Políticas

25/2/2025

La oposición al rescate del gobierno

Editorial de Gabriel Solano en 14 Toneladas #Episodio 3 Temporada 2.

El Congreso.

Queremos profundizar en las causas y en qué consiste la política de rescate de toda la oposición -obviamente sacando a la oposición izquierda, representada por el Frente de Izquierda- al gobierno de Javier Milei. Es indudable que lo que vimos la última semana es un hecho que es muy claro tanto por los sucesos como por las pruebas y responsabilidades involucradas: el presidente fue agarrado in fraganti cometiendo muchos delitos, algunos ya probados. Quedó registrado cómo él difundía la estafa cripto en su cuenta de Twitter, algo que está prohibido por ley -el presidente no puede difundir emprendimientos económicos particulares. Pero además empiezan a aparecer informaciones absolutamente claras e irrefutables en los medios de comunicación que prueban que el presidente de la Nación, su hermana Karina Milei, el vocero Manuel Adorni y otros sectores muy vinculados a la camarilla presidencial tenían relaciones directas, estrechas, permanentes y sistemáticas con estos lúmpenes financieros que armaron la movida de $Libra, que les permitió embolsarse en el transcurso de cuatro cinco horas más de 100 millones de dólares, aunque todavía no está claro el número final.

La responsabilidad del presidente presidente, es muy clara, porque todo ese negocio, toda esta estafa, no se podría haber hecho si no publicaba un tweet (que fijó en su cuenta) promocionando de manera directa la criptomoneda y llamando a invertir en ella. Es decir que el presidente ha sido un partícipe necesario, fundamental e imprescindible en una de las estafas económicas más grandes de los últimos años en nuestro país. Tiene incluso derivaciones internacionales porque está en marcha una investigación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, una investigación del propio FBI y hay denuncias penales contra Argentina en tribunales internacionales, porque quienes invirtieron en esta moneda no son solo habitantes de nuestro país sino de otros países que se sintieron estafados y van a hacer acciones judiciales contra el gobierno nacional.

Entonces, cuando se esperaba que la oposición aproveche esta situación, con un presidente en vulnerabilidad -siendo agarrado, insisto, in fraganti en una estafa semejante-, y avanzara para colocar al gobierno contra las cuerdas, sea de acuerdo a nuestro planteo, el inicio de una campaña por el juicio político -para nosotros están reunidas las condiciones para un juicio político contra el presidente de la Nación porque fue agarrado in fraganti cometiendo un delito-, algunos que no querían hacer un juicio político dijeron “bueno, vamos a formar una comisión”. Se sabe que la formación de comisiones, como decía Perón, es el recurso que se usa cuando no se quiere hacer nada; entonces cuando uno pretende archivar algo forma una comisión y nada cambia. Pero en el caso de lo que estamos hablando ahora, el problema de la estafa de Milei, ni siquiera se quiso formar una comisión. Los hechos del Senado fueron categóricos. El bloque radical que rechazaba el juicio político y proponía una comisión, al momento de votar la propia comisión, retiró su voto. El presidente del bloque radical se llama Vischi y fue el autor del proyecto; cuando tuvo que votar retiró su voto, es decir votó en contra de sí mismo. ¿Por qué? La información periodística dice que los gobernadores radicales, todos, incluso Pullaro de Santa Fe que está alineado con Lousteau a nivel nacional, que posan de más opositores, presionaron al bloque radical del Senado para que vote contrariamente al proyecto que había presentado, de manera tal que no reúna los dos tercios necesarios para que sea aprobado. Y pasa lo que está pasando siempre en los parlamentos: por un voto no sale una iniciativa. Esto muestra que es una manipulación muy pensada para engañar a la opinión pública; el Parlamento fundamentalmente funciona de ese modo, como una forma de engaño de opinión pública. Una cantidad de senadores lo votaron en minoría. Es decir que ya ni siquiera acá se cumplió la frase de Perón. Pero el silencio de todos los sectores capitalistas ha sido categórico; las centrales empresariales más tradicionales, la industria argentina, la Sociedad Rural y las asociaciones de bancos no han dicho nada al respecto, se llamaron a silencio.

La burocracia sindical, que debería defender a los trabajadores en momentos en que el gobierno está llevando adelante un ajuste recargado y quiere imponer una paritaria por debajo de la inflación que estamos teniendo mensualmente y de hecho lo está haciendo -lo hemos visto en el Estado, pero también en el sector privado-, lejos de abrir una lucha contra el gobierno por el escándalo de corrupción, se calló la boca y se fue a Estados Unidos con Gerardo Martínez a la cabeza a reunirse con el Fondo Monetario Internacional para asegurarle a Georgieva que no va a patear el tablero y que le asegura gobernabilidad a Milei. Después de que se fuera la burocracia de la reunión con Georgieva, entró Milei mostrando cómo está trabajando en común la burocracia sindical con el gobierno.

Es decir que no lo quieren las centrales empresariales, no lo quiere la burocracia sindical y no lo han querido los partidos opositores de la burguesía. El peronismo, que planteó juicio político, no lo hizo con energía, lo tiró y rápidamente se cayó la boca, y tomó la propuesta de la comisión de la oposición, que después fue archivada. Es decir, que la burguesía, sus partidos, sus cámaras patronales y la burocracia sindical -que no es otra cosa que la representación de la burguesía dentro del movimiento obrero- han salido a rescate de gobierno.

