20/09/2021
Elecciones 2021

Las luchas ambientales y la campaña del FIT Unidad en la provincia de Buenos Aires

La provincia de Buenos Aires es desde hace tiempo un reguero de luchas en defensa de los entornos naturales.
La política de depredación ambiental por parte del «progre» gobernador Axel Kicillof se inscribe en la misma línea que la agenda del gobierno nacional, y no tiene grietas con la oposición de Juntos por el Cambio. Solo el Frente de Izquierda Unidad ha estado presente en cada pelea, especialmente desde Tribuna Ambiental y el Polo Obrero.

Podemos enumerar numerosos conflictos que caracterizaron el último período. Movilizaciones vecinales: contra el envenenamiento con agrotóxicos del suelo, aire y agua en Pergamino, Lobos, Navarro, Las Heras, Exaltación de la Cruz, Campana y sigue la lista en toda las zonas de agronegocios; la tenaz resistencia por la preservación de reservas urbanas como la de Laferrere y Ciudad Evita (ambas de La Matanza), Parque Aguiar (San Nicolás), Isla Verde (Morón) o Laguna de Rocha (Esteban Echeverría), que son los últimos pulmones verdes del Área Metropolitana; la denuncia contra las plantas ultracontaminantes como Klaukol (La Matanza), Copetro (Ensenada), el polo petroquímico de Bahía Blanca o el histórico y nefasto incinerador de Marcos Paz.

Se suma el avance sobre los humedales, que concitó hace semanas una caravana náutica y una movilización nacional en reclamo de una ley urgente que ponga un freno a la especulación inmobiliaria, a las obras civiles sin estudios de impacto ambiental, a los desmontes y las quemas para expandir la frontera agropecuaria. Aquí podemos nombrar la lucha vecinal que defiende al Arroyo Morón en Hurlingham, la reserva natural de Pilar sobre el Río Luján, la albufera de Mar Chiquita o hasta los carpinchos en Nordelta, ya que su hábitat ha sido arrasado por los megaemprendimientos urbanísticos en la zona del Delta de Tigre-Escobar.

Mayor impacto tuvieron aún las enormes movilizaciones en Mar del Plata y Necochea ante la inminente instalación de las plataformas petroleras off shore frente a la costa atlántica bonaerense. La sequía y bajante del Río Paraná afecta el abastecimiento de agua y ha motivado marchas en varios distritos, como ocurrió el último verano. Los basurales a cielo abierto como los de Malvinas Argentinas (que se cerró por la lucha de los vecinos) y el de Luján.

La cadena de complicidades involucra a todos los organismos que deberían intervenir, como el OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible), ADA (Autoridad del Agua) y a los municipios, que hacen la vista gorda a las grandes patronales contaminadoras y desoyen los reclamos populares. En el pasado «autazo» que impulsamos organizaciones vecinales y ambientales el 22 de junio en La Plata pusimos en el tapete todas estas responsabilidades del Estado y el conjunto del régimen político de la provincia, que atañe por igual a intendentes y funcionarios kirchneristas, macristas o massistas.

El FIT Unidad ha puesto su campaña electoral al servicio de todas las luchas mencionadas, reclamó un debate ambiental para colocarlas en la agenda política, y por sobre todo planteó una salida a la crisis opuesta al rumbo fondomonetarista que postulan los bloques políticos patronales. Los gobiernos del ajuste, la privatización, la miseria salarial y jubilatoria, son responsables de la depredación ambiental producto del sometimiento al capital financiero y la entrega de los recursos estratégicos. Estamos ante una lucha política contra todo un régimen de saqueo y depredación.

La jornada que se viene con la convocatoria a una nueva huelga mundial por el clima, el 24 de septiembre, plantea la tarea a las y los luchadores de la provincia a de volver a ganar las calles, en la Capital Federal y en nuestras localidades.

Tribuna Ambiental se caracteriza por su política del frente único de lucha, de delimitación e independencia del Estado y los partidos patronales, que son aspectos fundamentales que encarna en esta elección el Frente de Izquierda Unidad. Es la única lista cuyo programa es compatible con la defensa de los humedales, las reservas urbanas y nuestra costa atlántica; con la pelea por la erradicación de basurales, por la relocalización con control obrero de industrias contaminantes, por terminar con los desmontes, quemas y agrotoxicos y por una producción agraria discutida por los peones rurales, profesionales, pequeños productores que esté en armonía con la naturaleza y satisfaga las necesidades alimentarias de las mayorías trabajadoras. Solo rompiendo con el FMI y con un plan económico de los trabajadores es posible satisfacer todos estos reclamos.