30/12/2021

La Ola Verde y la lucha por el aborto legal en América

Un panorama de la lucha del movimiento de mujeres y diversidades en el continente.

Este 30 de diciembre se cumple el primer aniversario de la sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo en Argentina, conquistado por el enorme movimiento de mujeres de nuestro país. El impacto del aborto legal en nuestro país tuvo sus repercusiones en distintos países del continente. ¿Cuál es la situación hoy?

En Chile, el aborto es legal desde 2017 es legal bajo un sistema de tres causales, pero está penalizada con hasta cinco años de prisión si el aborto no está dentro de las causales. El mes pasado, la sala de la Cámara de Diputadas y Diputados rechazó el proyecto de ley que buscaba despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación, y la iniciativa quedará archivada, con 65 votos en contra, 62 a favor y una abstención. En esa sesión, se verificaron ausencias significativas de la “oposición” que se dice favorable al derecho al aborto como el reciente presidente electo por Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, y Giorgio Jackson, integrante de su comando (Prensa Obrera, 4/12). El desafío para el movimiento de mujeres y diversidades del país cordillerano se coloca en la organización y movilización independientes de las Iglesias y los partidos del régimen para arrancar este derecho.

En México hubo avances significativos en la legislación del aborto legal, fruto de una incansable lucha del movimiento de mujeres. Se trata de una demanda central puesto que los abortos inseguros en aquellas mujeres de menos recursos es la cuarta causa de muerte materna del país. Cuatro Estados despenalizaron el aborto. Se trata de los Estados de Veracruz, Hidalgo, Baja California y Colima, que se sumaron a la Ciudad de México (2007) y Oaxaca (2019), donde ya estaba despenalizado. Además, se aprobó un un fallo histórico que declara inconstitucional una ley del estado de Coahuila que imponía de 1 a 3 años de cárcel a la mujer que practique el aborto o a quien se lo realice, la Suprema Corte de Justicia Nacional de México despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo en todo el territorio. A partir de este fallo, se declara que no podrán ser penalizadas mujeres y personas gestantes que tomen la decisión de abortar durante la primera etapa del embarazo (Prensa Obrera, 9/9). En esta nota de Prensa Obrera, “En México, donde ser mujer es vivir en peligro permanente”, analizamos de qué va el fracaso de AMLO en materia de género.

En Ecuador, donde la IVE estaba autorizada sólo si peligraba la vida de la madre o por violación de una mujer con discapacidad mental, la Corte Constitucional (una instancia similar a la Corte Suprema de nuestro país) sentó precedente en materia de reconocimiento del derecho a decidir la interrupción del embarazo en caso de violación. Hasta este fallo, el aborto solo era permitido en dos circunstancias: cuando la vida de la mujer corre riesgo de vida o si es el resultado de la violación de una mujer con una discapacidad intelectual superior al 30%, artículo 150 del Código integral penal. Sin embargo, es casi imposible realizarlo en el sistema de salud pública, algo que desde las organizaciones de mujeres y diversidades ecuatorianas vienen denunciando. Rafael Correa fue un enemigo acérrimo del aborto legal. Durante su presidencia, amenazó a dos legisladoras de su partido con echarlas, por intentar presentar la ley de legalización del aborto. Lenin Moreno tampoco avanzó en este sentido.

 

Este 2021, República Dominicana fue sacudida por la marea verde. La Constitución dominicana prohíbe el aborto en su totalidad y el país caribeño tiene una de las tasas más altas de muertes maternas en América Latina. El movimiento por el derecho al aborto realizó numerosas acciones de lucha, con un acampe frente al Palacio Nacional, en Santo Domingo que duró 73 días. Reclaman el acceso a la interrupción legal del embarazo bajo tres causales: violación, peligro de vida de la persona gestante o inviabilidad del feto.

A fines de abril, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley de modificación al Código Penal para incluir solo una causal para la despenalización del aborto. El jueves 16/12 sucedió la votación en Cámara de Diputados, en la que se pretendía aprobar un nuevo Código Penal, pero el aborto sigue totalmente prohibido en el país. Se trata de una demanda que fue utilizada por el presidente Luis Abinader durante la campaña electoral de manera demagógica, que ahora, estando en el gobierno, no cumple. En su lugar, propuso someter este derecho a un referéndum popular para intentar desactivar la lucha de las mujeres (Prensa Obrera, 23/4).

