Mujer

25/1/2022

Córdoba

“En Cosquín no solo hay fiesta también hay impunidad”

En la principal plaza de la localidad se reclamó justicia por Cecilia Basaldúa, víctima de femicidio.

El domingo 23 en la plaza San Martín de la localidad de Cosquín se llevó adelante una acción de lucha y “contracultura” exigiendo justicia por Cecilia Basaldúa. Se impulsó en el marco del festival nacional del folklore que inició este fin de semana. Allí se remarcó que en dicha ciudad no solo hay fiesta sino también impunidad.

Estuvieron presentes la mamá y el papá de Cecilia, junto a familiares de víctimas que siguen sin tener justicia: Joaquín Paredes, asesinado por la policía de la provincia; Yamila Cuello, desaparecida en Córdoba por las redes de trata hace 12 años. Asimismo se exigió la libertad de Flavia Saganías, condenada y detenida en el penal de Bouwer por denunciar al abusador de sus hijxs.

Al tomar la palabra Susana, la mamá de Cecilia, destacó que los asesinos de su hija “están caminando por la calle”, “son todos cómplices, avalados por la fiscal Paula Kelm”. En este punto dejó en claro que está involucrada la policía y que el gobernador de la provincia, Juan Schiaretti, “está permitiendo todo esto”. También pidió “a todos los que sepan algo que denuncien, que no tengan miedo, que no se callen”, porque “no queremos más Cecilias”.

Mientras que Daniel Basaldúa describió en detalle las enormes irregularidades que imperan en la causa que “investiga” la violación y el asesinato de la joven, en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, en abril de 2020. En ese marco, pidió a los presentes que “no larguemos las calles, hay que seguir ahí, es la forma que tenemos de vencer a estos corruptos”.

 

 

Del mismo modo estuvo presente y exigió justicia para su familia la abuela de las pequeñas primas Lilian Mariana Villalba y María Carmen Villalba, asesinadas en 2020 en una operación ejecutada por las Fuerzas Armadas Paraguayas. En tanto que, desde aquel año hasta ahora, Laura Mariana Ayala Villalba, madre de una de las niñas asesinadas, se encuentra presa por el Estado paraguayo.

A su turno, las expresiones artísticas con sus letras e intervenciones también pusieron de relieve otras luchas que atraviesan los territorios, entre ellas la ambiental.

La denuncia al Estado estuvo presente en todas sus formas: al poder judicial, al aparato policial e indudablemente al poder político responsable en cada uno de los casos. De esta manera, se refuerza la unidad de acción para exigir justicia y la necesidad de la lucha callejera para quebrar la impunidad.