Políticas

9/7/2026

editorial

El operativo reelección de Milei está en marcha

Los capitalistas con el gobierno, el peronismo en crisis y el desafío histórico del FIT-U.

Milei y los gobernadores en Tucumán.

El oficialismo libertario, después de la renuncia de Adorni, pretende instalar el relato de que la reelección de Milei en la contienda electoral del año que viene está asegurada. Para afirmar semejante pronóstico los voceros del gobierno se justifican en el apoyo cerrado que la Casa Blanca le brinda a su títere predilecto, en la baja de la inflación y, sobre todo, en el estado de disgregación y apoyo a la gobernabilidad del ajuste por parte del peronismo. Este último elemento es determinante para la gobernabilidad violeta.

A juzgar por los últimos reacomodamientos de la política en torno al ascenso de Santilli como jefe de Gabinete, se puede afirmar que la mayor parte de la clase capitalista local e internacional promueve la reelección de Milei. La foto con 12 gobernadores, que hubieran sido 13 si el peronista Sáenz (Salta) no hubiera tenido problemas con su vuelo, es una demostración gráfica de dicho apoyo. No sólo estuvieron los gobernadores pertenecientes al "radicalismo con peluca" y al PRO, también peronistas: Jaldo (Tucumán), Jalil (Catamarca) y el cordobés Llaryora. La foto con los gobernadores pone de manifiesto que lo que se impone de fondo entre Milei y los distintos partidos de los gobernadores es el lobby capitalista que opera a lo largo y ancho del país. El mismo por el cual se impuso en el Congreso el RIGI, próximamente el Súper RIGI, la reforma laboral, la ley bases, la reforma a la ley de glaciares, el pago a los buitres, etc.

El próximo paso es llegar a un acuerdo con la reforma electoral, que le permita al gobierno organizar las elecciones de acuerdo a sus necesidades, como la eliminación o suspensión de las Paso. Prescindir de las Paso, para el gobierno, tiene como objetivo presionar aún más sobre la interna peronista y lograr la ruptura en más de una lista. Pero la reforma política centralmente busca introducir proscripciones profundas para dejar el proceso electoral en mano de pocos partidos. Algo así aprobó la legislatura salteña a instancias de Sáenz, es lo que rige en la Formosa de Insfrán, es una tendencia destinada a borrar cualquier atisbo democrático en el proceso electoral. La reforma irá al parlamento y será motivo de negociaciones. 

El peronismo en su laberinto

No es exagerado decir que Milei debe agradecerle al peronismo por brindarle gobernabilidad. Lo hicieron desde el principio del mandato libertario, dándole los votos necesarios para que pasen las leyes que el gobierno necesitaba para iniciar su ofensiva contra las masas. Lo hicieron en el plano de la lucha callejera contra el gobierno, retrasando, conteniendo y/o directamente boicoteando los movimientos de lucha mediante la CGT y, de conjunto, la totalidad de la burocracia sindical y sus grados de colaboracionismo con el gobierno. Lo hacen ahora, inmersos en una interna feroz, cuyos protagonistas son Cristina Kirchner (CFK) vs Kicillof.

La evidente escasez de cohesión interna del peronismo, la falta de un liderazgo superador que ordene las distintas tribus, el rechazo masivo al PJ en grandes franjas de la población, la disputa entre camarillas por el control de cajas y recursos que representan las provincias, los municipios, ministerios, etc., son, de forma superficial, los elementos que explicarían la interna. Pero el problema es de fondo. El peronismo no tiene para ofrecer un programa superador al de Milei para seducir al capital. Mucho menos para atraer decididamente a la mayoría de los trabajadores y sectores populares. ¿Qué planteo antagónico a Milei tienen CFK, Kicillof, Massa, Máximo o Pichetto respecto al pago de la deuda externa y al FMI? Absolutamente ninguno. Exhiben diferencias de grado: mientras Milei plantea una subordinación descarnada al capital financiero, el peronismo plantea renegociar la deuda para poder pagarla “de manera sostenida”. ¿En que difieren Milei y el peronismo respecto a la reforma laboral? Ambos plantean la necesidad de “modernizar las relaciones laborales en Argentina”, la propia CFK escribió una carta al respecto. Ningún aspirante a la presidencia por parte del peronismo-kirchnerismo propone anular la reforma laboral esclavista en caso de ser gobierno. No solo eso, en este preciso momento la CGT se encuentra en un proceso de liquidación de más de 800 convenios colectivos de trabajo a la medida de la reforma laboral, cuyo caso testigo es el Smata donde el cristinista Pignanelli firmó el banco de horas, mientras aísla y desmonta las luchas de la etapa. No sólo no hay reacción, sino más bien complicidad ante la grave intervención a la UOM. Para disimular inventaron un “plan de lucha sectorial” que empieza un miércoles (22/7) apoyando a los jubilados, que se han abierto camino cada miércoles contra la parálisis de la burocracia sindical.