¿Cuál es la razón de esto? Es muy simple: hoy la clase capitalista apoya a Javier Milei ¿Por qué? Porque está llevando adelante una ofensiva contra los trabajadores de características históricas. No solo es la destrucción del salario a través de las pautas paritarias del 1% o 2% mensual. No solo es la destrucción del régimen previsional que estamos viendo todo el tiempo. Lo que tenemos, especialmente, es una ofensiva sobre las condiciones de trabajo. Y a pesar de que lo que se votó en el Congreso es una reforma laboral que no abarca todos los puntos que inicialmente querían el gobierno y las cámaras patronales, ya se están aplicando reformas de los convenios colectivos que afectan a millones de trabajadores. Esta ofensiva del capital contra la clase obrera es algo que la burguesía no está dispuesta a sacrificar por una estafa piramidal.

Además, enjuiciar a un gobierno por un hecho de corrupción es riesgoso. ¿Qué capitalista está exento de hechos de corrupción? Son todos unos ladrones. ¿Qué políticos patronales pueden votar hoy enjuiciar a un presidente por un hecho de corrupción cuando ellos mismos tienen patrimonios que son inexplicables? ¿Lo puede hacer Ritondo? No. ¿Lo puede hacer Kueider? No. Son todos, digamos, armados del mismo tipo en el cual la corrupción forma parte inseparable de la política capitalista. Y esto vale para los empresarios y para los políticos capitalistas, y, por supuesto, para la burocracia sindical, cuyos patrimonios distan mucho de los de un trabajador que vive de su salario.

Entonces la orientación que ha primado es una orientación de rescate. Un gobierno que fue agarrado con las manos en la masa, que convierte a la Casa Rosada en un aguantadero de lúmpenes financieros, es rescatado por la oposición capitalista, la burocracia sindical sale a rescatarlo y los propios empresarios. Ahora, esto puede hablar de un cuadro de fortaleza del gobierno de Milei, pero es una fortaleza relativa, ¿por qué es relativa? Cuando uno va más a fondo en el análisis y empieza a estudiar cuáles son los fundamentos económicos del gobierno de Milei, surge es una gran precariedad. ¿Por qué una gran precariedad? Porque estamos teniendo una fuga de capitales que no se puede mantener en el tiempo. Y esta fuga de capitales que estamos teniendo es el único recurso que tiene el gobierno para mantener el dólar relativamente calmado. Y todos sabemos que si en Argentina el dólar sube, sube la inflación y cae lo único que el gobierno tiene para venderle al pueblo como algo positivo.

Y esta fuga de capitales es muy fuerte. El año pasado fueron 20 mil millones de dólares y solo en enero de este año fueron dos mil millones, y el gobierno no tiene la posibilidad de financiar la fuga de forma permanente. El año pasado la financió en buena medida porque tuvo un superávit comercial, es decir el país exportó más que lo que importó, pero eso se está cayendo justamente por la política de bicicleta financiera.

En enero de 2024, el superávit comercial cayó un 82% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esto marca que el gobierno no tiene ninguna forma de seguir financiando la fuga de capitales y que las presiones devaluatorias van a recrudecer. Por eso es tan importante para el gobierno el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, porque no tiene otra forma de llegar a las elecciones de octubre de este año si no es consiguiendo que el FMI le ponga 10 mil o 15 mil millones de dólares para mantener el tipo de cambio planchado y evitar un recrudecimiento de la inflación. El FMI, por el momento, no se los da porque ya se lo dio a Caputo bajo el gobierno de Macri (y no 10 mil o 15 mil, sino 45 mil millones de dólares) y se los patinó en un año y rápidamente fuimos a una nueva devaluación y el gobierno de Macri no se pudo levantar. No es fácil encontrar en el mundo que a un gobierno se le den 45 mil millones de dólares (fue el préstamo más grande que dio en su historia el Fondo Monetario). Y acá se habla de cifras menores. Es decir, que incluso aunque le dieran el préstamo, no es seguro que sea suficiente como para que pueda escaparse de su debilidad económica estructural.

Y esto lo quiero marcar, porque hay muchos sectores de la oposición que se pasan al gobierno porque son oportunistas y piensan que de ese modo van a crear una lista más competitiva y se van a asegurar un cargo en las elecciones que vienen para seguir viviendo del Estado. Sin embargo, lo hacen en un momento en el cual la precariedad económica se pone más de manifiesto.

Y para los trabajadores esto es importante tenerlo en cuenta porque desmiente que enfrente tengamos un gobierno al que no se lo puede enfrentar, eso es falso. Es un gobierno al que se lo puede enfrentar. Por eso es importante el paro docente, por eso es importante la lucha de los trabajadores de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay, por eso son importantes las puebladas que se tienen que desarrollar para evitar que se privatice el Banco Nación.

Un tema importante: se anuncian aprietes en el Banco Nación y se anunció el cierre de una sucursal de La Matanza. Es decir que no solamente va a implicar un golpe a los trabajadores bancarios, sino más en general un crecimiento de la privatización del sistema financiero de Argentina. Son peleas que van a quedar y tenemos por delante un marzo que va a ser muy movido: el 8 de marzo y el 24 de marzo serán fechas donde no solo se van a enjuiciar los ataques a las condiciones de vida de nuestro pueblo, sino también la agenda más general reaccionaria que tiene Milei contra la diversidad sexual, contra la ESI, contra los migrantes, contra la izquierda, contra la política de enjuiciamiento a los genocidas de la dictadura. Es decir, tenemos por delante una agenda importante y la clave es enfrentar y derrotar a este gobierno en la calle. Es la forma que tenemos nosotros de pararle la mano a un gobierno reaccionario. Mientras la oposición de derecha y la oposición nacional y popular le salvan la vida al gobierno, la izquierda debe impulsar la lucha para derrotar y terminar con este gobierno hambreador.

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