Sindicales

20/7/2020

El Plenario del Sindicalismo Combativo prepara nuevo Encuentro Nacional y profundiza el plan de acción

Hoy la Mesa Nacional del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) debate una nueva etapa del plan de acción y apoyo a las luchas y la denuncia del Pacto Social de la pospandemia que el gobierno de los Fernández trama con la UIA, la Sociedad Rural y la Cámara de Comercio, junto a la Iglesia y todos los sectores de la burocracia sindical. Lo que la burguesía y el gobierno han denominado las pautas de la “nueva normalidad” y las condiciones de la recuperación económica que, Alberto Fernández y los capitalistas, buscan facturar a la clase obrera.

La reunión sesiona cuando los capitalistas inician, de la mano del gobierno de Alberto Fernández, esta “nueva normalidad” abriendo todas las actividades productivas, financieras y comerciales, pero en medio de la peor de las anormalidades: 4.000 contagios diarios en la región del Amba.

La primera consecuencia de la “salida” de la cuarentena es el avance creciente de contagios y muertes entre los trabajadores, por la ausencia de protocolos sanitarios en las fábricas y establecimientos, por la voracidad empresarial y por el vaciamiento del transporte y del sistema sanitario. Lo que pone en valor los protocolos obreros y su control por parte de los trabajadores, siguiendo la ruta del Sutna, de las internas gráficas combativas, de las asambleas de la salud, entre otras.

Mientras se pelean para la tribuna con Juntos por el Cambio, hay “unidad nacional” en torno al rescate de los acreedores de la deuda externa y en los casi 300.000 despidos que despacharon las patronales de marzo a la fecha, la profundización de la flexibilidad laboral, la reducción salarial amparada en el pacto UIA-CGT-Gobierno, el robo de la movilidad y la llamada “armonización” de las cajas previsionales provinciales, el pago en cuotas del aguinaldo, el congelamiento de las paritarias y los salarios y el avance de la pobreza al 45 por ciento de la población.

En medio de la depresión económica internacional, la burguesía argentina le marca la agenda al gobierno peronista para que ejecute el doble rescate de pagar la deuda externa usuraria y su propia quiebra, a costa de los trabajadores y la regimentación por todas las vías de la reacción popular contra esta avanzada antiobrera.

Los ejes del nuevo pacto social son la reforma laboral, la reforma impositiva que exime más todavía a los capitalistas y la reforma jubilatoria.

Las reacciones obreras y el rol del PSC

La burocracia sindical –desde Cavalieri hasta Yasky- es un pilar sobre el que se asienta esta ofensiva. Viabilizan la reforma laboral por medio de las llamadas “mesas sectoriales”; fue revelador el discurso de Facundo Moyano apoyando la reforma laboral cuando se debatió la ley de teletrabajo.

Sin embargo, no han podido impedir las luchas constantes que ponen en jaque la contención burocrática y enfrentan las políticas de ajuste. Es la lucha del Sutna para imponer protocolos sanitarios bajo control del sindicato con un paro general del gremio, y luego con paros durísimos en la fábrica Bridgestone, desmontando la resistencia de esa patronal; los paros y movilizaciones de los choferes de la UTA de Córdoba, impulsados por el descontento de la base ante los descuentos salariales; la lucha de los trabajadores de Mercado Libre para derrotar la avanzada patronal contra su convenio de trabajo; la huelga de los marinos y trabajadores de la pesca contra la entrega del convenio de parte de la burocracia del Somu; los paros virtuales de los docentes de las seccionales y sindicatos Multicolores y de la AGD-Uba contra el avance flexibilizador que dejan pasar las burocracias; de los mineros despedidos de Río Turbio; de los trabajadores del frigorífico Penta; de los ceramistas de Neuquén que pelean por su subsistencia; los ladrilleros de Loimar en Tandil los monotributistas; los jóvenes repartidores, los textiles de Textilana, la Algodonera Avellaneda con su valiente huelga entre un sinfín de batallas por ahora atomizadas del movimiento obrero. Lo mismo desde el campo de las organizaciones piqueteras combativas que integra el Polo Obrero junto al Frente de Lucha.

El Plenario del Sindicalismo Combativo es confluencia, organización unitaria y referencia de independencia política en todos esos procesos. Este fue el sustrato del masivo Encuentro Nacional del 27 de mayo, con más de 300 participantes, y compartido por cerca de mil trabajadores/as por las redes, que votó la única jornada nacional de lucha contra el Pacto UIA-CGT-Gobierno realizada el 16 de junio.

Por su parte la Coordinadora Sindical Clasista ha hecho un formidable trabajo de pronunciamientos por el proyecto de impuesto a las grandes rentas y fortunas del FIT, el único presentado, que se asocia al no pago de la deuda y marca un hito en el sindicalismo de izquierda. Se destacan en ese proceso de la vanguardia obrera las resoluciones de apoyo en la asamblea general de AGD y en el plenario de delegados del Suteba Matanza.

La reunión de la Mesa también abordará la lucha por la aparición con vida de Facundo Castro y contra todo el recrudecimiento de represiones y gatillo fácil en todo el país. En ese punto la Coordinadora Sindical Clasista planteará decididamente la consigna ¡Fuera Berni!, adoptada por el Encuentro Memoria Verdad y Justicia.

En este cuadro, luego de dos años en los que permanecieron ajenos y críticos, los compañeros del MAC, la corriente sindical orientada por el PTS, solicitaron su ingreso al PSC, algo que la mesa nacional del Plenario resolvió favorablemente. La integración de los representantes sindicales del MAC fue también oportunidad de reafirmación del programa del PSC, del rol de los sindicatos y cuerpos de delegados recuperados, de su funcionamiento por acuerdos de frente único, lo que ha sido plasmado en un acta de incorporación. El PSC en sus resoluciones fundacionales de Lanús en junio de 2018, entre otras cosas, se definió como “la oposición combativa y democrática al sindicalismo burocrático construido en función de las variantes políticas patronales”, reivindicando “la independencia política de los trabajadores como parte de una salida obrera a la crisis, a partir de una deliberación colectiva que elabore un programa de industrialización y desarrollo nacional, bajo la dirección de los trabajadores”.

Desde este horizonte clasista se definió por “la nacionalización de la banca para terminar con la fuga de capitales, del comercio exterior y de los recursos estratégicos; el no pago de la deuda externa: Abajo el pacto con el FMI; por una nueva dirección combativa y antiburocrática del movimiento obrero; por la derogación de la Ley de Asociaciones Sindicales, que ampara el dominio de la burocracia”. Y finalmente, “por la independencia política de los trabajadores. Reivindicamos una salida obrera integral para que la crisis la paguen los capitalistas, mediante un plan económico bajo dirección de los trabajadores”.

Este 20 de julio, la Mesa Nacional del PSC debatirá la realización de un nuevo plenario nacional, la realización en la semana entrante de una acción en la casa de la provincia de Buenos Aires en repudio de la acción represiva del gobierno de esa provincia, como así también el repudio y la solidaridad con los trabajadores de las apps patoteados por la burocracia sindical y el apoyo a los reclamos de los ceramistas de Neuquén.

En el plenario nacional, se debatirá una nueva jornada de lucha nacional, en defensa del trabajo, el salario, la salud y la alimentación de la clase trabajadora y la realización de plenarios regionales. A realizar en unidad de ocupados y desocupados, como caracteriza al clasismo opuesto a la burocracia sindical.