políticas y leyes de impunidad del gobierno de Raúl Alfonsín (Punto Final y Obediencia Debida) y las de Carlos Menem con los indultos representaron un obstáculo para investigar a los responsables políticos y materiales de su secuestro, como el de tantos otros compañeros y compañeras.
Durante los años 90' y bajo el gobierno de Menem, Julio fue promotor, junto a víctimas, familiares y organizaciones de derechos humanos, de los Juicios por la Verdad, un procedimiento judicial –sin efectos penales- para impulsar la pelea por el castigo a los genocidas. En el que tuvo lugar en La Plata, declaró ante jueces de la Cámara Federal de Apelaciones.

Su segundo secuestro
En septiembre de 2006 López se dirigía a la lectura de los alegatos contra Etchecolatz, concluyendo un juicio en que su valiente testimonio fue clave para obtener la prisión perpetua del genocida. Pero desapareció. Etchecolatz fue el primer condenado bajo el marco de genocidio y el primer torturador llevado a juicio tras la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
Junto a Etchecolatz y la Bonaerense, miles de funcionarios operaron como en el marco de la dictadura, pero esta vez en democracia. Años después, en los medios masivos de comunicación recorrería una imagen aberrante: mientras recibía la lectura de otra sentencia en su contra, el genocida exhibió un papel con el nombre de López y la palabra "secuestrar".
Un entramado represivo y su continuidad histórica
El entramado represivo desplegado por la dictadura militar fue sostenido por las instituciones del Estado, apoyándose en policías, jueces, gobernantes, obispos y una amplia gama de funcionarios que continuaron en actividad mucho tiempo después de la vuelta de la democracia, al igual que varias leyes que aún están vigentes. La segunda desaparición forzada de Jorge Julio López, el 18 de septiembre de 2006, en el marco de un juicio a los genocidas, mostró que estos sectores seguían actuando en complicidad con el aparato represivo, en particular con la Policía Bonaerense.
Estos 20 años se cumplen bajo el gobierno negacionista y progenocida de Milei y Villarruel, vicepresidenta que cuenta en su currículum como el contacto en el cuaderno que Etchecolatz preparó para su defensa en el primer juicio por su participación en la dictadura.
Etchecolatz murió el 2 de julio de 2022. Nunca dijo dónde están cientos de trabajadores desaparecidos y niños apropiados que seguimos buscando.

Durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner se mantuvo un sólido operativo de encubrimiento. Durante todos estos años la causa no avanzó un paso ni existe una sola pista que revele un mínimo indicio sobre qué pasó con López. Nunca investigaron a los genocidas que el mismo denunció en los juicios, muchísimo menos a la Policía Bonaerense.
Los gobiernos de los "derechos humanos" garantizaron la impunidad, y fue de esta demagogia de la que se montó el facho de Milei para profundizar y hacer de una política de Estado su discurso negacionista.
El 18 de septiembre es una cita fundamental contra la impunidad de ayer y de hoy, por la cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas, por la apertura de los archivos, y por la lucha de todos nuestros compañeros que pretenden borrar. Contra un gobierno negacionista y hambreador que hace campaña política de la mano de los principales genocidas del mundo: Trump y Netanyahu. Por Jorge Julio López y todos los compañeros. Sigamos luchando contra el encubrimiento de todos los gobiernos y por su aparición con vida ya.





