Mujer
22/2/2026
CORDOBA
Por un 8 de Marzo de las trabajadoras contra la reforma laboral esclavista
Vamos por una masiva jornada, internacionalista, antifascista, contra Milei y sus cómplices Llaryora y la CGT.

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Foto: corresponsal
En las vísperas de un nuevo 8 de marzo, día internacional de las mujeres trabajadoras, la asamblea Ni Una Menos de Córdoba convoca a reunirnos para organizar la movilización este lunes 23 de febrero a las 19:00 en la Facultad de Derecho.
Esta nueva jornada internacionalista llega en un escenario convulsivo, de recrudecimiento de la crisis capitalista y la tendencia guerrerista, alimentada por la debacle de Estados Unidos como primer potencia imperialista mundial y el ascenso de formaciones de ultraderecha de características fascistoides, como la que encabeza el gobierno de Donald Trump.
El sometimiento del gobierno de Javier Milei al imperialismo yanqui se ha mostrado en todos los órdenes, desde la colaboración con las políticas de intervención sobre el territorio latinoamericano hasta la regimentación del pueblo argentino en el orden nacional. Se han replicado las políticas antimigratorias; de espionaje, persecución y represión; de discriminación y ataque al movimiento de mujeres y diversidades, sin mencionar cómo nos afecta específicamente la reforma laboral, la ley penal juvenil y la reforma jubilatoria que preparan.
Organizar una jornada independiente y de lucha en esta fecha es una tarea ineludible para el sector más explotado y mayoritario de la clase obrera, las trabajadoras.
Rechacemos la reforma esclavista incompatible con las mujeres trabajadoras
Las mujeres, aunque lideramos los índices del trabajo informal, precarizado y el desempleo, tenemos mucho por perder y retroceder en materia de derechos con la reforma laboral.
Como punto de partida, legaliza y exacerba a niveles insoportables la doble explotación que sufrimos las trabajadoras bajo el sistema capitalista. La extensión de la jornada laboral a 12 horas, el “banco de horas” y los salarios por productividad, prefiguran jornadas extenuantes de trabajo incompatibles con cualquier planificación de la vida doméstica, más aún en familias uniparentales, mayoritariamente de mujeres, en las que se combina el trabajo como único sostén económico del hogar y las tareas de cuidados de hijos, familiares enfermos y/o adultos mayores. Por otra parte, las vacaciones fragmentadas y fuera del periodo estival no deja siquiera la ilusión de planificar algunos días de descanso y recreación con los hijos.
Otra cosa es la destrucción de los convenios colectivos de trabajo y de los estatutos de profesionales, que en muchos casos incorporan y amplían derechos en materia de género que protegen la maternidad, la lactancia, licencias por violencia de género, entre otros puntos. La habilitación de acuerdos por empresa y/o particulares entre trabajadores y patronal, en inferioridad de condiciones, echa por tierra cualquier avance en la materia.
Sin dejar de mencionar que la reforma previsional que proyectan para eliminar la moratoria y elevar la edad jubilatoria de las mujeres a los 65 años, lo que implica lisa y llanamente la expulsión del sistema previsional.
¡Vaya modernización sin derechos, aportes ni seguridad social! Si las mujeres actualmente somos relegadas a las categorías laborales más bajas, precarizadas y mal remuneradas, todo lo que desemboca en la brecha salarial y en los índices de feminización de la pobreza que engrosamos, la reforma laboral en un retroceso a la esclavitud cimentado en la entrega histórica de la CGT y la oportuna complicidad de los gobernadores aliados de la UCR y el PRO, pero sobre todo, los peronistas entre los que se destaca el gobierno cordobés.
Lejos de los recintos y despachos cerrados del Congreso donde se tranzó esta reforma, el intento de llevar a la práctica esta abominación encontrará verdadera resistencia en los lugares de trabajo y en la calle. Ahora la pelota está de nuestro lado, un terreno que si dominamos.
Un 8 de marzo antifascista es independiente y de lucha
La jornada, como todos los años, coincidirá con las paritarias salariales de estatales, entre ellas, la docencia cordobesa con UEPC Capital a la cabeza. En un escenario provincial surcado por el ajuste, los recortes salariales de todo tipo, los despidos en la industria y las propias reformas reaccionarias que ha llevado adelante el gobierno pejotista de Martín Llaryora la jornada por naturaleza de clase concentrará las batallas de las que somos protagonistas y debe ser el punto de apoyo para un plan de lucha en camino a la huelga general.
Construir una jornada de lucha independiente de los traidores y cómplices de Milei es el mejor aporte al triunfo de esas luchas en nuestra provincia, y un paso adelante en la claridad política de nuestro poderoso movimiento de mujeres trabajadoras. Vamos con todo a poner en marcha el 8 de marzo que necesitamos.




