Políticas

24/10/2026

Las “reconversiones” antiobreras de Milei y del peronismo

La extextil IVA, de José león Suárez, un ejemplo histórico.

Agregar Prensa Obrera como
medio preferido en Google
Textil IVA, foto de archivo

En 1944, bajo el régimen militar del Grupo de Oficiales Unidos (GOU), que lo tenía a Juan Domingo Perón como uno de sus principales líderes siendo el Secretario de Trabajo y Previsión, se fundó una de las grandes fábricas textiles del país, IVA S.A, que llegó a tener mil operarios, que se benefició de toda la política de subsidio a las patronales que desenvolvió el peronismo hasta 1955 y que, décadas después, cuando el plan de convertibilidad de Menem comenzó a hacer agua, cerró intempestivamente en 1994, con su capital y sus ganancias engrosadas e intactas y 1.000 trabajadores salvajemente despedidos. Fue en los albores del 2001, crisis a partir de la cual la desocupación trepó al 22% de la población económicamente activa.

Ese proceso de brutales “reconversiones”, en este caso de obreros textiles especializados en desocupados sin horizonte, fue parte de una oleada de grandes cierres de textiles durante el gobierno peronista de Menem y con la insustituible colaboración de la burocracia sindical de la CGT. Entre ellas, vale citar Algodonera Flandria, en 1995; Gatic, que tenía la licencia y producción local de marcas internacionales como Adidas, que terminó bajando sus persianas en 2004, y dejó el tendal en todo el país de 5.000 trabajadores despedidos; AMAT (de Monte Grande); Sudamtex, Grafa, etc.

Esta masacre contra la clase obrera, que protagonizó grande luchas entregadas por la burocracia sindical peronista, estuvo legalmente aceitada por la antiobrera Ley Nacional de Empleo 24013 del año 1991, que habilitó los Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC), que permite a las patronales desde reducir las jornadas laborales, suspender masivamente, reducir los salarios hasta despedir con el pago de la mitad o menos de las indemnizaciones.

De explotadores textiles a brockers inmobiliarios

La patronal de IVA SA, bajo el control desde la década de 1970 del emporio de la familia Werthein, hoy prendida como garrapata en pingües negociados con el facho de Milei, cuando cerró IVA SA se “reconvirtió” en especuladora inmobiliaria y hoy, donde funcionó la textil, un predio de 50 mil metros cuadrados, montó un enorme negocio de alquiler de parcelas en las que se asentaron las fábricas del Parque Industrial de José León Suárez, en el cual funcionan 47 empresas que comparten servicios centrales y espacios comunes, en lo que Andrea Werthein, su gerenciadora, describe como un "country de compañías".

Hoy, “conversión capitalista” mediante, en esas 47 empresas trabajan menos de 500 personas, la mitad de lo que fue la fábrica de IVA SA, 500 trabajadores que en la actualidad están amenazados sistemáticamente por precarización laboral, despidos y cierres.

Para los trabajadores de la exfábrica textil la “reconversión”, en cambio, consistió en convertirlos en desocupados y, a una porción importante de ellos, en cartoneros. Recordemos que en José León Suárez, a partir de la crisis que desembocó en el Argentinazo del 2001, se produjo uno de los movimientos de desocupados más fuertes, que arrancaron en 1999 al gobierno nacional, al municipio de General San Martín y a la empresa TBA un tren propio para el traslado de los cartoneros y sus carros hacia la Ciudad de Buenos Aires, donde recogían de los residuos de basura fundamentalmente cartón para su venta. Hablamos del flamante gobierno de De la Rúa, del municipio de General San Martín -bajo la batuta del radical Ricardo Ivoskus-, y de Trenes de Buenos Aires SA, la privatizada de los Cirigliano. Los Cirigliano precarizaron (“reconvirtieron”) sin límites a una amplia franja de los trabajadores ferroviarios y vaciaron la empresa, son los responsables de la masacre de Once, el 22 de febrero de 2012, en los que murieron 57 víctimas trabajadoras, que viajaban cotidianamente como animales en el Ferrocarril Sarmiento, concesión mantenida férreamente por el gobierno de Cristina Kirchner, en un cuadro de enorme corruptela.

“Reconversión a palos”

Milei accedió al poder, justamente, ante el derrumbe de aquella Argentina, después de 40 años de gobiernos y planes económicos antiobreros, de rescate de la burguesía nacional a costa del empobrecimiento de la clase obrera, después de la caída de la dictadura genocida. Con la excusa de acabar con la “casta empobrecedora”, Milei capitalizó, fundamentalmente, el derrumbe del PJ.

La realidad del gobierno más antiobrero desde 1983, después de tres años, dio la razón a los que planteamos que había que derrotar a Milei incluso antes de su ascenso. Milei redobló la ofensiva patronal.

La campaña del mileísmo, que hoy es masivamente repudiada por la clase obrera, le responde a las y los trabajadores víctimas de las 32.000 empresas cerradas y de la pérdida de puestos de trabajo -desde noviembre 2023, 437.611 trabajadores registrados menos (Cepa)- que deben “reconvertirse”, en precarizados sin derechos laborales y salarios de miseria. Incluso, pretende volcar la responsabilidad de las enormes penurias que pasan las familias obreras en ellas mismas. Los obreros argentinos –dicen- no están a la altura de las necesidades que requiere una economía que crezca en el mundo capitalista actual, y con la colaboración de toda la oposición patronal, especialmente del peronismo y de la burocracia sindical, avanza con una reforma laboral esclavista.

Esta ofensiva antiobrera fue y es sostenida por todo el arco opositor patronal, que le viene dando aire a Milei en todas y cada una de las crisis de su gobierno, y especialmente ahora, ante un régimen profundamente golpeado.

La “reconversión obrera” que desenvuelve Milei es la de retroceder en todas las conquistas de la clase trabajadora, logradas por décadas de lucha.

La clase obrera debe intervenir con la huelga general

La colaboración del peronismo y de la burocracia sindical de la CGT es un engranaje necesario de las “reconversiones antiobreras” de ayer y de hoy.

Las luchas obreras que resisten esta ofensiva, como los trabajadores de Fate, los docentes que en las provincias que enfrentan a Milei y a los gobernadores de todo color que replican en sus jurisdicciones la motosierra del liber-facho, los y las trabajadores del Garrahan, los docentes universitarios combativos, los trabajadores del Subte con su parazo, que rehicieron recular al facho de Jorge Macri, expresan claramente que la clase obrera no dejará pasar este plan de pauperización de la clase trabajadora. que la clase obrera no dejará pasar este plan de pauperización de la clase trabajadora. Es lo que puso en evidencia también la movilización del 15 de octubre contra el DNU 70/23, cuya vigencia rescató la oposición patronal cómplice en todas sus variantes.

Mientras Milei y Kicillof viajan a Estados Unidos para garantizar el imperialismo y especuladores el actual rumbo, la tarea central de los luchadores y la izquierda es impulsar la intervención independiente de la clase obrera.

El formidable paro del subte es la punta de un iceberg
El formidable paro del subte es la punta de un iceberg
Miremos Europa: la cuestión de la huelga general en agenda. -
prensaobrera.com
Prensa Obrera

Sumate a la comunidad

Hacemos periodismo de otra clase

Necesitamos ser independientes: nos autofinanciamos en un esfuerzo colectivo de quienes estamos de este lado de la lucha. Con tu aporte mensual podemos seguir creciendo en esta tarea militante, haciendo oír la voz obrera y la perspectiva socialista para que gobiernen los trabajadores