30/09/2020 | 1606

Guernica, el derecho a la tierra y la vivienda

Editorial.
Por Eduardo Belliboni dirigente nacional del Polo Obrero y del Partido Obrero

Willy Monea/ Ojo Obrero Fotografía

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Una ola de ocupaciones de tierras recorre la Argentina, desde Chaco a Río Negro, e involucra a cientos de miles de familias que mediante la autoorganización, un enorme sacrificio físico y ante la imposibilidad de pagar el alquiler o tratando de salir del hacinamiento -y hasta de la violencia familiar-, se precipitan en condiciones de desesperación a ocupar grandes extensiones de tierras ociosas y en estado de abandono. Es el caso de Guernica.

La política de los gobiernos nacional y provinciales es el desalojo violento sin miramientos, como ocurre diariamente en La Matanza, en Quilmes o en el Chaco.

La Argentina y el mundo atraviesan una enorme crisis económica, social y política que pondrá en juego, por un lado, la capacidad de la clase capitalista para controlar sus consecuencias y hacérsela pagar a las masas, y por otro, la capacidad de éstas para organizarse y doblegar estos planes, como base para abrir paso a una salida propia de los trabajadores.

En los últimos días se ha agudizado un conflicto social de características gigantescas, que se ha colocado en la agenda política nacional por las implicancias que tiene en torno de una de las más profundas reivindicaciones populares que involucran a amplias masas trabajadoras, como es la crisis habitacional, que tiene a más de 4 millones de familias con problemas habitacionales.

Los datos del Indec mostraron que casi el 50% de la población ha caído en la pobreza, son 5 millones más de pobres, lo que eleva el número de pobres a 20 millones de personas. Por otro lado, la desocupación aumentó, sólo los últimos seis meses, en un millón de personas más que se quedaron sin trabajo y otros 4 millones que dejaron de buscarlo, de manera que el real índice de desocupados es hoy del 29%, superior al 2002. Casi 9 millones de personas reciben un IFE, que contado desde el inicio de la pandemia significó 200 pesos por día por familia.

El avance de la miseria social y económica está arrasando con la vida de las familias trabajadoras.

Guernica

El emblemático asentamiento de Guernica, sostenido heroicamente por más de 2.500 familias que luchan por un pedazo de tierra, pone en evidencia la incapacidad del Estado para satisfacer durante decenios el elemental problema de la tierra, la vivienda y el trabajo para millones de trabajadores.

El territorio nacional es de 2,78 millones de kilómetros cuadrados, con grandes extensiones de tierra improductiva. En los últimos 50 años ningún gobierno encaró el problema social de la propiedad de la tierra que siempre estuvo -y está- al servicio de la especulación inmobiliaria y de los negocios de grandes corporaciones nacionales e internacionales.

Es el caso de las 100 hectáreas de Guernica, en el distrito de Presidente Perón, que apetecen la intendenta Blanca Cantero y la inmobiliaria Bellaco SA, que se ha presentado en la causa muy flojita de papeles, reclamándolas como suyas pero sin título perfecto de propiedad. Lo mismo ocurre con otros querellantes de la causa. No obstante esto, juez y fiscal han aceptado presurosos su capacidad jurídica para reclamar el “lanzamiento” de las familias, como expresa la resolución judicial. Claro, son el juez y el fiscal de la intendenta, heredera de la más rancia tradición de los barones del conurbano que gobiernan este castigado municipio. La intendenta es la esposa del triunviro de la CGT Carlos Acuña, quien, en medio de la lucha, proveyó una patota para atacar a los ocupantes.

Los negociados inmobiliarios de los intendentes y funcionarios, como ocurre en Guernica y con Lázaro Báez en Santa Cruz, por ejemplo, son moneda corriente y forma parte de las “cajas” que se arman con grandes extensiones de tierra entregadas a los negocios privados.

 

No al desalojo

En los primeros días de esta semana los delegados de los asentamientos y un grupo de geólogos y arquitectos solidarios han elaborado y presentado al gobernador Axel Kicillof y al ministro Andrés Larroque un detallado plan de trabajo que presenta una salida para este grave problema social. La misma propuesta fue presentada por la Gremial de Abogados, que defiende a los vecinos, ante el juez Martín Rizzo que entiende en la causa, solicitándole audiencia y que posponga el desalojo, ante la propuesta superadora presentada por los vecinos.

