24/10/2021
la semana

A la Plaza de la Izquierda por una salida de los trabajadores

Panorama político de la semana.
Editora de Prensa Obrera.

A tres semanas de las elecciones generales, al gobierno le cuesta cada vez más mostrar un frente unido, como dejó en evidencia la existencia de tres actos separados el Día de la Lealtad peronista. Las críticas recibidas el propio 17 dan cuenta de la crisis política de la coalición gobernante, aunque lejos están de significar una ruptura de los sectores convocantes con el gobierno, quienes aunque reclaman el “no pago de la deuda” se muestran decididos a sostener a Alberto, Cristina y todo su gabinete derechista, del cual no hicieron mención. Por su parte, el documento leído en el aparatoso acto de la CGT mantuvo un fuerte tono oficialista, aunque no se animó a explicitar un apoyo directo al gobierno del FdT. Que haya estado vaciado de sectores independientes demuestra lo escindidas que están las conducciones de las centrales sindicales de las necesidades de los trabajadores.

La impresión es que el gobierno no podrá dar vuelta la página de las derrotas en los comicios del 14. Es que, esencialmente, el ajuste que llevó al desencanto generalizado de su base social no terminó. El plan “platita” que prometían desde distintos sectores del gobierno, con una reposición del IFE y aumento de los planes sociales, nunca llegó. Los datos publicados por la Oficina de Presupuesto del Congreso que hablan de un 1,5% del PBI de déficit primario hasta septiembre, explican que el gobierno no se ha salido del sendero del ajuste y que la escalada inflacionaria está generando un aumento importante de la recaudación fiscal con los impuestos al consumo popular. Sucede que la inflación acumulada del año ya pasó el 37%, mientras que la interanual se ubica en 52,5%. Por eso intentaron activar un congelamiento de precios truchos bajo un acuerdo consensuado con las cámaras empresariales, que ya anuncia su fracaso en tanto no toca el problema central del ajuste contra los trabajadores: los salarios, las jubilaciones, la desocupación y la miseria.

En cambio, los anuncios oficiales fueron para las patronales, con la eliminación de las retenciones a la exportación de servicios, la flexibilización del cepo cambiario y el fin del cepo a la carne. En la misma sintonía se lanzó el Monotributo Inclusivo, que servirá para “blanquear” la flexibilidad laboral y el trabajo no registrado. El reciente proyecto “Un puente para el empleo” es lisa y llanamente una catarata de subsidios para las empresas, y una reforma laboral para los trabajadores. Los capitalistas, sin embargo, rechazan el 13% que se ahorrarían en el “costo laboral” y pugnan por una reforma de fondo. Esta orientación, que indica que con un menor costo crecerán las fuentes de trabajo, fue refutada claramente por el candidato a legislador porteño Gabriel Solano en el programa Intratables, donde dejó en evidencia lo bajo de los aportes patronales y las consecuencias que podría traer una reforma para el sistema previsional y la salud. De hecho, un reciente informe del Indec advierte que la participación de los salarios en el producto bruto interno se derrumbó durante el segundo semestre del 2021, dando cuenta no solo del incremento en la explotación de la fuerza de trabajo, sino también de que el trasfondo de la falta de inversiones para la generación de trabajo se debe el carácter parasitario del empresariado y no al costo laboral.

Esto es confirmado por varias cuestiones. Por ejemplo, por el hecho de que en septiembre el superávit comercial haya sido de 1.667 millones de dólares y el acumulado de los primeros nueve meses de 12.322, los cuales en su totalidad fueron embolsados por un puñado de multinacionales o utilizados por el gobierno para pagar la deuda y financiar…la fuga de capitales. O porque, en lo que va del año, el Banco Central haya desembolsado más de un billón de pesos a los bancos en intereses de Leliq y pases pasivos, equivalente a dos veces toda la recaudación tributaria del Estado. A su vez, el gobierno de Alberto Fernández lleva pagados más de 12.000 millones de dólares en vencimientos de deuda desde el año 2020. Son montos que ilustran la magnitud del parasitismo de la política económica y del capital financiero.

Siguiendo esta línea, el gobierno presentó su proyecto de Presupuesto 2022, donde se expresa el lugar central que se le da al pago de la deuda con la reducción del déficit fiscal a través del recorte en partidas claves para los trabajadores, como salud, asistencia social y educación. El presupuesto es una pieza fundamental para acordar con el FMI y que el gobierno consiga patear los vencimientos del próximo año.

Ni los beneficios entregados a las patronales ni la política sistemática de pago de deuda ha servido para los trabajadores. Los despidos están a la orden del día, como lo demuestran los 350 trabajadores de Oca, el correo privado más grande del país, que fueron notificados de sus cesantías. Mientras la CGT refuerza su orientación de pacto social y reforma laboral, se continúa el cierre de paritarias a la baja, como en UTA. En algunos sectores no se aguanta más y se encuentra cierto atisbo de lucha y organización por el salario, como sucedió en el Frigorífico Rioplatense, con los choferes autoconvocados y los trabajadores de Fernet Branca. Esas luchas y más son las que se expresarán este próximo sábado 30 en la Plaza de la Izquierda, donde se levantarán las reivindicaciones más sentidas de los trabajadores: salario igual a la canasta básica de $100.000, por el 82% móvil, reparto de horas sin afectación del salario, por un plan de viviendas y trabajo genuino. También contra la reforma laboral y la precarización, levantando las banderas de nuestro compañero Mariano Ferreyra, a 11 años de su crimen. Se buscará reforzar el voto al Frente de Izquierda y sentar las condiciones que permitan generar una salida propia de los trabajadores.

Que tengan un excelente domingo.

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