11/01/2021

Río Negro y Neuquén: las burocracias de la fruta junto a la patronal frutícola devalúan las paritarias

Las burocracias frutícolas siguen sin convocar a un general paro por el salario y la zona desfavorable.

Las paritarias de cosecha para los y las trabajadoras rurales, del empaque y de las cámaras de frio se encuentran empantanadas. Es moneda corriente que las negociaciones se desenvuelvan en la más absoluta clandestinidad, sin mayores informaciones y que el proceso en sí sirva para devaluar los porcentajes que puedan llegar a conseguirse. De hecho, en la actual negociación no se han dejado trascender porcentajes, ni pedidos ni ofertas, dejando entrever que las sumas en negro son una posibilidad latente. En realidad dichos aumentos terminan siendo en última instancia una concesión mísera de la patronal que mantiene las direcciones sindicales de los sindicatos de Uatre (rurales), Soefrnyn (empaque) y Sthimpra (cámaras de hielo) adheridas absolutamente a las políticas ajustadoras de estas y del Estado.

De hecho, la noticia de que el estado ha reducido a cero las retenciones a la patronal frutícola no ha hecho que esta ofrezca salarios iguales al costo de la canasta básica familiar, ni que las burocracias sindicales los exijan. Antonio Bobadilla, del hielo, Marco Bielma, del empaque, y José Liguen de rurales solo han salido ha manifestar que no hay acuerdo, evidenciando la parálisis en la cual se encuentran.

Como aclaramos en prensa obrera, en una actividad que tiene al 90% de la masa laboral entre 8 y 9 meses desocupada, los acuerdos paritarios firmados los últimos años llegan siempre tarde, resultan insuficientes y devaluados. En rurales por ejemplo los salarios no superan los $35.000, mientras que en el empaque y las cámaras de frío, aunque suben un poco, no resultan ser suficientes para mantenerse todo el año. Por otro lado las temporadas son cada vez más cortas, pero le permite a la patronal subsistir resto del año.

Que la patronal abra la post temporada con aval de la burocracia significa menores salarios y menos trabajadores y trabajadoras en la actividad, pero no menos ganancias para la patronal, producto de que fuera de temporada la fruta se cotiza mucho más que en la propia temporada. Por otro lado les permite especular con la fruta que terminan guardando en las cámaras de frío durante gran parte del año. En definitiva, el no cierre de las paritarias cuando ya debían haberse cerrado, y en un cuadro inflacionario que no cesa es un mecanismo que beneficia únicamente a la patronal. Paso con las paritarias rurales y del empaque en el 2020.

Año tras años los trabajadores y trabajadoras de la fruticultura ven empeorar sus condiciones de vida producto de salarios de pobreza y desempleo, mientras que la patronal exporta con cada vez más beneficios de cada uno de los sucesivos gobiernos.

A este boicot contra los y las trabajadoras del sector por sus salarios de parte de las burocracias sindicales tiene que sumarse que sigue sin reconocerse el plus por zona desfavorable (40% del básico), y sin convocarse a un paro general de manera inmediata. La burocracia está de esta manera dejando pasar un momento clave en la temporada en la negociación con la CAFI (Cámara Argentina de Fruticultores Integrados), de cara a la negociación paritaria y la lucha por la zona desfavorable, y cuando la temporada 2021 ya comenzó.

Se sabe que la patronal no está dispuesta a otorgar derechos laborales, sino eliminarlos, pero así de todo las burocracias no quieren sacar los pies del plato patronal y su política hambreadora y saqueadora.

En contra partida a esta política entreguista de la burocracias, un sector combativo de rurales y empacadores de Río Negro y Neuquén, que han mantenido durante todo el 2020 un plan de lucha en las calles por el reconocimiento inmediato del plus por zona desfavorable han salido a exigir el inmediato llamado al paro general, por un salario igual al costo de la canasta básica familiar, por el fin de la precarización laboral, de la explotación y la trata de personas.

La realidad de las familias trabajadoras de la fruticultura de Río Negro y Neuquén demuestra que el régimen de las burocracias sindicales, la patronal frutícola y el propio estado ha sido de hambre y saqueo contra estas y sus condiciones de vida. Toda la masa laboral del sector tiene que intervenir, exigiendo asambleas en los lugares de trabajo a sus delegados y a los secretarios generales de cada localidad, que convoque a un plan de lucha con continuidad, y que tiene que comenzar por llamar a un paro general de todo el sector, por todos los derechos. De no hacerlo, las burocracias sindicales de la fruticultura se colocará nuevamente del lado de la patronal y el estado, y contra los y las trabajadoras.

Por asambleas, por plenarios regionales, y por un paro general hasta conquistar todos los derechos. Ahora es cuando compañeros y compañeras. Todo el apoyo.

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