Políticas

26/9/2023|1677

Once imposturas del llamado a votar a Massa

Sobre el comunicado de las fuerzas políticas que integran Unión por la Patria.

Massa y Rossi.

Los partidos y fuerzas que integran Unión por la Patria difundieron este domingo un comunicado en el que se exponen 11 razones para votar la fórmula que encabezan Sergio Massa y Agustín Rossi. Se trata de un conjunto de imposturas con el que buscan ocultar el carácter ajustador y proimperialista de un gobierno nacional que con esta orientación antiobrera favorece el ascenso de Milei.

En el comunicado, en el cual se llama a organizaciones sociales, sindicales, empresariales, a intelectuales y a personas de otros ámbitos y movimientos a militar la candidatura de Massa, se presenta a UxP como un espacio que “defiende las banderas de la soberanía nacional”. En el primer punto y en el segundo, sus firmantes de jactan de defender la integridad territorial contra “quienes se aventuran, desde afuera y desde adentro, en propuestas de disolución y fragmentación”, y se pronuncian por la defensa de la soberanía Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes.

Buscan así diferenciarse de Milei y sus posiciones cipayas (entrega de las Malvinas, dolarización, etc); pero el gobierno Massa-CFK viene subordinando toda su política económica a los acuerdos con el FMI y sigue pagando religiosamente los vencimientos de deuda a los acreedores internacionales. Este gobierno, a pedido de Estados Unidos, frenó la licitación de la Hidrovía para que no caiga en manos de empresas chinas. Cuando sus funcionarios hablan de mantener una integración “multilateral” con el mundo es simplemente para embellecer que a la vez tejen vínculos semicoloniales con China (endeudamiento usurario en yuanes mediante el swap, etc).

En el tercer punto, llaman a defender “los derechos humanos de los argentinos y las argentinas” y asegurar “el pleno ejercicio de las garantías constitucionales”. Pero en Argentina hay miles de procesados por luchar y manifestarse. Este gobierno es el que ha reprimido a las familias trabajadoras que ocuparon un terreno en Guernica reclamando tierra y vivienda.

¿Acaso Massa no atacó el derecho a la huelga obrera cuando quiso quebrar la lucha de los trabajadores del Sutna amenazando con abrir las importaciones de cubiertas? ¿O no ataca el gobierno nacional el derecho a la movilización cuando estigmatiza a los luchadores del movimiento piquetero, diciéndoles extorsionadores? De este modo le dan manija a Milei. Asimismo, el discurso negacionista de Milei y Villarruel avanza en buena parte por el desprestigio de los organismos de derechos humanos generado por el kirchnerismo, que usó sus banderas como herramienta de cooptación (otorgando puestos en el Estado, por ejemplo) de organizaciones populares.

El cuarto punto dice que con Massa-Rossi se va a avanzar en una política para obtener un sistema económico “robusto e independiente, que favorezca la producción y el trabajo sobre la especulación financiera y que priorice el bienestar de los argentinos a los grandes grupos transnacionales”. Actualmente, con Massa y Rossi en el poder, está ocurriendo todo lo contrario. La producción cae y desde el Estado se impulsa la especulación financiera (Leliqs, bonos de deuda pública indexados al dólar y a la inflación). A la vez, el gobierno viene subiendo las tasas de interés (encareciendo el crédito y el consumo) y las importaciones se traban porque los dólares se van en el pago de la deuda externa.

En el quinto punto se señala que hay que defender un modelo productivo “fuertemente industrializado, con capacidad para generar trabajo genuino”. Sin embargo, lo que se ha profundizado bajo este gobierno, así como bajo todos los gobiernos democrático-capitalistas, es la primarización de la economía nacional. Los Massa y Kirchner defienden una Argentina vendedora de materias primas, en la cual los negocios que se desarrollan en ese terreno están en manos de empresas multinacionales (el comercio exterior está controlado por unas pocas compañías extranjeras). Por otro lado, lo que viene aumentando con este gobierno es el trabajo precario; 1 de cada 2 trabajadores labora en el sector informal. Milei se basa en esta realidad para proponer su extensión a todos los trabajadores.

