30/10/2020
Reforma previsional

La nueva fórmula de movilidad jubilatoria no puede pasar

Jornada nacional de lucha.

El miércoles 4 de noviembre se realiza una jornada nacional de lucha de jubilados con las consignas: “Rechacemos el nuevo saqueo de Fernández y el FMI. Los jubilados financian al Estado y no al revés”. La iniciativa forma parte de un plan de lucha contra el intento del gobierno nacional de imponer una nueva fórmula para el cálculo de la movilidad jubilatoria.

Según ha anunciado Fernanda Raverta, titular de la Anses, la nueva fórmula que sería puesta a votación en diciembre en el Congreso deja de lado toda consideración de la inflación. Se calcularía en un 70% en base al Ripte (promedio de variación salarial) y en un 30% según la evolución de la recaudación tributaria (tomando en cuenta el trimestre de seis meses atrás). El resultado está lejos de implicar una reforma progresiva, y es incompatible con una movilidad que signifique algún tipo de aumento real de las jubilaciones.

¿Por qué?

1. Se calcula sin tener en cuenta la inflación, que es un factor determinante en el poder adquisitivo de trabajadores activos y pasivos, y que se encuentra absolutamente desatada en las vísperas de una megadevaluación.

2. La variación Ripte va en descenso, porque las paritarias están congeladas o cierran a la baja. Miles de trabajadores dejaron de aportar por despidos o por contratos en negro, y hay rebajas salariales para los suspendidos.

3. La recaudación impositiva que ingresa a Anses está en retroceso. En medio de la crisis económica la recaudación disminuye, y a esto se suma que el gobierno ha rebajado las retenciones a las exportaciones de los agronegocios y las mineras, además de la inmensa evasión fiscal de las patronales bendecida por las moratorias -como la resuelta recientemente por Fernández.

4. Se calcula sobre índices de seis meses de atraso (para marzo 2021 se toma septiembre/diciembre 2020), de manera que los jubilados no recuperarían lo que gastaron de más por las variaciones de precios durante seis meses anteriores.

Es un saqueo contra los jubilados, que permite al gobierno seguir usando los fondos de la Anses para subsidiar a los empresarios, como con el ATP (pago de la mitad de los sueldos y exención de los aportes a 300.000 empresas que presentaron “problemas financieros”), ejecutar una moratoria a las deudas tributaria (dinero que debería haber entrado al sistema previsional y no entró -es decir que es plata de los trabajadores que fue retenida por las empresas), se malvenden los bonos en dólares de la Anses para intentar frenar la corrida cambiaria y se usa el FGS para inversiones determinadas por el gobierno y a favor de los negociados de los empresarios.

Mientras tanto, en diciembre vendrá un nuevo decreto de ajuste del gobierno, por detrás de las necesidades de los jubilados, que cumplirán un año de suspensión de la movilidad consumando una pérdida del 20% en los aumentos.  Así, la inmensa mayoría de los adultos mayores seguirán con haberes entre $16.000 y $18.000, sean pensionados o jubilados, y aún menos si son Puam (pensión universal).

La situación en las provincias

En Chubut, bajo el gobierno de Mariano Arcioni los jubilados vienen con tres meses de atraso en los pagos, y todavía les deben el aguinaldo. El gobierno está armando una cuasi reforma previsional cambiando las pautas jubilatorias.

En Neuquén continúa la lucha en defensa de la obra social, vaciada, que afecta a jubilados y trabajadores.

En Córdoba el gobierno de Juan Schiaretti continúa con una reforma que rebaja las jubilaciones y aumenta los aportes de los activos. Similar situación se da en Entre Ríos, con la novedad de que Gustavo Bordet presentará una reforma completa en la Legislatura provincial.

Los jubilados de Chaco, Misiones y Santa Fe, junto con los empleados activos, siguen ganando las calles en defensa del 82% móvil que los gobiernos incumplen.

Por una gran jornada de lucha de trabajadores activos y pasivos

La autoconvocatoria de organizaciones a nivel nacional está en pleno desarrollo. Es una tarea de primer orden unir las luchas en curso en las distintas jurisdicciones en defensa de las cajas provinciales y la lucha general de los que pertenecen a la Anses.

Se plantea la presencia de delegaciones de sectores sindicales combativos que vienen tomando la lucha jubilatoria como la defensa de los actuales y de los futuros jubilados. Esta unidad de trabajadores pasivos y activos es completamente decisiva para impedir este nuevo saqueo jubilatorio, para rechazar la nueva fórmula y las reformas en las provincias.

Las conducciones de la CGT y las CTAs, por el contrario, vienen sentándose en las mesas de acuerdos y negociaciones con los gobiernos, labran los pasos para consolidar el pacto social a medida de las tratativas con el FMI para el repago de la deuda.

Las organizaciones nacionales como el Plenario de Trabajadores Jubilados, la Mesa Coordinadora de Jubilados y Pensionados, Jubilados de Izquierda, y las provinciales como Jubilados en Lucha de Chubut y la Norma Plá de Córdoba, han resuelto continuar con un plan de lucha consistente en concentrar inmediatamente cuando se trate la nueva movilidad y enfrentar la liberación de las tarifas en diciembre

El 4 de noviembre se realiza a las 15:00 una caravana desde Plaza de Mayo a Congreso, y a las 16:00 se lleva a cabo un acto.

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