Un sector del amplio ecosistema panperonista –los gobernadores fundamentalmente- está negociando con Milei que éste no apoye a listas libertarias en las elecciones provinciales, a cambio de apoyar la reelección. Otros, para posar de opositores señalan que Milei se va a consumir en sus propias contradicciones, que de aquí a las elecciones del año que viene el nivel de ajuste y padecimientos de las masas será tal que con presentar un candidato competitivo la derrota de Milei está asegurada. Es un pronóstico de derrota para los trabajadores. En primer lugar, porque el daño que el gobierno hizo y sigue haciendo es muy profundo y nada indica que un gobierno peronista lo vaya a revertir. Mirémonos en el espejo de Lula quien luego de derrotar a Bolsonaro no anuló la reforma laboral llevada adelante por la ultraderecha. En segundo lugar, porque el peronismo ni siquiera tiene ese supuesto “candidato competitivo”. Esa situación le permite a Milei, que tiene una reprobación que ronda el 60% en todas las encuestas y una aprobación que según la mayoría apenas llega al 30% o como mucho al 40% (Areco), hoy, pese a todo, esté competitivo.

¿A qué "segundo semestre" vamos? 
¿A qué "segundo semestre" vamos? 
Editorial de Gabriel Solano en 14 Toneladas T3E20. -
prensaobrera.com

No corras que adelante también llueve

En el último editorial de 14 Toneladas Gabriel Solano coloca datos sobre las contradicciones económicas que debe enfrentar el gobierno de Milei, no ya el año que viene, sino este mismo. Por empezar este 9 de julio debe afrontar un vencimiento de deuda equivalente a unos 4.500 millones de dólares, pero en el Banco Central tiene tan solo unos 3.900 millones de dólares. Caputo, haciendo gala de su verdadero oficio de timbero, organizó una conferencia de prensa para vender espejitos de colores y expectativas altas al mercado. Repitió hasta el hartazgo que tiene los dólares para pagar todos los vencimientos de deuda. Se sabe que cuando Caputo dice que no llueve mejor agarrar el paraguas. Ocurre que cada vez que “Toto” dijo que tenía los dólares, a la brevedad debió ser rescatado por el FMI o directamente por Bessent mediante Trump. Es falso el relato del ministro de Economía de que en Argentina sobran los dólares. Un artículo de Diego Genoud publicado en El destape web cita un estudio de la consultora Estudios Energéticos que da cuenta “que entre enero y mayo de 2026, el aporte de divisas de la exportación de bienes energéticos (+4.183 millones de dólares) no pudo compensar el creciente déficit por la adquisición de moneda extranjera para atesoramiento (U$S 12.876 millones) y el saldo deficitario del turismo (3.230 millones)”.

Mientras tanto la economía de los laburantes es cada vez peor. Los salarios no alcanzan para nada. El aumento de las tarifas de servicios básicos como luz, agua, gas, sumado a los aumentos incesantes de internet, de las tarifas de transporte y de los alquileres, hace estragos el poder adquisitivo. Por eso cayó la recaudación del IVA (es decir al consumo) consolidando que la recesión y la caída del consumo van a continuar porque son una pata necesaria del ajuste de Milei. Solo así y con una apreciación ficticia del peso puede mantener una inflación relativamente baja, pero que no alcanza un piso de consumo digno de las familias trabajadoras. Cierran fábricas y siguen los despidos, que orillan, en el universo formal, los 300 mil desde que asumió Milei. Los despidos se combinan con un salto exponencial del trabajo en negro que en este primer trimestre trepó al 44,2% de la población ocupada. Seiscientos mil trabajadores precarizados más en los últimos dos años (El destape web, 5/7). Al mismo tiempo la morosidad en los créditos tomados para subsistir no tiene antecedentes. Es decir, los trabajadores vivimos una situación agobiante que alimenta nuevos choques con el gobierno libertario. Estos problemas profundos son los elementos por los cuales el gobierno teme y un sector del establishment prueba solapadamente candidaturas alternativas de un “mileismo sin Milei” como podría ser Patricia Bullrich.