El sexto punto es un pronunciamiento a favor de la obra pública y del rol del Estado como impulsor de ella. Esto, cuando el gobierno nacional ajusta el presupuesto destinado a la obra pública, como lo demuestra que existan 15 millones de personas que padecen déficit habitacional (falta de vivienda, hacinamiento, etc). Además, con el “Estado presente” K ha avanzado la corruptela de la patria contratista y se ha enriquecido una pequeña minoría social capitalista a costa de los fondos públicos; mientras escuelas, hospitales y barrios se caen a pedazos. Este es el caldo de cultivo para el crecimiento de los planteos privatistas de Milei.

El séptimo punto hace referencia a la necesidad de defender la educación pública. Los que divulgaron el comunicado son parte de un gobierno que viene atacando fuertemente la educación pública, a la par que impulsa su privatización. CFK atacó a la docencia diciendo que por culpa de los paros que realiza crece el planteo de Milei concerniente al sistema de vouchers. Más bien es sobre la base de la crisis educativa imperante, que es responsabilidad del gobierno de Cristina y de los que lo precedieron, que crece el derechismo antieducativo. UxP rechaza nacionalizar el sistema educativo y sigue sosteniendo la descentralización menemista, que atenta contra garantizar en todas partes su gratuidad, laicidad y su carácter científico.

“Defendamos un sistema científico tecnológico soberano con visión nacional, que se vincule con el aparato productivo aprovechando la red de universidades públicas y el aporte invaluable de científicos y científicas argentinas”, dice el octavo punto. Los gobiernos kirchneristas y el del Frente de Todos, en realidad, orientaron la investigación de las universidades y el Conicet a favor del desarrollo de negocios capitalistas (trigo transgénico, convenios con mineras y petroleras, entre otros) y mantiene a una parte muy importante de los investigadores en la precarización laboral. El planteo privatista de Milei crece sobre la base de esta mercantilización de la ciencia.

El noveno punto habla de la necesidad de defender la salud pública. Pero Massa-CFK están aplicando un fuerte ajuste contra la salud pública; esto tiene su expresión en el crítico estado de las salitas y de los hospitales, donde faltan insumos, y en los bajos salarios que cobran muchos médicos (lo que los empuja al pluriempleo). No por nada 8 de cada 10 residentes del sector de cardiología piensa en emigrar del país. Además, ha habido luchas en defensa de la salud pública y por salarios, tanto contra el gobierno nacional (Hospital Posadas, por ejemplo) como contra el de Larreta (franqueros del Garrahan, etc), que demostraron el ataque de los gobiernos capitalistas contra la salud.

El décimo punto dice que un gobierno de Massa-Rossi defenderá el acceso de la juventud al deporte, “con el valiosísimo aporte de clubes sociales y deportivos fortalecidos en cada rincón de nuestra patria”. Más de la mitad de la juventud argentina es pobre. Hablar de su acceso al deporte cuando se ataca a las familias obreras con un ajustazo y se incrementa la descomposición social en los barrios es pura demagogia.

El onceavo punto trata sobre la necesidad de que el país tenga un sistema de seguridad social “solidario y sustentable”, que garantice condiciones dignas de vida “a todos los que han consagrado su vida al trabajo”. Este gobierno está haciendo todo lo contrario; la jubilación mínima, incluyendo los bonos y “refuerzos” ocasionales, no llega a cubrir ni la mitad de la canasta de la tercera edad medida por la defensoría que conduce Eugenio Semino. Es un monto de indigencia que no le permite a millones de jubilados (más de la mitad de los jubilados del país) tener una “vida digna”.

Es que el propio gobierno sostiene que la ausencia de inversiones en el país es producto de un supuesto elevado costo laboral. Así lo demostró hace poco Massa, cuando anunció exenciones a las contribuciones patronales para las Pymes que contraten trabajadores. Los planteos antiobreros de Milei son compartidos por el resto de los políticos capitalistas, incluso por Juan Grabois, que ha hecho propuestas para “terminar con la industria del juicio; esto, en un país donde se incumplen en forma generalizada los derechos laborales.

Para luchar por los intereses de los trabajadores, por emancipar a la Argentina del dominio del imperialismo y del capital internacional, para sacar a la clase obrera de la situación insoportable en la que se encuentra tras años de gobiernos capitalistas, hay que impulsar la lucha en la calle y pelear por un gobierno de trabajadores. Para reforzar esta perspectiva, vamos con el FIT-U en octubre.