Esta propuesta incluye la aplicación de la ley que obliga a los countries y grandes emprendimientos inmobiliarios que se ubiquen en la provincia de Buenos Aires, a la cesión del 10% del terreno para la vivienda social, ley que no se cumple. El plan sostiene: “…enmarcándose en la categoría de ‘inmueble urbano baldío’ del artículo 64 de la Ley 14.449 de Acceso Justo al Hábitat, en el cual se contempla su parcelamiento y/o edificación obligatorios”.

“Tomando en consideración lo antedicho -añade-, esta superficie reúne las condiciones necesarias para poder ser objeto de intervención estatal para dar paso a utilidad social, de acuerdo de la función social de la propiedad inmueble”. Y reclama la aplicación de “la Ley 14.449, (que) se entiende como perfectamente viable (para) el pedido de cesión del 10% de la superficie total involucrada en el proyecto a la actualidad (13 hectáreas) y a futuro (23 hectáreas adicionales hasta completar 36 hectáreas), tal cual prevé el artículo 51 de la mencionada Ley, en relación a ‘Grandes Emprendimientos Inmobiliarios’”. (Proyecto Tierra para vivir).

 

El derecho a la tierra y a la vivienda

El gravísimo problema de la tierra y la vivienda para los trabajadores es una cuestión que no soporta más dilaciones y que las masas han tomado en sus manos.

Se extiende de norte a sur de la Argentina y abarca a trabajadores desocupados y ocupados. En el Chaco las ocupaciones suman decenas de asentamientos que luchan por las tierras y no solamente tienen como protagonistas a los ancestrales dueños de la tierra como lo son con los wichis o los qom, también los docentes chaqueños protagonizan ocupaciones de tierras en la provincia, porque con el miserable salario que les paga el gobernador Jorge Capitanich no pueden ni alquilar una habitación para sus familias.

Es claro que el cuadro social dramático de desocupación masiva y crecimiento exponencial de la pobreza que se extiende en la Argentina, no puede ser satisfecho por un gobierno que se ha sometido al pago de la deuda externa y que ordena sus prioridades alrededor de un presupuesto nacional a la baja, qué será pulverizado por la inflación, que no atiende ninguna de las necesidades sociales de la inmensa mayoría de la población trabajadora y que en un futuro inmediato recibirá los aprietes del Fondo Monetario Internacional con el que discutirá un nuevo ajuste y más penurias para los trabajadores y el pueblo.

En un cuadro de recesión económica, las 100.000 viviendas para construir de inmediato que plantea el proyecto de impuesto a las grandes rentas y fortunas del Frente de Izquierda, además de los $30.000 para las familias sin ingresos y otras inversiones frente a la pandemia, es vital. Lo mismo la creación del banco de tierras ociosas fiscales y privadas, por parte del Estado, que también tomó la forma de proyecto de nuestra diputada nacional Romina Del Plá. Son medidas inmediatas, vitales para afrontar la crisis. Pero claro, desde el campo de los trabajadores, no de los capitalistas para los que gobiernan los Fernández, Kicillof y el conjunto del régimen, oposición de derecha incluida.

El gobierno de los Fernández y Massa se ha colocado en la defensa de los intereses del gran capital y de los especuladores internacionales y maniobran para sostener la estrategia del desalojo. Algo que practican a diario. El gobierno de la provincia se jacta de haber impedido 868 asentamientos. Un cálculo sencillo arroja que 300 mil personas fueron “lanzadas”, como reclama a la temible Bonaerense el juez Rizzo.

Es necesario un congresos nacional por la tierra y la vivienda, de las organizaciones de vecinos, de los asentamientos y villas, inquilinos, organizaciones sociales y sindicatos que vote un programa y un plan de lucha, para hacer realidad la consigna de Guernica: ¡No al desalojo! ¡Tierra para vivir!.

https://prensaobrera.com/sociedad/postergan-el-desalojo-de-guernica-una-nueva-victoria-de-las-familias/

https://prensaobrera.com/politicas/las-ocupaciones-de-tierra-achican-la-brecha-entre-populistas-y-derechistas/

 

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