Es uno de los pocos países, junto a Nicaragua, El Salvador, Honduras y el Vaticano en los cuales la prohibición del aborto es total. Aún así, en El Salvador, la novedad fue la condena al Estado por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por hechos ocurridos entre el 2008 y 2010. La sanción fue motivada por el caso de Manuela, quien ante una complicación obstétrica fue llevada al hospital donde, luego de un aborto espontáneo, fue acusada de realizarlo intencionalmente (una práctica prohibida en cualquier caso) y luego condenada a 30 años de prisión por “homicidio agravado”. Manuela murió en prisión producto de un cáncer linfático y sin recibir atención médica. Mujer pobre, sin acceso a educación ni a servicios de salud. La historia de muchas mujeres. En El Salvador, cualquier complicación obstétrica es entendida como un intento de interrupción del embarazo.

Si bien el resarcimiento es para la familia de Manuela, en el fallo se exige que se configure un protocolo de atención para las situaciones como las de la joven fallecida, se respete el secreto profesional por parte de efectores de salud, capacitación para funcionarios judiciales y de salud, entre otros (Prensa Obrera, 15/12).

En Colombia, el aborto está despenalizado parcialmente desde 2006 sólo en el marco de tres causales: violación, malformaciones del feto incompatibles con la vida fuera del útero y riesgo para la salud física o mental de la mujer o persona gestante. La misma situación jurídica que teníamos en Argentina antes de la legalización (las causales en el Código Penal). Sin embargo, la existencia del delito y la penalización por fuera de estas causales, ha hecho que, en la práctica, las mujeres se sigan enfrentando a multitud de trabas para acceder a su derecho.

La Corte Constitucional de Colombia tenía como fecha límite para expedirse el 19 de noviembre de este año, pero no ocurrió. El obstáculo que ralentizó la discusión fue la presentación de Alejandro Linares: el magistrado radicó ante la Sala Plena de la Corte Constitucional una solicitud de impedimento para no participar en la votación y discusión ya que habló en medios sobre el tema. Lo primero que deberá decidir un conjuez es si acepta o no el impedimento presentado por el magistrado. En este momento, el alto tribunal no está sesionando por la vacancia judicial que va del 20 de diciembre al 11 de enero del próximo año, por lo que la discusión podría ser uno de los primeros temas de 2022 (LatFem, 29/12).

 

A comienzos de diciembre, una audiencia de la Corte Suprema norteamericana escuchó argumentos a favor y en contra de una ley del Estado de Mississippi que prohíbe la interrupción voluntaria del embarazo luego de las 15 semanas. El máximo tribunal estadounidense debe expedirse sobre esta norma y también sobre otra ley que veta el aborto legal en Texas, el segundo Estado más grande del país. Esta última fue conocida como “La ley del latido del corazón” y prohíbe llevar a cabo interrupciones después de que se detecte la actividad cardíaca del feto, normalmente en torno a las seis semanas de embarazo. Las leyes de estos dos Estados van en contra de los hitos que consagraron el aborto legal en el país.

El avance reaccionario en Texas colocó en las calles al poderoso movimiento de mujeres: hubo movilizaciones allí y en todo el país y fue el reclamo central de La marcha de las Mujeres en el mes de octubre, repudiando esta ley que es de las más regresivas con respecto al aborto en el país. En el estado de Luisiana sucedió algo parecido. Como advertimos en Prensa Obrera, los sectores antiderechos buscan revertir la doctrina legal sobre la que se basa el derecho de las mujeres a abortar, el fallo Roe vs. Wade.

El movimiento de mujeres y diversidades del continente se encontrará alerta y movilizado en las calles el año entrante. Para derrotar los ataques contra sus derechos y avanzar por todas las reivindicaciones pendientes. Para ello, es importante que se dote de una independencia política de los gobiernos de turno. ¡Adelante compañeres!