Universidad

9/8/2024

Comunicación Social-UBA: enfrentemos el ajuste del gobierno y las autoridades

Sociales.

El primer cuatrimestre arrancó marcado por una enorme rebelión estudiantil contra el ajuste del gobierno. El plan motosierra de Milei, que atenta contra la educación pública, desató una respuesta masiva por parte de estudiantes y trabajadores de las universidades nacionales.

La lucha en defensa del presupuesto universitario culminó en una movilización multitudinaria el 23 de abril, que fue precedida por enormes asambleas, ruidazos y jornadas de clases públicas. 

Trabajadores de prensa: entre el ajuste y las luchas

Pero la política de ajuste del gobierno nacional no se dio solo contra la educación pública y la universidad. La cruzada contra los medios de comunicación, y en particular contra los medios públicos, puso en el centro de la escena a las luchas que se dieron en el gremio de prensa durante la primera mitad del año.

El mes de marzo arrancó con los dos edificios de Télam vallados, ataque oficial que pasó de las amenazas de cierre a la reconversión de la agencia en una usina de propaganda estatal. La lucha que se dio mientras el gobierno ofrecía retiros voluntarios masivos, y que se expresó en un acampe que duró más de 100 días, logró la reincorporación de 350 trabajadores. 

A esta ofensiva contra los medios públicos, que también incluye el desguace de Radio Nacional, se le suma la situación crítica de los trabajadores de prensa en los medios privados. Crecen las luchas en las redacciones frente a los despidos, el pago atrasado de sueldos y los salarios de miseria que cobra la enorme mayoría de los periodistas.

Mientras tanto, el gobierno se ensaña con los trabajadores de los medios, que fueron blanco de varios operativos represivos comandados por Patricia Bullrich y en algunos casos hasta sufrieron denuncias penales por parte de funcionarios. La contracara de estos ataques a los trabajadores son los beneficios que reciben los medios y periodistas ligados al poder, para los cuales sí hay plata.

¿Y por casa cómo andamos?

Frente a las políticas de vaciamiento y ajuste que sufren los trabajadores de prensa, la carrera de Comunicación no puede estar al margen. Más allá de alguna manifestación de preocupación o una declaración de la Junta, la dirección de la carrera no involucró a la comunidad de docentes y estudiantes en la lucha en defensa de los puestos de trabajo y las condiciones laborales que desarrollaron miles de periodistas en medios públicos y privados.

Con esta disociación entre lo que pasa adentro y lo que pasa afuera de la facultad, en Comunicación quedamos aislados de la pelea que están dando numerosos trabajadores estudiantes y graduados de nuestra carrera. Esto no se expresa solamente en las luchas en el gremio de prensa, sino también entre quienes se dedican a la docencia y a la investigación, o quienes trabajan en organismos públicos que están siendo desmantelados.

Desde la Unión de Juventudes por el Socialismo (UJS, organización juvenil del Partido Obrero) acompañamos y apoyamos estas medidas en todos los ámbitos, desde los paros de la docencia universitaria hasta la toma del Conicet y el acampe contra el cierre de Télam. La necesidad de vincularnos con estas luchas es importante, porque implica pelear por una mejora de las condiciones laborales en las que nos vamos a insertar como graduados. Entendemos que nuestra carrera no puede desligarse de las acciones que se desarrollan contra el ajuste del gobierno y las patronales, y que tienen un lugar fundamental entre los trabajadores de la comunicación.

¿Quién es quién en Comu?

La carrera es dirigida hace 25 años por Nexo, agrupación de graduados y profesores que tiene hegemonizada la Junta de Comunicación. Esta mayoría automática les permite reunirse sólo una vez por cuatrimestre en un espacio que no discute los grandes problemas de trabajadores y estudiantes. 

Pero Nexo tiene un apoyo estudiantil fundamental: La 15, agrupación que tiene la mayoría en la Junta y que está ligada a las direcciones de varias carreras de Sociales y también a la decana Ana Arias. Quienes se presentan como oposición en las elecciones de centro de estudiantes son la pata estudiantil del oficialismo en Comu y en la facultad. 

Mientras tanto, el vicedecano Diego De Charras, antes director de la carrera como parte de Nexo, fue quien votó en una sesión del Consejo Superior de la UBA levantar la emergencia presupuestaria. Este voto de espaldas a los estudiantes y trabajadores de FSOC consolidó el arreglo del rectorado con el gobierno para boicotear la enorme lucha educativa después de un aumento del presupuesto que mantiene los salarios de pobreza de miles de docentes e investigadores.

Esta dirección de carrera, que celebra la implementación de un nuevo plan de estudios que estuvo cajoneado ¡10 años!, es la misma que evitó y evita luchar por mayor presupuesto para Comunicación y para la facultad, en medio del ajuste brutal que aplica Milei y en medio del ataque generalizado del gobierno contra las ciencias sociales.

Pero contra el monopolio de Nexo se presenta como falsa oposición la UES (peronismo), agrupación que conduce el centro de estudiantes y que, desde ese lugar, se encargó de boicotear la lucha en defensa de la universidad. Son quienes estuvieron años sin convocar a una asamblea, y quienes después de la masiva asamblea de principio de año abandonaron cualquier instancia de organización para enfrentar el recorte presupuestario. Esto se explica porque no sólo son la conducción del CECSo, sino también la pata estudiantil del rectorado de la UBA.

El mismo rectorado que pactó con el gobierno para aplastar la lucha universitaria a cambio de migajas tiene sostén en varios centros de estudiantes y en la Fuba a partir de un frente que incluye a la UES y también a la Franja Morada. Este acuerdo de gobernabilidad entre peronistas y radicales, que sostiene al gobierno a nivel nacional, tiene su expresión en la UBA y en nuestra facultad.

Pero en nuestra carrera, el rol de la UES y su ligazón con el rectorado tiene sus consecuencias: fueron estas mismas autoridades de la UBA las que cajonearon durante 10 años la reforma del plan de estudios por una disputa por el control de la facultad, y es el rectorado el que dejó pasar el ahogo presupuestario bajo todos los gobiernos, algo que afecta directamente nuestras condiciones de cursada y las condiciones laborales de los trabajadores de la facultad.

Necesitamos otra voz en la carrera

En medio de una crisis y un ajuste que agravan nuestras condiciones de vida como estudiantes y trabajadores, la carrera de Comunicación no puede quedar presa de la disputa de las autoridades y sus representantes estudiantiles. Por eso es necesaria una voz independiente en la Junta de carrera, que defienda la unidad con los trabajadores de la comunicación y sus luchas y que pelee por mayor presupuesto para la carrera y para la facultad.

La falsa polarización entre la 15 y la UES, motivada por los intereses de quienes dirigen Sociales y la UBA, es ajena a nuestros intereses. Les estudiantes tenemos que recuperar el centro de estudiantes, nuestra herramienta gremial, y tener una representación independiente en las juntas de carrera para derrotar el plan de ajuste del gobierno de Milei.

La lucha en defensa de Sociales arranca en este segundo cuatrimestre con el apoyo al paro docente durante la primera semana y en medio de una campaña por una segunda marcha universitaria. En Comunicación y en las elecciones de centro vamos por listas únicas de la izquierda y el activismo para dar todas estas peleas junto a los trabajadores en lucha y por una comunicación social al servicio de los intereses populares. 

Podemos derrotar el plan motosierra de Milei. Defendamos Comunicación, enfrentemos el ajuste del gobierno y las autoridades.

Los alcances de la crisis económica y política
Para el pueblo trabajador Milei es hambre, desocupación y represión. -
prensaobrera.com