A 14 años de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López

Pasan los gobiernos, continúa la impunidad

El pasado 18 de septiembre se desarrolló una nueva e importante movilización por el juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales de la segunda desaparición de Jorge Julio López en 2006, convocada por la Multisectorial por los Derechos Humanos de La Plata-Berisso-Ensenada. Actualmente la causa se encuentra frenada y continúa caratulada como “presunta desaparición de persona”. Julio López fue testigo clave en el juicio que condenaría al represor Miguel Osvaldo Etchecolatz y otros genocidas por sus crímenes perpetrados durante la dictadura.

La convocatoria contó con la presencia de organizaciones de derechos humanos, organizaciones sociales y políticas, entre ellas el Partido Obrero-Frente de Izquierda y el Polo Obrero. Entre las participaciones se destacó una importante delegación de la comunidad de migrantes senegaleses quienes denunciaron desde el escenario la persecución y represión que sufren por parte del municipio y las fuerzas represivas locales y de la provincia de Buenos Aires por trabajar en la calle y agradecieron la solidaridad del colectivo convocante.

El acto fue tribuna de denuncia de la responsabilidad del estado y todos los gobiernos desde la dictadura al día de hoy en la continuidad de la impunidad como la causa de Julio López lo constata. El estado actual de la misma tiene como primeros responsables al ex presidente Néstor Kirchner y el gobernador Felipe Solá, a Cristina Fernández y Daniel Scioli, a Macri y Vidal y al gobierno actual que han sostenido un silencio cómplice para encubrir a la policía bonaerense y el servicio penitenciario implicados en esta desaparición, que necesitan para sus planes de gobierno.

También, los casos de Mariano Ferreyra, Luciano Arruga, Santiago Maldonado, y, en pocos meses de gobierno, los más de un centenar de asesinatos en manos de las fuerzas represivas y la desaparición forzada de Facundo Castro por parte de la bonaerense fueron argumentos en la denuncia de la impunidad que reina en Argentina. El reclamo para que se vaya Sergio Berni se ha reforzado frente a los últimos dichos agraviantes del ministro de seguridad contra los organismos de derechos humanos, que fueron repudiados. No son extraño estos insultos cuando el mismo presidente a pocos meses de asumir llamó a dar «vuelta la página» en el camino de la reconciliación con las fuerzas armadas.

El documento fue implacable a la hora de denunciar la avanzada represiva del gobierno nacional, provincial y municipal. En este sentido fue repudiado el motín policial y la satisfacción de los reclamos de los responsables de la desaparición de Facundo por parte de Alberto Fernández y Kicillof, y el mega plan de reforzamiento del aparato represivo bonaerense con la entrega de 37 mil millones de pesos de nación a provincia, a sólo días de confirmarse la identidad del cuerpo encontrado en Villarino. De esta forma preparan el terreno para descargar la caballería, balas y topadoras contra miles de familia sin techo para desalojar los terrenos tomados en beneficio de los especuladores inmobiliarios, lo que puede acarrear terribles consecuencias sociales.

Esta movilización así levantó las urgencias que atraviesan la clase obrera en el país y Latinoamérica. El objetivo de hacer pasar un ajuste mayor sobre las y los trabajadores para cumplir con el compromiso con los bonistas y cerrar las negociaciones con el FMI en sus términos, no podrán hacerlo sin represión. En este sentido, como en la precedente movilización frente a gobernación del Plenario del Sindicalismo Combativo del 17 de septiembre, estuvieron presentes los reclamos por la reapertura de paritarias, aumentos salariales, basta de despidos y reincorporación de les cesanteades, ocupación de toda fábrica que cierre y despida, el reclamo de una cuarentena sin hambre, despidos y represión y la suspensión de todo desalojo de tomas de tierras.

Estas movilizaciones que cerraron la semana en las calles platenses fueron una demostración de fuerzas en defensa de los intereses del pueblo trabajador para resistir los planes del gobierno fondomonetarista. A 14 años de la segunda desaparición forzada de Julio López, la experiencia muestra que la movilización popular es el único camino para terminar con la impunidad del estado y para derrotar el ajuste y la represión del gobierno. En este sentido, por estas horas se estarán anunciando importantes resoluciones del Plenario Nacional Antirrepresivo que contó con destacados convocantes y participantes, como el Encuentro Memoria Verdad y Justicia y el abogado querellante de la familia de Facundo Castro, Leandro Aparicio, entre otros organismos de derechos humanos, sociales, familiares de víctimas de gatillo fácil y luchadorxs del campo de los derechos humanos.

 

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