Un desafío y una oportunidad históricos para el FIT-U

Ante esta situación, la izquierda revolucionaria reagrupada en el FIT-U está ante un desafío histórico: apalancarnos en el lugar conquistado por el Frente de Izquierda en la consideración popular y la imagen positiva de Myriam Bregman para organizar al activismo obrero, estudiantil, piquetero, del movimiento de mujeres y diversidades, etc., para luchar ahora contra el gobierno libertario. Para explotar la crisis brutal del peronismo a favor de una salida independiente y revolucionaria de los trabajadores. Ayudando a que una masa de activistas que enfrenta todos los días a Milei supere mediante un programa revolucionario al programa capitalista del nacionalismo burgués.

La izquierda revolucionaria debe tomar nota que la ruptura de enormes franjas de luchadores con el peronismo no es únicamente producto de la interna que mencionamos más arriba, sino fundamentalmente del sostenimiento que el peronismo ha hecho a Milei, de la carencia del PJ de un programa verdaderamente transformador contra Milei y por ende contra el Capital, contra el imperialismo, contra Trump. El reconocimiento positivo al FIT-U parte, precisamente, de la radicalización y combatividad que nos caracteriza por poner el cuerpo en cada movilización callejera, por jugarnos la vida en la lucha de los trabajadores como la del Sutna y los obreros de Fate -con quienes marcharemos a La Plata el martes 14-, de la lucha del Garrahan, por no darle tregua tampoco al ajuste de Kicillof en la provincia de Buenos Aires -lo que llevó a que la izquierda recupere el importantísimo Suteba Matanza con Romina Del Plá a la cabeza-que vuelven a parar y movilizarse el 14 y 15 de julio próximos, por estar en primera fila de la gran lucha docente de Adosac en Santa Cruz que paró toda esta semana, con los científicos reprimidos por la Gendarmería, por estar junto a los jubilados, por ser un actor fundamental para el desarrollo del movimiento piquetero independiente. Por dar una pelea sistemática y principista en el parlamento, sin transar ni una sola ley con el gobierno.

El impulso de comités unitarios del FIT-U para darle un lugar organizado al activismo, interesar y sumar nuevos sectores, darles impulso a las luchas en curso, acumular fuerzas para enfrentar y derrotar al gobierno es una tarea insoslayable. La atención que suscitó entre la militancia del FIT-U, los simpatizantes y el activismo popular, el primer foro debate debe ser un impulso para continuar los debates y polémicas en nuevos encuentros del Foro, pero, sobre todo, debe dar lugar a una profunda reflexión de los compañeros del PTS que todavía insisten en rechazar la conformación de comités unitarios.

El vendaval de triunfos de candidatos del DSA en las internas del Partido Demócrata yanqui es un cimbronazo. Se dan en simultáneo con una caída vertical de la imagen positiva de Trump y una derrota casi descontada en las próximas elecciones de medio término. Trump es el máximo sostén de Milei. Si a Trump le va mal, a Milei se le acaba la cuerda. Milei puede mirarse en el espejo de Trump. La izquierda tiene que mirar el fenómeno y sacar conclusiones: frente a la ultraderecha la izquierda puede crecer y proyectarse. La de Estados Unidos es una izquierda del régimen, tributaria de un partido imperialista. Pero no es por eso su ascenso electoral, sino por representar las posiciones más extremas, existentes en Estados Unidos, en oposición a Trump. En Argentina, la izquierda es trotskista y revolucionaria, nuestro desafío es impulsar la lucha de clases para proyectar a los trabajadores como fuerza social autónoma capaz de gobernar. Es la tarea que tiene por delante el FIT-U.

Contribución para el desarrollo de la izquierda y el socialismo en la Argentina
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